domingo, 28 de mayo de 2023

Serenatas III. La fiesta de la democracia

El mes de mayo que en teoría ha de ser maravilloso por eso del revivir de la naturaleza, en cambio a mí siempre me supone un verdadero suplicio, pues dejo de ser persona durante larguísimas semanas de estornudos, picores y demás incomodidades alérgicas. Esta segunda quincena del mes, por suerte a causa de las benditas lluvias, estas sensaciones casi han desaparecido, aunque por el otro lado, la alergia se extendió en el tiempo en el otro lado del padecimiento, pues comenzó mucho antes. Son las desventajas del estar vivo en un tiempo como el actual en el que el número de alérgicos va creciendo dramáticamente. ¡Qué tiempos aquellos en los que la primavera era el tiempo en el que se podía pasear por la naturaleza sin temor a estornudar!


Más allá del engorro y el sentimiento de asco que siento por este mes, lo único que me agrada de él año tras año es un asunto tan trivial y vilipendiado en muchos sectores como es el de la celebración del Festival de Eurovisión (que comentaré en breve), y cada cuatro años, otro asunto que en teoría no ha de ser trivial, pero que sus protagonistas hacen que parezca una comedia de bajo presupuesto. Es la Fiesta de la Democracia, las elecciones municipales, que otorgan una pizca de vitalidad a mis cabeceras periodísticas. He de admitirlo, me gusta votar, nunca he faltado a una cita con las urnas, aunque nuestra clase política muchas veces nos haga alejarnos de nuestro derecho ciudadano a causa de sus infantiles, manipulados y demagogos enfrentamientos.


En todos los procesos electorales nos vemos inundados de palabrería vacua, seguramente lanzada por los políticos profesionales para atraernos a bailar al son de su música. Una música que en definitiva sólo sirve para su ego. A pesar de ello sigo creyendo en la Democracia, por mucho que me haya alejado de la clase política y haya acumulado bastante desprecio por ellos. Esa clase política a la que yo un día sostuve y apoyé con mi desconocimiento e ilusorio idealismo. Hoy, alejado de ese mundo, testimonialmente he ayudado en esta jornada con la inclusión de mi nombre en una papeleta que no tenía garantías de conseguir nada, más allá del testimonio por unos ideales que creo fervientemente deben aumentar entre la población de manera transversal. Pero eso es otra historia, la de las tipologías de animales en nuestro mundo.


Ya ha terminado la fiesta de la Democracia de hoy, a final de año habrá otra mucho más entretenida si cabe. También hay que recordar que se ha de tener cuidado con las fiestas, sean las que sean, porque muchos se sobrepasan, cometen excesos, y la resaca les puede pasar factura. Así que les insto a nuestros políticos a gobernar con cabeza en beneficio de la comunidad, que si no, nos vemos en la próxima fiesta y ésta quizás no sea tan divertida para muchos de ellos. Nuestros políticos son siempre de contarnos cuentos para dorarnos la oreja, así que hay que seguir haciéndonos los sordos por nuestra propia salud mental. Lo bueno es que entre tanto cuento, el de la Ratita Presumida ya se terminó.


Post scriptum 29-5-2023: la Fiesta de la Democracia prevista para final de año (elecciones legislativas) ha sido adelantada para el próximo mes de julio. Sigue el espectáculo, diversión a raudales. 


Marifrán Carazo y Paco Cuenca, candidatos a la Alcaldía de Granada en 2023. Fuente: Granada Hoy y Ayuntamiento de Granada

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