miércoles, 30 de junio de 2021

Mi tercera colaboración con revista Alhóndiga

Con inmenso orgullo informo a mis lectores que se acaba de publicar el número 27 de la revista Alhóndiga, perteneciente a los meses de julio y agosto de este año 2021. Y les animo a que la adquieran, pues además de aparecer en ella artículos tan interesantes como los escritos por mis conocidos Carlos Pascual, Jesús Lens, y mi primo José Luis Delgado, aparecen otros igualmente curiosos como el escrito por José María Hernández sobre mi pariente lejano el pintor Mariano Bertuchi o el que habla sobre mi también posible pariente lejano Federico Olóriz, escrito por Miguel Guirao y Fernando Girón.

Vista aérea de Granada. Detalle del Paseo del Salón, el garaje Alhambra y a la derecha la piscina de Don Simeón y a su derecha la nave de la fábrica de tejidos Garrido. 1957-1958. Fuente: Archivo Histórico Municipal de Granada.


En este número aparece además publicado un artículo mío hecho con mucho cariño y dedicación en el que narro la biografía de mi tatarabuelo albayzinero Francisco Garrido Jiménez, que de orígenes humildes como tejedor, creó una industria textil que dio trabajo en Granada a muchas personas. Ya como industrial, y como dueño de los Baños de Don Simeón, la primera piscina de Granada, fue uno de los granadinos más pudientes de su época, gracias a lo cual y por carambolas del destino llegó a ser alcalde de nuestra ciudad durante un breve período de tiempo, en unos momentos convulsos a caballo entre la Dictadura de Primo de Rivera y la II República. Toda la información, curiosísima e ilustrada por bellas fotografías familiares la podrán disfrutar en la revista.


Anuncios de la fábrica de tejidos de Francisco Garrido (periódico La Correspondencia de España, 23-3-1919) y de los Baños de Don Simeón (periódico La Publicidad, 22-6-1933).

Para la realización del artículo investigué en archivos y hemerotecas, consultando las páginas de periódicos como el Ideal, El Defensor de Granada o La Publicidad entre otros, y que digitalizados están disponibles a través de la Biblioteca Virtual de Andalucía o de la Hemeroteca del Ideal. Igualmente he entresacado información de los Archivos Municipal, Provincial y de la Diputación de Granada. Y por último he contado con testimonios importantísimos, que han dado una vertiente humana y familiar a mi artículo. Los recuerdos de mi madre Aurelia y mi tía Paqui, nacidas las dos en Don Simeón, así como los testimonios familiares de los primos Ramiro Garrido y Adela Alcaraz han sido de muchísima importancia, porque me dieron información histórica y biográfica que de otro modo no hubiera podido conseguir, pues los protagonistas de todo ello hace mucho que fallecieron. Agradezco al primo Francisco Garrido Quero y su cuñado Miguel Burgos la amable disposición de material gráfico que me servirá para mi futura publicación sobre los Garrido. También he de mencionar a don Miguel Giménez Yanguas, nieto de Francisco Giménez Arévalo, vecinos de la zona, que amablemente me explicó in situ los avatares urbanísticos del lugar.

Vista aérea de Granada. Detalle del Paseo del Salón, y a la izquierda garaje Alhambra y tras él las viviendas de mi familia en Don Simeón, tras las cuales está la nave de la fábrica de tejidos Garrido. Entre ambas se ubicaba la piscina Don Simeón. Hacia 1957. Fuente: Archivo Histórico Municipal de Granada.


Y me siento feliz porque artículo tan emotivo e interesante se haya publicado en una revista de tanta calidad y renombre como Alhóndiga. Con este artículo, del que llevaba tiempo queriendo redactar y que he hecho con muchísima ilusión, cierro la tríada de artículos en Alhóndiga sobre biografías de mis familiares cercanos más relevantes a nivel histórico o social. En el número 9 apareció mi artículo sobre mi tío abuelo José María Garrido Lopera y en el número 13 lo hizo mi artículo sobre mi otro tío abuelo Aurelio López Azaustre. Espero poder seguir colaborando con la revista Alhóndiga en más ocasiones, pues eso significará que revista tan señera seguirá editándose, repercutiendo positivamente en el ámbito cultural de nuestra ciudad.


