lunes, 4 de diciembre de 2023

Apuntes genealógicos XVIII. Manuel Azaustre Muñoz

La Historia con letras mayúsculas, más allá de las personas pretendidamente ilustres que adornan los libros, está conformada por aquellas personas desconocidas para el gran público, que con su vida, su intrahistoria, dan forma a esas páginas, que la mayoría de las veces de manera dramática han sucedido en este proceso humano que continúa y que por tanto aún puede sorprendernos en los tiempos venideros. Frente a aquellos que como Fukuyama profetizaban a final de siglo el fin de la historia, ésta sigue su inexorable curso, dándonos en los últimos años unos sustos y preocupaciones que las generaciones futuras seguro tendrán que estudiar. ¿Y para qué? Siempre se ha dicho que la Historia es magister vitae, aquella que nos enseña lo que ha acontecido, y de lo nefasto, que nunca vuelva a ocurrir. ¿De qué sirven dos mortíferas guerras mundiales en el siglo XX si en estos dos años pende sobre nosotros la amenaza de una tercera? ¿De qué sirve la ONU?, aquella que sustituyó a una inoperante Sociedad de Naciones y que en las últimas décadas poco ha sabido hacer con el conflicto en Oriente Próximo que en las últimas semanas está llenando aquellas tierras de cadáveres otra vez?


Estas reflexiones vienen a mí de vez en cuando, en los momentos en que veo o leo las noticias diarias. Pero lo hacen ahora también cuando me centro en uno de esos parientes lejanos que tuvieron que vivir experiencias traumáticas en sus vidas, golpeadas por los avatares del destino y que hoy son testimonio histórico de nuestro pasado. Hace más de 4 años, el BOE publicó un listado con el nombre de los españoles que murieron durante la II Guerra Mundial en aquellos pudrideros infames que fueron los campos de concentración nazis salpicados por Europa. Una investigación plasmó el número de fallecidos españoles en el campo de Mauthausen (Austria) en 4.435, siendo 7.251 los españoles que allí fueron deportados. Y es que al complejo de campos de concentración de Mauthausen se le conoció como "el campo de los españoles".

Manuel Azaustre Muñoz. Fuente: YouTube

El protagonista de este escrito es un pariente lejano, que por desgracia tuvo que vivir, más bien sobrevivir, en aquel lugar de horror. La prensa indica que el 5 de mayo de 1945 los estadounidenses llegaron al campo y encontraron a unos 3.000 españoles supervivientes, y que muchos se quedaron en Francia a reiniciar su vida. Es el caso de este pariente, Manuel Azaustre Muñoz. Nació en 1917 en Valdemeca (Cuenca), como miembro de una rama de los Azaustre que salieron del tronco genealógico de Alcaudete (Jaén) dos generaciones atrás. Era hijo de  Antonio Azaustre Borias y de Ángela Muñoz Almonacid. Carabinero en el ejército republicano durante la Guerra Civil, al finalizar ésta es detenido en Francia una vez el país cayó bajo las garras nazis. Es deportado como digo a Mauthausen en 1940, lugar donde permanecerá hasta la liberación al final de la guerra mundial. En dicho lugar se dedicó a ser el peluquero de su barracón. Tras ser liberado, se casó en Burdeos en 1946 con María Gascón y volvió a España. Militante comunista, vivía en Madrid con su esposa, y ambos fueron detenidos por convivir con su tristemente famoso camarada Julián Grimau, detenido y ejecutado por el franquismo en 1963. En 1966 vemos en el BOE cómo a Manuel, preso en la Prisión Central de Burgos se le concede la libertad condicional. Acabada la Dictadura en España, es amnistiado en la Transición, y se establece en Francia, donde muere en Orleans en 2004.

Liberación de Mauthausen. De Cordon Press. Fuente National Geographic

Manuel era primo 6º de mi abuelo Juan López Azaustre, pues los tres descendemos del matrimonio de Francisco Azaustre e Isabel López de Villanueva, casados en Alcaudete en 1706. La familia Azaustre, y en concreto la rama de Cuenca, la investigó fielmente mi pariente Tano García, gracias al que puedo saber el nexo familiar que había con Manuel. Una vida tan intensa e interesante se apagó, sus ojos vieron sucesos tan dramáticos que creíamos ya lejanos, y sus vivencias y enseñanzas ahí quedaron para que fueran aprendidas. Pero hoy otros dramas socavan nuestra integridad, no sólo personal y humana, también como comunidad con un futuro digno por construir.

