sábado, 12 de marzo de 2016

Desde Vallecas homenaje a las víctimas del 11-M

Pocas palabras se necesitan para transmitir todo el sentimiento que supuso, y aún supone el dolor por los atentados terroristas que en Madrid se cometieron aquel 11 de Marzo de 2004. Hoy, 12 años después, uno sigue estremeciéndose ante el recuerdo de aquel día funesto para tantas familias en concreto, y para todo el país en general. Hoy, que los designios de la vida me han llevado de nuevo a habitar entre aquellos maravillosos madrileños, rememoro con tristeza y honor a aquellos que cayeron aquel día a causa de la sinrazón terrorista y del fanatismo religioso.


Momentos del homenaje de 2016 a las víctimas del 11-M a las afueras de la estación de Cercanías de Santa Eugenia. Entre algunos de sus asistentes acudieron el ex ministro de Educación Ángel Gabilondo, la Defensora del Pueblo Soledad Becerril, la alcaldesa de Madrid Manuela Carmena, la presidenta de la Comunidad de Madrid Cristina Cifuentes, y entre muchas víctimas, Pilar Manjón, presidenta de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo.


Hoy día 11 yo también me subí a esos trenes, pasé por esos andenes que entonces estaban cubiertos de sangre y metralla. Comprendí de nuevo que yo podría ser uno más, que ellos eran muchos de nosotros. Hoy, los que quedaron y los que siguen en pie, tributaron a sus asesinados conciudadanos el homenaje que siguen mereciéndose. Y pude comprobarlo en las estaciones de Santa Eugenia y en el Pozo del Tío Raimundo (de los distritos de Villa de Vallecas y Puente de Vallecas respectivamente), lugares de los que muchos salieron aquel día para no volver jamás y en los que un cruel despertador en forma de explosiones les despertó a un día que en verdad era una pesadilla. Tras ese momento en que todos llegamos a morir algo, la vida siguió y sigue, y mientras el recuerdo por los que ya no están debe formar parte de nuestro homenaje como sociedad por los que tanto dieron, el mayor homenaje que se les puede hacer es seguir viviendo, no caer en el miedo de aquellos que pretenden infundir el terror, responder a su chantaje con la vida.

11 de Marzo de 2016, la estación de Santa Eugenia (arriba), y los andenes y el exterior de la estación de El Pozo (centro y abajo). En la imagen del centro, un tren cercanías del mismo tipo que sufrió el atentado aquel 11-M.

Un bello atardecer ponía un broche de oro al cariño que se les transmitió a las familias y afectados, mientras los trenes seguían pasando a nuestro lado, con miles de nuestros hermanos dentro. El trayecto pues, seguía, y la bocina de uno de los cercanías ayer nos lo recordó, como si su maquinista quisiera hacer llegar ese recuerdo en forma de sonido a las alturas del firmamento. Era como cuando se hacen sonar las bocinas de los barcos en alta mar en homenaje a los ahogados en algún naufragio. Los asistentes aplaudieron el gesto del maquinista.

Arriba, la presidenta de la Comunidad de Madrid Cristina Cifuentes llega al exterior de la estación de El Pozo para acudir al homenaje. Una vez finalizado, abajo, el Secretario General del PSOE Pedro Sánchez, abandona el lugar.

Dejo aquellos transitados y circulados monumentos vivos, confundiéndome de nuevo entre la multitud que va y viene. Mientras la gente al pasar se santigua junto al pequeño altar con velas y rostros de los ausentes, el retumbar del tren sobre nuestras cabezas cuando para en el andén pesa como una losa en nuestra mente, el peso del recuerdo, la memoria en la Historia. Sigo mi trayecto, ..... "Próxima estación......".


11 de Marzo de 2016, momentos de homenaje a las víctimas en la estación de El Pozo. Suelta de globos al principio del mismo, y suelta de farolillos al final.

Exterior de la estación de El Pozo del Tío Raimundo, lugar de homenaje a las víctimas del 11-M.

domingo, 31 de enero de 2016

La foto desmemoriada

Recientemente llegó a mis manos un testimonio gráfico que nada más contemplarlo me llenó de sentimientos enternecedores y de melancolía. Debido a mis recientes labores bibliográficas, descubrí entre las amarillentas páginas de un libro abandonado junto a otros miles de ellos a lo largo de polvorientas repisas que sustentaban vastos conocimientos, un frágil documento fotográfico que si no llega a ser por mí quién sabe si hubiera vuelto a ser contemplado otra vez por un ser humano. Como si fuera utilizado como un mero marcapáginas más, ahí se encontraba escondido a saber a lo largo de cuántos años o décadas.

La ternura que inspira la protagonista de la imagen queda patente nada más contemplarla. Una chiquilla con aspecto nórdico contempla atenta en un jardín algo que se nos escapa al conocimiento. La imagen en blanco y negro es una más de cuantas fotografías antiguas andan abandonadas, dispersas y desmemoriadas a lo largo del planeta. ¿Y en qué si no terminan convirtiéndose las fotografías familiares más antiguas cuando sus protagonistas y sus parientes y amigos más cercanos van muriendo? A las que han sido destruidas deliberadamente por sus dueños debido a que cuando mueran, esas fotos no tendrán sentido, y así la desmemoria se evita con su destrucción convirtiendo la desmemoria en la inexistencia de ese momento en el futuro, estas añejas fotografías se almacenan como estampas de un tiempo ya lejano en cualquier caja de galletas al fondo del cajón del mueble del salón. Y sus protagonistas, irreconocibles una vez que sus conocidos han fenecido. Otras, grandes ejemplares de fotografía antigua que muestran la vida de la sociedad del pasado, pueden que terminen vendiéndose en cualquier rastro o mercadillo, en un mercadeo del pasado, toda vez que la memoria de esa plasmación gráfica ha desaparecido ya por completo.