Así que gracias revista Alhóndiga, enhorabuena por tu buena salud, y a cumplir muchos números más.

martes, 15 de junio de 2021

Apuntes genealógicos VI. Antonio Garrido del Castillo

Investigar la propia genealogía depara muchas sorpresas, no sólo por descubrir curiosidades biográficas sobre tus propios antepasados, aquellos gracias a los cuales uno puede existir, sino que es posible hallar parentescos con personajes relevantes o incluso cerciorarte del parentesco de sangre que te une a ciertas personas con las que previamente mantenías una amistad o una relación social. La entrega que hoy hago en mi blog es un buen ejemplo de ello.

Retrato de Antonio Garrido del Castillo. Fuente: Andalucía. Revista Ilustrada. Agosto de 1927.


Cuando en 2013 investigaba para la realización de mi Trabajo Fin de Máster descubrí en la prensa antigua de Granada la existencia de un notable artista muy celebrado en la década de 1920 en nuestra ciudad. Antonio Garrido del Castillo era ilustrador, un magnífico dibujante que plasmaba con maestría las calles y los monumentos más bellos de Granada, dibujos que eran publicados en diferentes medios escritos, tanto en España como en Sudamérica. Cuando supe de él, inmediatamente se me activó el radar genealógico en mi mente, pues su apellido Garrido como el de mi madre, y sus dibujos sobre el Albayzín, barrio cuna de mis Garrido, hicieron que le siguiera la pista, pues tenía la hipótesis de que se tratara de un pariente lejano, cosa que pude confirmar un lustro después.

Bautizo en el Albayzín de Francisca Trinidad Pardo Ogabán, donde Antonio Garrido del Castillo actuó como testigo. Fuente: Granada Gráfica. Marzo de 1926.

Eloísa Cabrera Gutiérrez y su suegro Antonio Garrido del Castillo en la boda de la primera en la Iglesia de San José de Granada. Fuente: Ideal. 3 de Febrero de 1951.


Y efectivamente, Antonio Garrido del Castillo era primo 3º de mi bisabuelo José María Garrido Hernández pues ambos compartían tatarabuelos (Joaquín Garrido López y María del Carmen López). Los padres de Antonio fueron Antonio Garrido Moreno y María Encarnación del Castillo Ferrer (apellido Ferrer también presente entre mis antepasados granadinos, por lo que bien podría ser además pariente a través de otra rama). Antonio nació hacia 1893 y en la primera mitad del siglo XX escribía artículos y publicaba sus dibujos en diarios como Ideal, El Defensor de Granada, La Verdad, El Faro de Motril o revistas como Granada Gráfica de la que fue redactor o Andalucía, llegando a exponer sus dibujos a pluma o acuarelas en exposiciones como en el Centro Artístico y la Unión Mercantil o a recibir premios, como el Amalia Camacho en 1934. Se casó con Antonia Puertas Oliveros, con la que tuvo al menos 2 hijos, uno de ellos Antonio Garrido Puertas, que también se dedicó al dibujo, llegando a publicar en medios gráficos de Brasil. Igualmente su sobrino Miguel Iáñez Garrido también fue dibujante, una familia de artistas sin duda. Antonio Garrido del Castillo fue propuesto en 1936 como cronista de la ciudad de Granada, pues junto a sus dibujos, escribía historias de la ciudad. Una de sus crónicas en la revista Granada Gráfica fue sobre el Monasterio de San Jerónimo, escrita cuatro días antes del pavoroso incendio que sufrió el edificio en febrero de 1927.