Para saber más:

https://banc.memoria.gencat.cat/es/results/deportats/2364

https://www.elmundo.es/la-lectura/2022/09/14/6318b8e0e4d4d8cb0b8b4596.html

https://www.jstor.org/stable/25703057

domingo, 19 de noviembre de 2023

Sucesos de antaño (VI). Y la muerte estaba en casa

Nuestras ciudades, además de esconder mucha historia detrás de cada monumento, esconden verdaderos dramas ocurridos tras un sinfín de edificios salpicados a lo largo y ancho de los respectivos términos municipales. Dramas familiares que suelen aparecer en las páginas de noticias de los periódicos, en los últimos años y según qué casos, algo escuetos de información debido a la protección de datos de carácter personal, pero que antes en las noticias impresas, estaban aderezadas con muchos datos que hoy ayudan a reconstruir la biografía de los que antaño vivieron, e historiar las calles de nuestras ciudades.


El otro día, gracias a la labor de recopilación que hace la página de Facebook "Efemérides Granadinas", descubrí uno de estos tristes acontecimientos que ocurren a cada momento en muchas partes del planeta. Me fijé en la efeméride correspondiente al 17 de noviembre de 1906, cuando ocurrió un desgraciado accidente, con resultado de muerte, en una fábrica de pan de la calle San Isidro de Granada. Y debido a que en la actualidad dicha calle es la siguiente paralela a la mía, quise averiguar más al respecto.

La Publicidad, 17-11-1906, página 2.

Según veo en los periódicos de la época, el día 16 de noviembre una mujer de unos 18 años, Antonia García Maguel muere accidentalmente en el horno de la fábrica de pan Mariscal, propiedad de su familia, situado en la calle de San Isidro Nº19. Atrapada su ropa accidentalmente en el cilindro mecánico del motor de amasado, e intentando escapar, fue lanzada violentamente contra un escalón, cuyo golpe le causó heridas graves en el cráneo que le provocarían la muerte horas después, ya del día 17.


Dado que el suceso ocurrió en un lugar tan cercano a mi discurrir diario, quise acercarme para ver in situ el lugar e intentar visualizar la Granada de aquella época. Según vi en la calle, la numeración de las fincas ha cambiado, pero intuí que el actual Nº27 fue el antiguo Nº19, ya que el actual Nº25 figura además como el antiguo Nº17. Es decir, justo detrás de la que hoy es mi vivienda, un edificio que hoy está en obras de reacondicionamiento, y que en 1906 sería totalmente diferente, pues el actual que está siendo reformado, según veo en Google Street View se asemeja a los bloques de viviendas construidos durante el franquismo.

Calle San Isidro de Granada en diciembre de 2021. Fuente: Google.

Calle San Isidro de Granada en la actualidad. Foto de mi archivo

El padre de Antonia era Miguel García Sabán Mariscal, empresario del pan. En la prensa antigua aparecen muchos anuncios de sus negocios. En 1895 tenía la fábrica de pan "Nuestra Señora de Gracia" en el Callejón de Prados Nº30, junto a la placeta de Gracia. La factoría sufrió en abril de 1896 un incendio que pudo ser apagado sin lamentar más desgracias que las materiales. Ya en 1900 tenía la fábrica de pan "La Espiga de Oro" en la calle Nueva de San Antón Nº11. A final de ese año el Ayuntamiento le concedió la autorización para establecer un horno para cocer pan cerca de allí, la calle de San Isidro, lugar que aquí nos ocupa. Era un lugar en donde en 1896 vivía el maestro de Primera Enseñanza Antonio Sánchez Balbi y su familia. En ese lugar hoy ocupado por obreros y turistas en búsqueda del jamón asado del Bar Ávila, es donde falleció la pobre Antonia, sin duda con muchas cosas que le quedaron por hacer en su vida. Pero una lamentable accidental casualidad truncó todo lo que pudo ser. Son las pequeñas historias de gente que pasó por este mundo.