Y es lo que le ocurre a esta fotografía en cuestión. ¿Quién es la niña? ¿Dónde fue tomada la foto? ¿Quién la tomó? ¿En qué fecha? ¿Vive actualmente la protagonista de este relato? ¿Podemos encontrar pistas que nos indique algo de la foto? Poca cosa. Intuyo que la chiquilla pueda ser estadounidense con algún nexo alemán o austriaco. Y es que en el libro donde apareció la fotografía venía escrito en su primera página a lápiz un nombre, Anna L. Fuller. Podría ser la persona propietaria del libro, ¿familiar de la chiquilla o la chiquilla misma? El libro, en casi buen estado de conservación a pesar de ser de 1884, está publicado en Leipzig con una complicada tipografía en alemán por Carl von Lükow, bibliotecario de la Academia Imperial y Real de Bellas Artes de Viena, llevando por título Zeitschrift für Bildende Kunst. Mit dem Beiblatt Kunst Chronik (Revista de Artes Visuales. Con el suplemento Crónica de Artes).




Poca cosa más se puede decir de esta fotografía, a no ser que alguien pueda reconocer a través de la red a la chiquilla en cuestión. Su mirada, perdida en algo que no sabemos, viene a recordarnos lo cuán frágil es la memoria personal y la trascendencia física que podamos dejar en este planeta una vez nos hayamos ido para siempre. Dicen que uno no muere del todo mientras nos recuerden, algo que implica que una vez éstos hayan desaparecido a su vez, estaremos más muertos si cabe. Esta niña de la foto, si ya no existe, está hoy más viva que ayer. Que nuestro recuerdo perviva. Va por ti, niña desmemoriada.


PD: Este escrito viene a relacionarse con el relato que escribí el año pasado y que hace poco colgué en este mismo blog acerca de la preservación de la identidad personal mediante los retratos:

sábado, 2 de enero de 2016

El retrato que me hicieron hace 2000 años

Por Francisco J. Canales-“Azaustre


[Hace unas semanas envié este relato a la revista digital literaria Visor por si pudiera ser publicado, pero no ha podido ser así. Por ello lo publico en mi blog personal por si a alguien le interesase leerlo. Lo que aquí escribo lo ideé con los sentimientos que me inspiró mi visita al Museo Arqueológico de Sevilla en junio de 2015 y en concreto los rostros de Santiponce.]


Caminaba apasionado paseando a través de largos pasillos y amplias salas en aquel inmenso museo de aquella vieja ciudad. Tan sólo mirando de un lado para otro aquellos vestigios que hace siglos los habitantes de esas comarcas realizaron sin el conocimiento de que siglos más tarde su obra sería mostrada de tal manera a curiosas y extrañas gentes en un mundo tan distinto al que vivieron. Estatuas colosales de emperadores, otras más pequeñas, distintos elementos ornamentales, capiteles, monedas,  mosaicos, toda una representación de arte tallado por las manos de gente de un tiempo ya fenecido. Aquí quedan los restos de aquellas vidas, tesoros únicos que dan testimonio de su paso por este mundo, ahora tras una vitrina de cristal que permita su pervivencia a lo largo de muchas generaciones más.


El cambio de sala a sala no hacía sino impresionarle más con la muestra de dicha laboriosidad antigua, pero en cierta manera, todo lo veía lejano, no como algo propio, no sólo por la distancia de su ciudad materna, sino por el hecho del desconocimiento de la intrahistoria de cada obra de arte y el significado que para él pudiera tener.

Pero de repente, tras atravesar el dintel de una puerta que daba a una pequeña sala, ahí los vio, con sus pétreas y profundas miradas fijadas sobre él, impertérritos ante su presencia. En hilera, sus miradas sin vida le reclamaban la atención que merecían, no había escapatoria, pues para salir de la sala había que pasar ante ellos. Él, sin reacción corporal posible, se quedó delante con un cúmulo de sensaciones que le habían dejado como a ellos, petrificado. Delante de él, una sucesión de retratos romanos con un par de milenios de antigüedad. Había algo raro en sus inertes pieles de piedra, pues si bien eran retratos de personajes ‘desconocidos’ y por lo tanto no tenían la magnitud intrínseca a esculturas de grandes personajes, había cierta atracción ante su presencia. No lograba encontrar si había alguna característica física que le resultara familiar, pero tuvo la sensación de que delante de él estaba el busto familiar de un antepasado directo. Por estadística genealógica era muy probable. No lo sabía ciertamente, no había evidencia que así lo demostrara, pero así lo creyó sin duda, delante de él tenía el rostro de su ‘lejano abuelo’.

No sabía cuál de los allí presentes pudiera ser, ni siquiera si eran varios. No sabía su nombre, ni los años y lugares en que nació y murió, tan sólo que dicho busto se encontró en un yacimiento de la provincia en que se encontraba en ese momento. No sabía los detalles de una vida tan lejana, ni a qué se dedicó, ni los avatares por los que tuvo que padecer. No sabía cuántos hijos tuvo, ni de cuál de ellos descendería. Pero interiorizó que gracias a la existencia de ese ‘abuelo’ que tenía delante, él podía estar hoy donde estaba, encontrándose con sus ancestros en esta fría sala, reencontrándose consigo mismo al reflejarse en la vida de los que le antecedieron.