Obra "Torre de la Vela", de Antonio Garrido del Castillo. Fuente: Andalucía. Revista Ilustrada. Enero de 1927.

Obra "La casa del Horno del Oro" de Antonio Garrido del Castillo. Fuente: Granada Gráfica. Agosto de 1926.

Obra "Monasterio de San Jerónimo" de Antonio Garrido del Castillo. Fuente: Granada Gráfica. Febrero de 1927.

Lo que yo no podía imaginar es que de este conocido artista granadino descendieran como bisnietos dos hermanos, compañeros de instituto míos en el Zaidín, ahora además mis primos 6º. También otro amigo mío es descendiente de otro miembro de la familia Garrido del Castillo, en concreto de un medio hermano de Antonio. Y es que todos de una manera u otra estamos estrechamente relacionados en una infinita tela de araña genealógica, así que si hoy me lees es muy seguro que seamos "primos". Será todo un placer conocerte.

domingo, 6 de junio de 2021

Apuntes genealógicos V. Nicolás Ramírez Mora

En una sociedad tan numerosa en movimiento, es muy habitual ver o leer en nuestras noticias del día a día cómo diferentes accidentes o catástrofes causan decenas de muertos en muchos puntos del planeta. Antaño, esos sucesos llenaban igualmente las páginas de nuestros periódicos, como una plaga sin fin que ha cercenado las vidas de un incontable número de personas.


Hoy día en nuestro país, gracias al avance técnico y las medidas de seguridad aprendidas a lo largo de décadas tras innumerables incidentes que ocasionaron víctimas, los accidentes de tren son escasos en comparación a los ocurridos en nuestro siglo XX. No era extraño leer en las secciones de sucesos de entonces las descripciones de estos choques o descarrilamientos de trenes, así como los muertos o heridos ocasionados.


En mi investigación familiar y su consecuente rastreo, pude encontrar en la prensa antigua el triste acontecimiento que marcó trágicamente a una familia con la que estoy emparentado. El tren correo expreso de Andalucía Nº308 había salido de Madrid con rumbo a Sevilla, y el día 20 de noviembre de 1952 se salió de la vía en el kilómetro 305,200 en las proximidades de Linares (Jaén) a causa de la rotura de un raíl, cuando el tren había salido del apartadero de Cabrerizas y le quedaba un kilómetro para llegar a la estación de Vadollano. El saldo inicial de víctimas fue de 3 muertos y unos 70 heridos, 3 de los cuales fallecieron más tarde a causa de las graves heridas. Uno de los que fallecieron en el acto fue el niño de 2 años Nicolás Ramírez Mora, entonces habitante de Albacete, que viajaba con su madre Antonia Mora Agudo, la cual resultó herida grave en el accidente. El chiquillo fue enterrado al día siguiente en el cementerio de Linares.

Recorte de prensa sobre el accidente. La Vanguardia, sábado 22 de noviembre de 1952, página 6.


Nicolás era hijo además de Faustino Ramírez Céspedes y nieto de Ernesto Ramírez Canales y Luisa Céspedes Rodríguez. Por tanto Nicolás era primo 3º de mi padre, y aunque nació en la localidad jiennense de Villanueva de la Reina, y mi padre en la provincia de Granada, tanto a Nicolás como a mí nos une el solar decimonónico de nuestros Canales, Baños de la Encina (Jaén), a escasos kilómetros del lugar del accidente mortal.

Recorte de prensa sobre el accidente. Ideal, sábado 22 de noviembre de 1952, página 1.


El aliento de Nicolás se apagó demasiado pronto truncado en una vía andaluza, sin ni siquiera haber tenido la oportunidad de disfrutar una vida que ya nunca pudo ser. Ese tren nunca llegó a su destino mientras el destino del pobre Nicolás allí se quedó, ligado a unos raíles que a pesar de los años transcurridos siguen viendo pasar a miles de personas en tránsito. Que queden estas palabras como recuerdo de aquel primo.