Anuncios de las fábricas de pan de Miguel García Sabán Mariscal. Izquierda: La Publicidad, 23-5-1895, página 4. Derecha: La Alianza, 22-4-1899, página 4.

sábado, 11 de noviembre de 2023

La Tierra desde el cielo (XIII): Rumbo a París

Quiero rescatar para esta sección de mi blog un par de impresiones visuales atractivas para mi mente, que pude disfrutar en uno de esos pocos viajes que he podido hacer en avión. Buscando fotografías antiguas (si por antiguas se pueden considerar las que hice hace tan sólo 10 años), reparé de nuevo en las que realicé con una cámara digital de no muy buena calidad en uno de esos escasos viajes que llegué a realizar.


En la primavera de 2013 emprendí un viaje-aventura a Francia, para visitar a mi hermano que residía en París con una beca Erasmus. El destino era el aeropuerto de Beauvais, y el origen el aeropuerto de Málaga. La suerte que tuve es que en la trayectoria entre ambos lugares se cruzaran en mi visual dos emplazamientos tan queridos por mí, por sentimientos bien distintos.


Como un adulto con mente cuasi infantil en cuanto a lo inquieto por ver cosas nuevas, transcurría mi vuelo mientras constantemente me encontraba asomado a la ventanilla intentando descubrir los lugares por los que íbamos sobrevolando. Cuál fue mi sorpresa al descubrir que sobrevolábamos Baños de la Encina, localidad jiennense que consideraba y considero mi pueblo, pues era el pueblo natal de mi abuelo paterno, aquel en donde yo había pasado grandiosos momentos familiares, y donde aún vivían primos y tías-abuelas. Aunque la visión que muestra la imagen que cuelgo es algo difusa, se puede contemplar con poco detalle pero en su totalidad la localidad, situada al amparo del pantano del Rumblar, en las estribaciones de Sierra Morena. Fue en la lejanía que me daba la posición del avión desde donde intentaba encontrar de casualidad "mi pueblo", pues dada la trayectoria que emprendíamos cabía dicha posibilidad. Así que en los primeros momentos del viaje me encontraba buscando algún núcleo poblacional en las cercanías de algún embalse, que me permitiera reconocerlo. Tras pasar por varios, la imagen que se abrió ante mí me llamó la atención, y pude confirmar que era mi buscado Baños de la Encina al observar con cierta dificultad el milenario castillo andalusí por el que es famoso el pueblo. Fue emocionante poder contemplar lugar tan querido y añorado desde las alturas, el lugar donde nacieron muchos de mis antepasados, la zona de la Campiñuela donde se conocieron mis abuelos, todos aquellos lugares donde mis ancestros realizaron sus vidas.

Y el viaje seguía. Mi mente, tranquila en cierta manera por haber podido descubrir al Baños de la Encina que quería ver, siguió discurriendo por las altitudes de nuestro país, atravesando nubes que cubrían las vidas de todos los que abajo se encontraban, montañas nevadas, y llegando al Cantábrico, pude comprobar con satisfacción que sobrevolábamos otro lugar muy querido por mí, San Sebastián. No me unía vínculo familiar con la capital guipuzcoana, pero era una ciudad que amaba, y que soñaba con poder vivir en ella. Ya la había visitado en dos ocasiones, la última tan sólo dos meses atrás, pero poder contemplar la bahía de la Concha desde las alturas, con su característica y reconocible Isla de Santa Clara, y el río Urumea partiendo la ciudad en dos, daba un característico regusto emocionante a mi vuelo. Tras dejar España, los cielos de Francia nos dejaron pasar para poder disfrutar las maravillas que el país vecino nos ofrece. Eso fue otra historia.

martes, 3 de octubre de 2023

Apuntes genealógicos XVII. Antonio Maíllo Cañadas

En la investigación genealógica que llevo ya de años, un elemento que facilita el hallazgo de datos recientes es bucear en páginas web de diversa índole, ya sean de noticias, boletines oficiales o prensa histórica. A través de ellas resulta sencillo encontrar nombres de posibles parientes de cualquier grado, sobre todo si se han dedicado o dedican a la res publica, a la política. No sólo los encontraremos por sus intervenciones y actuaciones durante su carrera política, en el caso de que hayan conseguido cuotas de poder, también en diversos boletines y noticias aparecen las candidaturas completas de las diversas formaciones que concurren en los diferentes niveles de gobierno, conociendo así quizás a familiares que han intentado dedicarse a defender los intereses de su electorado y que no han conseguido los votos suficientes, en unas candidaturas por las que sabremos la ideología que profesan, dando de este modo color genealógico a la historia familiar. Muchos hemos concurrido en listas políticas para la administración más cercana al ciudadano, la de los Ayuntamientos. En cambio un pequeño número de los candidatos han conseguido su acta de concejal, sirviendo quizás esta experiencia de catapulta al estrellato (en el mejor sentido del término, aunque muchas veces la política es vivida como un espectáculo), ya que la droga del poder o el intenso afán de dedicación al ciudadano hacen que muchos de estos políticos den el salto a administraciones de otro nivel, ya sea autonómico o estatal, continuando así su cursus honorum.