Pasó un buen rato delante, en una muda conversación en la que tenían mucho que decirse. No se conocían, pero había tantas cosas en común… Le dio las gracias por haber existido, y por haber puesto su pieza fundamental de ese grandioso puzzle en el que ahora él se había convertido en la última pieza. Él, pensó, como pieza con curvas y aristas, encajará con otra a la perfección, para proseguir juntos así en el devenir de las piezas futuras. Pensó nostálgico que existe hoy el retrato fotográfico y que la difusión de las identidades es más sencilla que en el pasado, para que dentro de cientos de años sus descendientes puedan reconocerlo, saludarle y darle igualmente las gracias por su aporte. ¿Quiénes y cómo serán? La genética dirá. Hoy, daba un paso más y se despidió de esta ‘familiar sala’ con pena y cierta nostalgia de un pasado no conocido y un presente que pasará, pero ilusionado en lo que tendrá que venir. Esa mirada vacía pero eterna del ‘abuelo’ seguirá ahí viendo pasar descendientes ante él, quizás sin que éstos sepan cuánto le deben al que ahí se encuentra observándoles desde el púlpito de la Historia.

Nota final: Para quien quiera conocer esos antepasados nuestros, tan sólo tiene que pasearse por las salas del Museo Arqueológico de Sevilla situado en la plaza de América. Y así poder mostrarles un efusivo saludo.

Francisco José Canales López [Canales-“Azaustre”] (Granada / España, 1984). Licenciado en Historia y Máster en Claves del Mundo Contemporáneo por la Universidad de Granada. Actualmente realiza el Máster de Archivística de la Universidad Carlos III de Madrid. ‘Hombre que escribe en sus ratos libres’, ha publicado algunos artículos y cartas de opinión en diferentes medios. Es además autor del blog Un rincón muy “Canalístico”, donde publica dichos escritos, así como reflexiones y demás temas históricos, genealógicos y políticos que le apasionan. Junto a su nombre, utiliza el alias literario Canales-“Azaustre”, apellidos familiares, como homenaje y recuerdo a sus dos abuelos.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Ruta del Gollizno por el río Velillos (Granada)

En nuestra extensa provincia tenemos no sólo un ingente patrimonio histórico-cultural, sino que también poseemos una riqueza natural que muchos a priori no podríamos imaginar. Tan sólo hay que salir y descubrir estos nuevos rincones, maravillosos parajes y placenteras sensaciones que podremos disfrutar a tan sólo “la vuelta de la esquina”. Fuera de la apabullante vida en la ciudad en la que contaminación y estrés nos minan por dentro, tenemos un mundo por descubrir y en el que conectar con nuestro lado más primigenio y natural.

De esta manera, a pocos kilómetros de nuestra capital nazarí y con un espíritu aventurero  que nos impulsa por dentro, nos emprendemos a conocer uno de los rincones naturales más bonitos de la provincia. Se trata de la Ruta del Gollizno, una sencilla ruta senderista situada al noroeste de Granada, concretamente en el término municipal de Moclín. Resulta un enclave vital en las relaciones entre territorios, pues si bien el término en la actualidad es frontera entre las provincias de Granada y Jaén, siglos atrás suponía la frontera entre el reino cristiano de Castilla y el reino nazarí de Granada. Tierra de frontera, concepto teórico y metafísico que me apasiona, el tener que delimitar políticamente un territorio que por ejemplo hoy forma un conjunto,  un todo, una extensión de campos y peñas que han sido divididos histórica y convencionalmente para nuestra mejor administración. División que obviamente no se muestra, pues a nivel natural, todo es más libre. Pero a nivel histórico, esa división de frontera queda patente hoy en la proliferación de atalayas musulmanas o torres vigía del reino nazarí, salpicadas estratégicamente en promontorios naturales para la mejor vigilancia y defensa del territorio frente a las tropas cristianas del norte en su imparable avance hacia el sur durante la Reconquista. Alcalá la Real a pocos kilómetros al norte de Moclín puede divisarse desde las mejores posiciones del término, es la entrada natural que desde Castilla penetrará en la Vega de Granada.



Moclín, con su castillo musulmán coronando la cima del cerro que domina el pueblo, en el que se sitúa también la Iglesia del afamado Cristo del Paño, está además rodeado de un entorno natural extraordinario. Su contorno pétreo está horadado por el río Velillos (o Frailes), que naciente en la “transfronteriza” Frailes atraviesa esta zona del Poniente granadino para más tarde unirse a las aguas del río Cubillas en Casanueva y luego, ya unidos ir a parar al Genil.



