Tras varias semanas de ligera convalecencia, vuelvo por fin a la escritura en mi blog, de nuevo a esta sección genealógica ya firmemente asentada en mis escritos. Llevaba varios años ya intentando realizar una breve semblanza de un pariente relativamente cercano, y tras posponerlo mucho (al menos 20 entregas de esta sección), hoy quiero por fin traer al recuerdo en este blog a este pariente al que no conocí, pero que en la familia de mi abuelo paterno se nombraba mucho.
Y es que imagino que se nombraba en las charlas familiares y de recuerdo de los miembros de la familia como alguien que fue importante, una especie de potentado que en una España rural y atrasada, desde su pequeña faceta de humilde industrial, ayudaba a mover la economía de su zona de influencia. Desde que en 2012 empecé a investigar la historia de mi familia, en varias ocasiones salió a relucir su figura, casi como alguien digno de mención entre los hijos de los Canales.
Me refiero a Juan Canales Galindo. Nació el 18 de septiembre de 1906 en Baños de la Encina (Jaén) como hijo de Tomás y Rosario, y le pusieron el nombre de Juan, que junto al de Tomás era de los más comunes en la familia. En una zona depauperada de nuestra Andalucía, regada de olivos, su padre Tomás parece que pudo llegar a tener cierto nivel económico en Jaén capital al poseer tiendas y un estanco y convertirse en Juez Municipal de Baños de la Encina, por lo que es fácil imaginar que a sus hijos Juan y Tomás no les faltara de nada. La nieta de Juan, Joaquina García Canales, y a través de ella su tía e hija de Juan, Mercedes Canales, me facilitaron información suficiente para conocer a esta rama de la familia. Pronto supe que el referido Juan Canales Galindo era muy nombrado en la familia no sólo por su función en la sociedad de Baños de la Encina del momento, sino también por la cercanía del nexo familiar y el vínculo potente que antaño existía en las familias, más si cabe en las zonas rurales. Así pues Juan Canales Galindo era primo hermano de mi abuelo Francisco Canales Ginés, pues ambos eran nietos del matrimonio formado por los bañuscos Juan Canales Redondo y Susana Muñoz Muñoz.
En la familia, a Juan se le conocía como el sastre, el primo que poseyó una sastrería en un municipio eminentemente agrícola como Baños de la Encina. Según mis primas Joaquina y Mercedes, parece ser que un pariente suyo por parte de madre era sastre, y tras haber estudiado junto a su hermano Tomás Canales Galindo en la ciudad de Jaén, Juan se fue con su pariente como aprendiz. Su hermano Tomás, antes de emigrar a Medina Sidonia (Cádiz) donde fue el patriarca de la familia que alumbró al torero José Antonio Canales Rivera (del que ya he escrito en esta sección), llegó a ser sastre y zapatero en Baños de la Encina y Guarromán. Por su lado, Juan Canales, como pequeño industrial de Baños de la Encina, vivió en la calle Fugitivos número 4, donde además tenía su negocio de sastrería, y así aparece en el Diario de Jaén de 1955. Como eminente trabajador del pueblo y persona importante de su tejido social, ayudó a otras personas a desarrollarse en ese ámbito de la costura, y en su taller, ayudó a muchas bañuscas a las que enseñaba a coser, y como sastras cobraban por ello. Según me cuentan mis primas, pasaron muchas sastras por el taller, en el que siempre había una quincena de ellas. Nombres como los de Rosario Canales Galindo (hija del propio Juan), las hermanas Angustias y Eugenia Álvarez, Carmen Ginés, Juana Lara, Antonia Córdoba,...
Juan Canales pasó por la localidad de Santaella como sastre hacia 1950, pueblo donde quería instalarse a vivir junto a su familia para trabajar, pero por las dificultades de alquiler, decidió volver a Baños. Años antes, en 1933 se casó con María Purificación Galindo Quesada, con la que tuvo 4 hijos, dos de las cuales llegaron a edad adulta. En una época de posguerra, el propio Juan colaboró con el Ayuntamiento de Baños de la Encina como segundo alcalde en los tiempos de la alcaldía de Juan Muñoz-Cobo. Unos diez años después, en 1963 falleció Juan Canales Galindo, así que espero que este texto sirva para mantener la memoria de este querido primo.

