Yo que he sido una persona a la que le ha interesado la política y las noticias, supe de la existencia de un importante político en nuestra región andaluza cuando yo ya me sentía defraudado por la misma y un poco  huérfano de referentes. En esos tiempos, cuando mi investigación genealógica era más frenética, intuí que el diputado andaluz y coordinador general de IULV-CA Antonio Maíllo Cañadas podría ser descendiente de personas nacidas en Alcaudete (Jaén), de donde provenían mis ancestros Azaustre. Al encontrar en registros antiguos algunos Maíllo Azaustre, se me ocurrió preguntarle directamente a él, y me indicó que efectivamente él descendía de Azaustres de Alcaudete, pero no por su línea paterna como me parecía, sino por su línea materna. Y efectivamente, gracias a la gran labor investigadora de mi pariente el genealogista Tano García, supe del nexo exacto entre Antonio y yo, un nexo bastante lejano, pues hay muchas generaciones entre nosotros. Somos primos 8º's, pues ambos descendemos del matrimonio de Francisco Azaustre e Isabel López de Villanueva, casados en Alcaudete en 1706.

Antonio Maíllo. Fuente: Público

Antonio, nacido en Lucena (Córdoba) en 1966 se licenció en Filología Clásica en la Universidad de Sevilla. Bien pronto inició su dedicación al ciudadano y se convirtió en concejal de IU en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) en los años 90. Ya en los 2000 fue concejal también de IU en Aracena (Huelva). Su salto a la política regional fue en 2013 cuando se convierte en coordinador regional de IU y dos años más tarde fue el candidato por su partido a la presidencia de la Junta de Andalucía. Admito que no le voté, pues tenemos ideologías diferentes, pero consigue su acta de diputado regional, dejando al poco su labor parlamentaria en pausa por un cáncer que le diagnosticaron y por el que tuvo que recibir tratamiento. Tiempo después seguiría como diputado y portavoz, entonces de la confluencia izquierdista Adelante Andalucía, en la legislatura en la que el PP por primera vez en la Historia accedió a la presidencia de la Junta. Antonio abandonó la política y volvió a su profesión, la docencia en Institutos, en concreto de algo tan defenestrado en la educación de hoy en día como es el latín, lengua muerta y en retroceso educacional, siendo la continua falta de dicha nuestra cultura clásica en las aulas uno de los factores por los que creo estamos perdiendo el rumbo como sociedad. Es la eterna lucha entre las Humanidades y otras ramas del saber en una sociedad tan tecnológica y cada vez menos humana. Temo el final de esa batalla, pues tal como veo el panorama actual, no querría vivir en un mundo que olvide lo que fuimos y lo que somos. Observando que Antonio dejó la política para volver a su profesión como profesor, compruebo que es una persona que su interés ha sido y es el ciudadano y su desarrollo como persona. Enhorabuena por lo tanto.

Antonio Maíllo. Fuente: InfoDiario

Para saber más:

https://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Ma%C3%ADllo

https://es.linkedin.com/in/antonio-maillo-ca%C3%B1adas-8b201611a

domingo, 1 de octubre de 2023

Apuntes genealógicos XVI. Juan Antonio Barranco Posada

En mi repaso habitual de personalidades afamadas que he ido descubriendo en mi parentela en ese cada vez más inmenso árbol genealógico, traigo el caso de otro primo lejano por el que me llamó la atención saber de su existencia, pues suponía que en "la familia" había más toreros de los que me hubiera gustado tener. Tener ya a un primo torero como José Antonio Canales Rivera (Apuntes genealógicos XIII) podría parecer incómodo para alguien que propugna la eliminación de la tauromaquia y demás festejos taurinos como yo. Pero que quede claro que mi lucha es contra dichos modos de vida, no contra las personas, obviamente.