La sencillez del trayecto hace que podamos disfrutar de un apacible paseo contemplando en toda su extensión un conjunto de monumentos naturales que nos deleitarán los sentimientos. Bajando a través de Moclín se puede iniciar la ruta dirección sur, y poder hacer una serie de altos en el camino para observar las maravillosas panorámicas de la Vega de Granada y Sierra Nevada al fondo. Descendiendo, dejaremos atrás la Ermita de la Virgen de la Cabeza, y concluiremos el descenso llegando a los límites de la cercana localidad de Olivares, que ya  habremos podido visualizar en su plenitud junto a un extenso mar de olivos desde los miradores situados recorrido arriba. Girando a la izquierda antes de entrar en el pueblo iniciaremos la ruta a través de los tajos del Gollizno, camino siempre acompasado por el discurrir del río Velillos. Contemplaremos grandiosas vistas de los tajos desde el fondo de la hondonada o grieta natural que el río ha ido laminando a lo largo de los siglos, mientras vamos dejando atrás instalaciones hidroeléctricas, saltos de agua, fuentes como la de la Buena Ventura, presas y puentes que nos permiten cruzar el río. Uno de ellos, colgante, bajo el imponente macizo de rocas, nos permite cruzar de nuevo al otro lado del río, en el que comprobaremos la pequeñez de nuestro ser ante tal espectáculo agreste. La naturaleza, en toda su solemnidad, puede que nos dé algún espectáculo visual, como contemplar en lo alto de los riscos familias de caprinos, no sé si muflones o algún bóvido similar, como si lo escarpado del lugar no les importara en absoluto.



El recorrido va circunvalando de vuelta a Moclín por su parte norte. Desde allí observaremos los últimos enclaves granadinos como Tózar y las atalayas dependientes de la fortaleza de Moclín como la Torre La Solana asomada en un promontorio, Mingoandrés, o la de la Porqueriza, cercana a Tózar; y a continuación ya los territorios jiennenses, en donde se perderá nuestra vista e imaginación. Tras pasar el área recreativa de la hipnótica Fuente de la Corcuela,  habrá que desviarse del camino para acercarse a los cercanos abrigos montañosos en los que hace milenios, nuestros antepasados neolíticos plasmaron en sus rocosas paredes pigmentaciones que han perdurado hasta hoy como pinturas rupestres, y que podemos contemplar asombrados cómo han perdurado a lo largo del tiempo a pesar de vándalos e inclemencias meteorológicas. El legado de nuestros ancestros como un regalo que conservar para nuestros descendientes. Tras este detalle visual, emprendemos de nuevo la marcha, esta vez cuesta arriba para terminar el trayecto culminándolo de nuevo en Moclín, cuyo castillo iremos descubriendo conforme vamos avanzando. Llegados a la meta, no hay mejor premio que pasear por la zona de la fortaleza nazarí e Iglesia del Cristo del Paño para después despedirse del pueblo con un bello atardecer sobre las bellas callejuelas del pueblo bajo nuestros pies. Volvemos a casa.

Francisco José Canales-“Azaustre



Para saber más:






martes, 24 de noviembre de 2015

La población de Fuente el Sol (Valladolid) en el Catastro de Ensenada

Un documento histórico llevado a cabo por motivos fiscales y que hoy nos sirve para comprender la sociedad y la economía de la España del siglo XVIII es el Catastro del Marqués de la Ensenada (a partir de 1749) que se llevó a cabo en las entonces veintidós provincias de la Corona de Castilla a excepción de las provincias vascas, Navarra y Canarias. Con este documento, a través de la sección de Personal de legos o seglares, se puede conocer la población de las diferentes localidades, un censo o vecindario que ayuda a las labores de los genealogistas de hoy día tanto profesionales como particulares. Me he fijado para este caso en esta sección para la localidad de Fuente el Sol (hoy provincia de Valladolid, entonces en la de Ávila), por creer en un primer momento pudiera ser el lugar de nacimiento de uno de mis antepasados, cosa ahora no muy clara y que todo parece indicar que no fue así. De todos modos, cuelgo aquí la relación de personas que habitaban el mencionado pueblo para quien pueda interesarle. Se desarrolla en vecindario a través de los “cabezas de casa” y los que están a su cargo. Una curiosidad que observo en su lectura en que cuando describen a la familia, en la casi totalidad de los casos primero se indica los hijos varones  y luego las hembras, aunque la hembra tuviera más edad que un hermano varón. Se ordenan los hijos de mayor a menor edad, pero primero los hijos, y después las hijas. Salvo algún caso puntual que desconozco el porqué. Los nombres y apellidos los pongo en la grafía de la época, no como en la actualidad se escriben realmente, para así observar cómo escribían los nombres en aquel momento. De este modo veremos apellidos que hoy irían con <v> y entonces aparecen con <b> así como apellidos y nombres sin tilde. Hago esta aclaración para hacer ver que la siguiente lista no está mal escrita, sino que la he transcrito con la grafía de aquella época. Estos son los núcleos familiares que he encontrado:

Recorte de mapa provincial de Valladolid, zona sur, donde está ubicada Fuente el Sol en límite provincial con Ávila. Por el Teniente Coronel, Capitán de Ingenieros D. Francisco Coello. Madrid, 1852. Fuente: propiedad de ©INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA


Primero
Alonso Serrazin, labrador 48 años.
Francisca Rico, esposa 47 años.
German, hijo 16 años.
Faustina, hija 11 años.
Theresa Bara, sobrina del matrimonio 27 años.
Franzisco Descalzo, criado para la labranza 37 años.
Lorenzo Gomez, criado para la labranza 22 años.
Juan Alonso, criado para la labranza 24 años.
Joseph Garrido, criado para custodia y guarda del ganado ovejuno 37 años.
Nicolas de San Juan, criado para la custodia y guarda del ganado ovejuno 18 años.
Theresa Garrido, criada para la asistencia y gobierno de la casa 18 años.

Segundo
Andres Serrazin, labrador 60 años.
Justa Garrido, esposa 60 años.
Manuel, hijo 30 años.
Ignacio, hijo 25 años.
Juachin, hijo 22 años.
Joseph, hijo 19 años.
Manuel Lambas, nieto del matrimonio 15 años.
Juan Garzia, criado para la labranza 26 años.
Sebastiana Garzia, criada para el gobierno y asistencia de la casa 20 años.