Juan Posada. Fuente: Diario de Navarra

La persona a la que me refiero en este momento es Juan Antonio Barranco Posada. Torero más conocido por su alias de Juan Posada. Nació en Sevilla en 1931, miembro de una familia con raíces onubenses y sevillanas que previamente y por el lado que me toca, también fueron granadinas. Juan Posada era hijo del onubense Juan Barranco Herrera y Rocío Posada Carnerero, y es ese apellido Herrera el que nos une, pues el torero era primo 3º de mi bisabuela materna Aurelia Azaustre Herrera, descendiendo nosotros tres del matrimonio de Francisco Herrera Sánchez y María Antonia Pérez Moreno, casados en Granada en 1803 y ya citados en mi blog el pasado mes de julio en otra entrada de esta sección. Desde pequeño tuvo que asimilar la afición por el mundo del toreo, le vino de herencia. Su padre Juan Barranco Herrera era novillero, y por parte del otro lado de su familia, la materna, era sobrino de toreros de la época como los hermanos Faustino, Francisco y Antonio Posada Carnerero. Se casó en la iglesia de la Concepción de Madrid en 1956 con María Maravillas López de Sá Portillo, nieta del II Marqués de San Eduardo y sobrina de una víctima mortal de los GRAPO, además de pariente de los luego actores Alfonso Bassave y Manu Baqueiro. En 1953 Juan Posada sufrió una grave cornada en Sevilla, y dejó los ruedos muy pronto y su herencia torera la transmitió a su descendencia, pues un hijo suyo y dos nietos han seguido en el mundo de la tauromaquia como toreros. Ya en sus últimos años, además de como empresario agrícola, Juan Antonio hace las veces de periodista taurino, pues se licenció en Ciencias de la Información, publicando sus crónicas en el momento de su muerte en el periódico La Razón. Además colaboró con otros medios como en RNE, Diario 16, Tiempo,... Muere en Madrid en octubre de 2009, así que en breves días se cumplirán los 14 años de su fallecimiento.


Sirva este breve escrito como recuerdo a su persona.

Juan Posada vistiéndose antes de una novillada en Sevilla. Fuente ABC, 31-12-1950.

Juan Posada en diario Patria 1-6-1952 pág. 6.

Para saber más:

http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Barranco_Posada

http://elpaseilloenlared.blogspot.com.es/2014/03/posada-en-el-recuerdo-de-los-onubenses.html

http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/539484/fallece/torero/y/periodista/sevillano/juan/posada.html

http://www.hoy.es/v/20101219/toros/posada-dinastia-torera-20101219.html

viernes, 22 de septiembre de 2023

Serenatas VIII. Nuestra Torre de Babel

No hay día desde hace una serie de años en los que no me enerve al ver las noticias y saber de las reivindicaciones que los independentistas catalanes exigen para la consecución de su ilusoria independencia. Quedan lejos aquellos años en los que PP y PSOE, partidos de ámbito nacional que aglutinan el sentir mayoritario de la población, estaban de acuerdo en los asuntos centrales vertebradores de la Nación. La unidad del país ha sido manida por las derechas casi como reivindicación autoapropiada, pero esto no habría sido así si históricamente sus adversarios políticos de las izquierdas no hubieran hecho suyas reivindicaciones tan descentralizadoras que podrían haber sido perfectamente planteadas por fervorosos independentistas. Es la historia de nuestro país desde hace mucho. La derecha se apropia de la idea de Nación española y su unidad, y la izquierda la critica por ello sin reparar en su propia culpabilidad por hacer dejación de su protección.


Hoy Pedro Sánchez, superando al tenebroso Zapatero de hace unos años, ha llegado a unos límites que no se podían sospechar si hubiéramos hecho caso a sus propias palabras hace unos años en los que juraba y perjuraba que ciertas políticas a favor de los independentistas no se llegarían a ver en su gobierno. Pero como él, bandido, no miente sino que simplemente cambia de opinión, se rebaja (él físicamente, el Estado metafóricamente) ya hasta un extremo humillante, así que los siguientes años a nivel político en España serán de sumo interés no sólo para los politólogos y tertulianos varios, sino también para los estudiantes de Historia del futuro.


El nacionalismo periférico es un glotón con hambre sin fin. Nunca estará satisfecho con lo que consideran migajas del Estado, pues siempre querrá el menú completo, es decir la autodeterminación e independencia, y como bulímico que es, regurgitará su desprecio por España para después seguir comiendo. Y como estos independentistas han ido año a año escalando peldaños con la aquiescencia de los que en teoría tendrían que haber protegido los intereses del Estado, hace esto más doloroso e indignante. De ahí que partidos como UPyD y Ciudadanos nacieran en su momento (da pavor pensar que fue casi antes de ayer) para luchar contra el poder tan absoluto que los independentistas tenían en la gobernabilidad del país (a la que ayudaban como contraprestación a mejoras en su progreso nacional en detrimento del Estado). Pero no hemos aprendido la lección, y hoy, una vez muerto ese centrismo con visión nacional (en estas horas está naciendo un nuevo partido con esa intención, de talante centroizquierdista), el gobierno de Pedro Sánchez patéticamente genuflexo ante el golpista Puigdemont y ávido de sus apoyos para seguir gobernando un Estado cada vez más exiguo, y ayudado por la nacional(de nacionalista)-socialista Francina Armengol, el independentismo ha conseguido una victoria moral pues ha llegado a un rellano más cercano del final de la escalera, siendo éste la inclusión de las lenguas cooficiales (gallego, catalán y euskera) en el Congreso de los Diputados.


En nuestros mitos culturales se decía que los constructores de la Torre de Babel fueron castigados por Dios por su prepotencia de querer llegar con ella tan alto al cielo, y de ahí, la diferenciación de la Humanidad en múltiples lenguas con las que no podían entenderse entre ellos. Pues gracias a estas políticas nacionalistas, tenemos nuestra propia Torre de Babel, políticos que se creen endiosados y por las nubes a causa de la querencia del tal Sánchez por unos míseros votos para poder permanecer como señor omnímodo de La Moncloa. A los independentistas e izquierdistas les gusta acusar a la derecha de temerosos de la  realidad plural de España. Pues no, que no se equivoquen, que dejen ya esa mentirosa cantinela, la Constitución protege dicha pluralidad, siendo las lenguas regionales uno de esos aspectos a proteger. No sería novedoso que yo dijera aquí lo que pienso, pues comparto lo que muchos han dicho ya en los últimos días contra esta medida. Lo que estamos empezando a ver en el Congreso de los Diputados podría tratarse de algún sketch del mejor humor absurdo de los Monty Python o de la célebre "Las Autonosuyas" (película de Rafael Gil basada en la novela de Vizcaíno Casas), el hecho de que un español tenga que enterarse por un pinganillo tras el que hay un costoso traductor, de lo que otro español (aunque no se sienta como tal) diga en otra lengua diferente al español que bien conoce. He ahí la extrema soberbia del independentismo, por lo que nos oponemos, al menos yo, a esta medida. Pero ellos siempre nos venderán como centralistas catalanofóbicos por muy moderado que se sea, y la izquierda les comprará el discurso. Parece como si los políticos que así han firmado a favor de este esperpento político dijeran con el hecho de obligar a que se usen los pinganillos, no al úsalos porque "no me entiendes", sino en verdad lo que nos transmiten al usar una lengua que no se entiende es porque "no quiero que me entiendas". Lo que estamos viendo es el mejor ejemplo para hacer creer a la opinión pública que en verdad son diferentes, que el castellano le es ajeno y que por ello merecen su autodeterminación. Así que por mi parte también y para que en el futuro quede constancia de esta ridiculez supina, ésta ha llegado por tener muchos padrinos, pero el padrino mayor tiene un nombre, Pedro Sánchez, el hombre que se quería a sí más que al país que decía representar.


Cuando las lenguas sirven para no encontrarse como sociedad, ésta se rompe, con todas las consecuencias que esto conlleva. Lo verán en los libros de Historia.

Cuadro de la Torre de Babel, de Pieter Brueghel el Viejo

domingo, 17 de septiembre de 2023

Sucesos de antaño (V). Excavando su propia tumba

Hace casi 9 años empecé a idear y redactar esta breve historia, pero no recuerdo el porqué, la dejé abandonada mucho antes de que constituyera un texto entendible. Hace pocos días tras reparar de nuevo en el texto y avergonzarme de la dejación que hice de él, me propuse rescatarlo, concluirlo y exponer lo que a continuación escribo.