Tercero
Josepha Lopez, labrador 35 años.
Franzisca Toledano, esposa 35 años.
Joseph, hijo 14 años.
Agustin, hijo 9 años.
Geronima Alfonsa, prima 8 años.

Cuarto
Juan Rodriguez, labrador 69 años.
Geronima Matheo, esposa 58 años.
Angela, hija 18 años.
Agustina, hija 15 años.
Juan Lopez, criado para guarda y custodia de ganado ovejuno 28 años.
Antonio Descalzo, criado para guarda y custodia de ganado ovejuno 13 años.

Quinto
Agustin Serrazin, labrador 46 años.
Ana Garzia, esposa 42 años.
Pedro, hijo 15 años.
Agustina, hija 17 años.
Manuela, hija 7 años.

Sexto
Gabriel Brea, labrador 23 años.
Theresa Rordon, esposa 21 años.

Séptimo
Thomas de el Barrio, maestro de primeras letras 60 años.
María Gomez, esposa 52 años.
Franzisca Garzia, sobrina 13 años.

Octavo
Juan Sobrina, cirujano 25 años.
Theresa Pérez, esposa 25 años.
Manuela, hija 2 años.
Maria, hija 10 meses.

Noveno
Joseph Reales, fundidor de campanas 35 años.
Agustina del Rio, esposa 24 años.
Maria, hija 1,5 años.
Christobal Reales, aprendiz de dicho oficio 16 años.
Joseph de el Balle, aprendiz de dicho oficio 16 años.
Franzisca Alonso, criada para la asistencia de la casa 17 años.

Décimo
Antonio Descalzo, cubero 48 años.
Maria Candelas Garzia, esposa 39 años.
Manuel, hijo 16 años.
Franzisco, hijo 11 años.
Pedro, hijo 3 meses.
Dorotea, hija 19 años.
Agustina, hija 7 años.
Josepha, hija 3 años.

Undécimo
Manuel de Puras, arriero 30 años.
Leocadia Zermeño, esposa 27 años.
Javiera, hija 3 años.
Agueda, hija 10 meses.

Duodécimo
Bizente Lopez, panadero 49 años.
Franzcisca Tamaio, esposa 45 años.
Nicolas, hijo 14 años.
Ana, hija 16 años.
Antonia, hija 10 años.
Fernanda, hija 3 años.

Decimotercero
Franzisco Garrido, panadero 59 años.
Ysabel Lopez, esposa 46 años.
Santos, hijo 15 años.
Ysabel, hija 7 años.

Decimocuarto
Roque Lopez, panadero 50 años.
Serafina Rodriguez, esposa 42 años.
Feliziano, hijo 17 años.
Feliz, hijo 14 años.
Pedro, hijo 11 años.
Manuel, hijo 8 años.
Gertrudis, hija 1 año.

Decimoquinto
Juan Prieto, jornalero 74 años.
Maria Hellera, esposa 58 años.
Andres Jil, hijo 21 años.
Santos, hijo 18 años.
Manuel, hijo 15 años.
Christobal, hijo 13 años.

Decimosexto
Fabian Lozano, jornalero 35 años.
Feliziana de San Juan, esposa 34 años.
Manuel, hijo 8 años.
Faustino, hijo 5 años.
María, hija 2 años.

Decimoséptimo
Pelaio Descalzo, jornalero 32 años.
Ysabel Hernaiz, esposa 34 años.
Luis, hijo 7 años.
Juaquin, hijo 4 años.
Eusodio, hijo 2 años.

Decimoctavo
Antonio Herrero, jornalero 32 años.
Ana Hernandez, esposa 36 años.
Christobal, hijo 5 años.
Ana Maria, hija 2 años.
Agustina, hija 2 meses.

Decimonoveno
Sebastian Lopez, jornalero 55 años.
Agustina Fariñas, esposa 41 años.
Joseph, hijo 10 años.
Blas, hijo 8 años.
Clara, hija 15 años.

Vigésimo
Thomas Garzia, jornalero 23 años.
Josepha Sotil, esposa 23 años.
María, hija 3 años.

Vigésimo primero
Manuel de Medina, jornalero 53 años.
Jazinta Saez, esposa 56 años.
Maria Delgado, a la que ‘acompañan’ 4 años.

Vigésimo segundo
Franzisco Descalzo, jornalero 37 años.
Maria de Villanueba, esposa 37 años.
Manuel, hijo 14 años.
Sebastian, hijo 7 años.
Juan Antonio, hijo 2 años.
Joseph, hijo 1 mes.

Vigésimo tercero
Thome Descalzo, jornalero 50 años.
Maria de Medina, esposa 47 años.
Manuel, hijo 20 años.
Bernave, hijo 18 años.
Ysidoro, hijo 14 años.
Agustin, hijo 12 años.
Maria, hija 10 años.
Ana, hija 8 años.

Vigésimo cuarto
Franzisco Hellela, jornalero 51 años.
Josepha Rodriguez, esposa 48 años.
Estanislao, hijo 18 años.
Faustino, hijo 14 años.
Gregorio, hijo 12 años.
Ramon, hijo 1 año.
Ynes, hija 21 años.
Serafina, hija 10 años.
Franzisca, hija 8 años.
Melchora, hija 4 años.

Vigésimo quinto
Joseph Gonzalez, jornalero 50 años.
Maria Andres, esposa 48 años.
Ciprian, hijo 13 años.
Fermin, hijo 10 años.
German, hijo 7 años.
Manuela, hija 19 años.
Maria, hija 16 años.
Matilde, hija 4 años.

Vigésimo sexto
Franzisco Sanchez, jornalero 50 años.
Magdalena Serrazin, esposa 44 años.
Pedro, hijo 13 años.
Maria, hija 18 años.
Manuela, hija 16 años.

Vigésimo séptimo
Ysidro de Guebara, jornalero 30 años.

Vigésim octavo
Juan Garzia, jornalero 28 años.
Theresa Lopez, esposa 24 años.
Manuel, hijo 6 años.

Vigésimo noveno
Gregorio de Medina, jornalero 23 años.
Magdalena Perez, esposa 21 años.

Trigésimo
Manuel Saiz, jornalero 40 años.
Serafina Pardo, esposa 44 años.
Franzisco, hijo 4 años.
Agustina, hija 12 años.
Franzisca, hija 7 años.
Jacoba, hija 1,5 años.

Trigésimo primero
Joseph Garrido, jornalero 37 años.
Manuela Garzia, esposa 37 años.
Maria, hija 10 años.
Josepha, hija 8 años.
Barbara, hija 3 años.

Trigésimo segundo
Joseph Alonso, jornalero 35 años.
Cathalina Rodriguez, esposa 25 años.
Joseph, hijo 10 años.
Joseph, padre 64 años.
Pedro Descalzo, criado 20 años.

Trigésimo tercero
Patrizio Garrido, jornalero 44 años.
Maria Saiz, esposa 27 años.
Gaspar, hijo 4 años.
Manuel, hijo 12 años.
Franzisca, hija 16 años.
Ana, hija 14 años.
Ygnazia, hija 6 años.

Trigésimo cuarto
Manuel Descalzo, jornalero 40 años.
Maria Rodriguez, esposa 36 años.
Antonio, hijo 13 años.
Pedro, hijo 5 años.
Estevan, hijo 3 años.
Juaquin, hijo 7 meses.
Maria, hija 12 años.

Trigésimo quinto
Baltasar Garrido, jornalero 54 años.
Cathalina de Villanueba, esposa 60 años.
Juana, hija 23 años.
Gerónimo, sobrino 11 años.
Gregorio Garrido, sobrino 22 años.

Trigésimo sexto
Manuel Campuzano, jornalero 38 años.
Manuela Descalzo, esposa 36 años.
Matías, hijo 7 años.
Rafaela, hija 10 años.
Antonio, hijo 13 años.

Trigésimo séptimo
Manuel Lopez, jornalero viudo 63 años.
Manuela, hija 24 años.
María Cruz, nieta 15 años.

Trigésimo octavo
Melchor de Tapia, jornalero 62 años.
Juana Pajon, esposa 50 años.
Ana Maria Delgado, hija 22 años.

Trigésimo noveno
Maria Garrido Enriquez, viuda 60 años.
Manuel Toledano, hijo 36 años.
Ysabel, hija 26 años.
Manuel Lopez, nieto 10 años.
Pelaio Descalzo, criado para la labranza 35 años.

Cuadragésimo
Maria Serrazin, 35 años.
Manuel Larrilas, hijo 15 años.
Joseph, hijo 9 años.
Ygnazio, hijo 8 años.
Maria, hija 13 años.

Cuadragésimo primero
Franzisca Garrido, 56 años.
Nicolas de San Juan, hijo 18 años.
Ana Maria, hija 12 años.

Cuadragésimo segundo
Maria Garrido, viuda 73 años.
Maria Garzia, criada para la casa 20 años.

Cuadragésimo tercero
Ygnazia Sarrazin, viuda 27 años.
Bernardo, hijo 1,5 años.
Maria, hija 3,5 años.

Cuadragésimo cuarto
Theresa Hernandez, 64 años.
Ysidro Guebara, hijo 37 años.
Antonio, hijo 34 años.
Matheo, hijo 21 años.
Elena, hija 24 años.

Cuadragésimo quinto
Josepha Zermeño, 66 años.
Antonio Serrazin, hijo 30 años.
Ana, hija 28 años.
Antonia, hija 27 años.

Cuadragésimo sexto
Potenziana Perez, 61 años.
Justo Saiz, hijo 20 años.
Manuela, hija 24 años.

Cuadragésimo séptimo
Biviana Toledano, 64 años.

Cuadragésimo octavo
Antonia Serrazin, 60 años.
Gerbasio Zermeño, hijo 26 años.

Cuadragésimo noveno
Antonia Toledano, 66 años.

Personal Eclesiástico
Don Sebastian Gonzalez, teniente de cura 48 años.
Damian, hermano del anterior 54 años.
Franzisco, hermano del anterior 44 años.
Agustin, hermano del anterior 39 años.
Don Pedro Berdugo Ballejo y Guillamas, sobrino 20 años.
Antonia Serrazin, sobrina 26 años.
Don Miguel Martin y Pancorbo, presbítero beneficiado 53 años.

Según este documento, un total de 242 personas  en 50 núcleos familiares habitaban en este pueblo a mediados de siglo XVIII.