Leyendo entonces (año 2014) sobre la historia de Baños de la Encina (Jaén), el pueblo natal de mi abuelo paterno, pude recordar cómo la zona norte de la provincia de Jaén había sido un enclave minero de suma importancia a lo largo de la Historia. Baños de la Encina, Linares, Guarromán, El Centenillo, La Carolina son localidades en las que abundaron las minas, hoy galerías abandonadas convertidas en arqueología industrial, habiendo sido antaño un sector que fue ocupación de miles de familias en esta zona durante mucho tiempo y que ha curtido a bastantes de sus gentes en uno de los oficios más duros que han existido y existen. Un trabajo en condiciones infernales que permitiera a las familias sobrevivir, pero que irónicamente, a un sinfín de mineros a lo largo y ancho del planeta no hizo sino causarles la muerte. En esos casos y en cierta manera los propios mineros estaban cavando su propia tumba.


Uno de esos dramáticos casos tuvo lugar en las cercanías del pueblo en el que estaba creciendo mi abuelo. El lugar del suceso, el pozo 7 de la Mina Virgen de Araceli (término municipal de Baños), a 11 kilómetros de La Carolina, y la fecha el 5 de enero de 1921, a las 15.30 horas. En aquellas frías jornadas mientras los mineros se encontraban trabajando en sus galerías subterráneas, ocurrió un incendio en las mismas al parecer debido a la manipulación de material inflamable. Éste, rápidamente extendido por el complejo de túneles causó también derrumbes debido a la explosión de un barreno, quedando atrapados allí la mitad de los trabajadores, los cuales murieron envenenados por inhalación de óxido de carbono. El saldo final fue la muerte de 23 mineros, sobreviviendo los otros 21. En las labores de extinción y rescate, que duraron varios días, hubo algunos heridos como el Teniente de la Guardia Civil Juan Peláez a causa de un accidente de tráfico, o el ingeniero Jorge Portuondo y el celador Valentín Gea resultaron levemente intoxicados al introducirse en las galerías durante las jornadas de extinción.


Las víctimas, habitantes de las cercanías de la mina, eran:

-Antonio Baños Sánchez.

-Antonio Céspedes Santisteban.

-Antonio Domenech Domenech.

-Antonio Escobar Ocaña.

-Bartolomé Fernández Ramírez.

-Benito Durán Ruedos.

-Carmelo Merino Martínez.

-Germán Fernández Porcel.

-Gregorio Hinestrosa Mercado.

-Joaquín Hernández Segura.

-Joaquín Rodríguez Segura.

-José García Moreno.

-José Piqueras Martínez.

-Juan Miguel Marcos López.

-Julián García Tamargo.

-Manuel Durán Ortiz.

-Manuel Fernández Porcel.

-Pascual Sainer Hóquer.

-Ramón Escribano Aznar.

-Ramón Sánchez Sánchez.

-Ricardo Victoria Victoria.

-Salvador Muñoz Ortiz (que antepuso la huida de su hijo José en la jaula de subida a su propio salvamento).

-Santiago Cózar Ramírez.


Las certificaciones de defunción se registraron en el Juzgado de Paz de Baños de la Encina, donde Antonio Canales Vilches, primo hermano de mi bisabuelo, actuaba como Secretario. Hoy los restos de los fallecidos descansan en un panteón en el cementerio de La Carolina, como monumento eterno al esfuerzo que los mineros han dado a lo largo de la Historia y por el que muchas veces han dado lo más valioso que tenían, sus vidas.


Para conocer más:

-El incendio de la Mina "Virgen de Araceli", de Francisco Gutiérrez Guzmán (Agradezco a Encarna Laguna Garrido que me pasó hace muchos años el documento clave para el conocimiento de este suceso).

-Información sobre la catástrofe en la mina "Araceli". Instituto de Reformas Sociales. Madrid, 1921.


-Hemeroteca:

-El Castellano. Diario de Información. Lunes 10 de enero de 1921, pág 3.

-El Sol. Diario Independiente. Martes 11 de enero de 1921, pág. 1.

-El Sur. Gran Diario de Cádiz. 22 de enero de 1921, pág. 3.

-La Vanguardia. Martes 11 de enero de 1921, pág. 14.

Notas gráficas sobre la catástrofe de la Mina Araceli en Mundo Gráfico, enero 1921, pág. 9.