Página del Catastro de Ensenada relativa a Fuente el Sol. Fuente: Familysearch. "España, Catastro de Ensenada, 1749-1756," images, FamilySearch (https://familysearch.org/pal:/MM9.3.1/TH-267-12526-36175-0?cc=1851392, España, Catastro de Ensenada, 1749-1756 > España, Catastro de Ensenada, 1749-1756 > Valladolid > Fuente el Sol > Volumen H-1125 - Personal de legos o seglares > image 2 of 30; Archivo Historico Nacional, Madrid (provincial archives, Madrid).


martes, 3 de noviembre de 2015

Sucesos de antaño (II): "te maté porque eras mía"

El próximo sábado día 7 se celebrará en Madrid una marcha convocada por un movimiento feminista para manifestarse en contra de la violencia machista y de las decenas de asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o ex parejas que lamentablemente sufrimos cada año. Casualmente a esta convocatoria he dado con un caso particular acaecido hace mucho tiempo. Y es que estos casos de maltrato, sufrimiento y muerte a la mujer no son nuevos, es un fenómeno que viene sucediéndose a lo largo de la Historia, siendo los tiempos actuales aquellos en los que vivimos en democracia bajo el paraguas de los Derechos Humanos, cuando aún se dan casos, debido a que mentes aún pretéritas dominan las cabezas de sus maltratadores. Esta masacre debe pues acabar.



Mi actual investigación histórico-genealógica, y la facilidad con que muchas herramientas de Internet nos facilitan no sólo el conocimiento del presente, sino el estudio del pasado, hizo que me topara con un triste suceso acaecido ahora hace 104 años. El nombre de la triste protagonista, Concepción Canales López, de ahí que me fijara en este caso, pues no sólo compartía mi primer apellido por el que estaba buscando información, sino que compartimos los dos apellidos, sin que esto suponga un parentesco cercano o lejano. ¿O quién sabe?

Aquel día del 5 de noviembre de 1911 en la Alameda de Jesús Monasterio de Santander, Concepción, de 20 años, fue víctima de lo que entonces se llamaría un crimen pasional, término que viene a disculpar lo que no tiene perdón, que no es sino el asesinato de a quien en teoría se ama. En la prensa de la época se escribió que un quincallero (que fabrica o vende objetos de metal de escaso valor) natural de Madrid de 25 años, Francisco López López asesinó a su novia Concepción de varias puñaladas, mientras ésta se encontraba despachando su puesto de castañas en compañía de la vendedora de periódicos Emérita Barandón. Un joven, José Toca Toca, resultó herido con el mismo cuchillo en el brazo cuando intentaba auxiliar a la joven sin éxito. El asesino huyó por las calles de Santander perseguido por varios ciudadanos que intentaban detenerle. Herida de muerte, Concepción falleció en la Casa de Socorro a las 20:30 horas, media hora después de entrar en dicho establecimiento. Una vez detenido el agresor, admitió como motivo del asesinato que él creía que su novia no lo amaba como él quería. Al parecer, los extremos celos del madrileño hicieron que la joven rompiera la relación con él, algo que no admitió y por lo cual empezó a asediarla, llegando a herirla en una agresión anterior con un cuchillo. Ya entonces había voces como en el diario El País (no el actual) que reclamaban que se pusiera fin a estos crímenes en los que siempre eran víctimas las mujeres. Hoy, tantos años después y en las mismas seguimos. El "enamorado" asesino entró en la cárcel por su horrendo crimen, y tras buscar por internet veo en una Gaceta de Madrid de 1918 (antecesor del actual BOE), que el Ministerio de Gracia y Justicia de Álvaro Figueroa indulta a un tal Francisco López López por un delito de homicidio al que condenaron a una pena de 12 años y un día. Se le indulta por la buena conducta en la cárcel, y una vez transcurridas dos terceras partes de la pena, se le conmuta la tercera parte por destierro. Creo que se trata del asesino, aunque el hecho de que el desterrado que aquí menciono fuera condenado por la Audiencia de Ávila me descoloca un poco, llegando a dudar de que efectivamente se trate de la misma persona. Y en 1923 y 1929 sendos Francisco López López atropellan en Madrid respectivamente a Miguel Vázquez Otero y al niño de 12 años Benito del Val, resultando heridos. ¿Sería la misma persona? Ni idea, pues se trata de un nombre y unos apellidos muy comunes que hacen que dude de esta coincidencia.

Recorte de prensa sobre el asesinato de Concepción Canales López. Declaración de su asesino. En El País, 7 de noviembre de 1911, pág 3

Una curiosidad aparte. He descubierto que años después, el 9 de abril de 1917 desapareció de su casa de Pedreña (sur de Santander) un joven llamado José Toca, un joven 'perturbado' de 21 años que era víctima de malos tratos por parte de su familia. Un mes después apareció un cadáver sin cabeza en el Sardinero, suponiéndose fuera el de este muchacho. Me queda la duda de si este José Toca está relacionado con José Toca Toca (vecino de Monte al norte de Santander) que intentó ayudar a la malograda Concepción. Parece que no son la misma persona, por las edades que la prensa indica en ambos casos. Pero ¿y familiares? Por eso sería paradójico que el que intentó ayudar a una joven a no morir asesinada, tuviera a su vez un macabro caso de asesinato en su familia. Pero eso por ahora son sólo elucubraciones.

Imagen de una castañera cualquiera, oficio de Concepción. En Crónica, 19 de noviembre de 1933 , pág 3.


Hoy sigue habiendo muchas otras mujeres que tristemente como Concepción engrosan una larga lista en los periódicos de nuestros días. Lamentablemente habrá más. Por eso la concienciación social y la eficaz actividad política y judicial deben de acabar con esto de una vez. Y que sólo tengamos que leer estos casos en los amarillentos periódicos de las hemerotecas como un triste recuerdo.


Francisco José Canales-"Azaustre"


Fuentes:

-La Correspondencia de España, 6 de noviembre de 1911, pág 4.
-El Telegrama del Rif, 6 de noviembre de 1911, pág 1.
-El País, 7 de noviembre de 1911, pág 3.
-Diario de Avisos de Segovia, 7 de noviembre de 1911, pág 1.
-La Acción, 28 de abril de 1917, pág 5.
-La Correspondencia de España, 29 de abril de 1917, pág 3.
-La Acción, 5 de mayo de 1917, pág 2.
-Gaceta de Madrid, 21 de julio de 1918, pág 194.
-La Época,  21 de julio de 1918, pág 4.
-La Correspondencia de España, 6 de enero de 1923, pág 6.
-La Voz, 13 de septiembre de 1929, pág 8.

viernes, 31 de julio de 2015

Del periódico de ayer al de hoy

Siempre es agradable ojear viejas páginas de prensa, terminas dejándote llevar por el color amarillento de sus páginas y su olor característico al abandono del tiempo, mientras vas leyendo cosas muy interesantes en sus párrafos, dándote cuenta que muchas cosas que hoy en día nos sorprenden, se parecen en cierta manera y salvando las distancias a momentos del pasado, un pasado en verdad no tan lejano.

Vivimos un momento político histórico, en el que tras una crisis generalizada a nivel político, social y económico se van imponiendo unas nuevas maneras de hacer política. La "vieja política", dominante todas estas décadas, es cosa ya del pasado. Renovación o Defunción. Tras la aparición de nuevos actores políticos tanto a nivel mediático como en los parlamentos y ayuntamientos, vemos plasmado el deseo de la gente de cambiar de una vez por todas la podredumbre habida en la vida política debido a su estancamiento, de ahí que la renovación de las aguas pestilentes en que se ha convertido nuestra política se vea harto necesaria.

Hace más de 90 años, el sistema político de la Restauración llevaba ya tiempo en crisis, en todos los sentidos como hoy en día, política, social, entonces también militar, crisis de identidad nacional con el auge de los separatismos,... Entonces, y tras un espíritu regeneracionista que pretendía cambiar las cosas, buena parte de la sociedad española imploraba por la aparición de un "cirujano de Hierro" que acabara férreamente con todos los males del país. De ahí la aparición de Miguel Primo de Rivera y su gobierno autoritario de casi siete años.

Hace pocos meses, tras las elecciones municipales del mes de mayo, irrumpieron nuevas fuerzas políticas en el panorama español, obteniendo escaños y concejalías con lo que ello supone de novedad en el discurrir de nuestro día a día y la expectación por si se resolverán y cómo los problemas que tenemos en estos momentos. Son momentos cruciales, el futuro inmediato de España depende de cómo acontezcan los próximos meses.

Repasando esa prensa antigua, deparé de nuevo en esos momentos previos a la dictadura de Primo de Rivera, tema que investigué con interés para mi Trabajo Fin de Máster, y vi la viñeta que aparecía en la primera página del diario La Voz de Granada del día 30 de marzo de 1922. Se iba a formar un nuevo ayuntamiento a partir del siguiente día 1, en el que los nuevos concejales van prestos y diligentes para la sesión de posesión de sus nuevos cargos. En esa nueva corporación el grupo mayoritario era el de los liberal-conservadores o idóneos (14 concejales). Ese diario ve acertadísimo el nombramiento como alcalde de uno de sus miembros, el letrado Germán García Gil de Gibaja, del que se congratula de su vuelta a la alcaldía y de su amistad. Y es que el alcalde "gegegege" ya lo fue anteriormente. Lo fue entre octubre de 1920 a noviembre de 1921 en que fue sustituido por José Gómez Jiménez, alcalde que tras cesar ve regresar a Germán García como venimos comentando, durando en su segundo mandato hasta enero de 1923 cuando le sustituye en el cargo Eduardo Navarro Senderos.


Viñeta del diario La Voz de Granada del 30 de marzo de 1922, pág. 1, en la que aparece el Ayuntamiento de Granada.

Retrato de Germán García Gil de Gibaja, alcalde de Granada. En La Voz de Granada, 30 de marzo de 1922, pág 1.

El alcalde Germán García Gil de Gibaja (1) con el redactor de ABC Enrique Garro (2). En ABC, 27 de abril de 1921, pág 6.

Nuevos actores en la política y en una política nueva en donde están puestas las esperanzas de muchos. Esperemos que la crisis política y social que vivimos en breve se haya solucionado por el bien de todos, y que tan sólo sea un triste recuerdo en la memoria de las gentes plasmado en negro sobre las hojas de los periódicos de hoy y que dentro de 90 años leerán nuestros descendientes. Nadie desea un "cirujano de Hierro" que reconduzca la situación, pues es el pueblo el soberano y la Democracia el sistema que debe regir nuestras vidas. Obviamente la realidad histórica de entonces con la realidad actual difieren mucho, pero uno no hace sino ver ciertas similitudes o paralelismos. El pasado ahí lo tenemos para aprender, el futuro está por escribir, y aquí estamos en el presente para decidir y actuar.


  • Datos adicionales:
Lista de Alcaldes de Granada desde 1492 a la actualidad:

Manifestaciones de mujeres en la Granada de la época (por José Luis Delgado López):