martes, 29 de agosto de 2023

Apuntes genealógicos XII. Joaquín Amigo Aguado

Hay momentos clave en el devenir de los países que se convierten en hitos trascendentales en los libros de Historia. La Guerra Civil española (1936-1939) significó un momento traumático para todos aquellos españoles que vivieron en su solar durante aquellos dramáticos tres años en los que la barbarie y el sufrimiento reinaron por doquier. Una lucha entre hermanos enfrentados ideológicamente a la que se llegó tras años de larvada enemistad política y social, y espoleados por un golpe militar que se alzó contra el gobierno del Frente Popular de la II República Española.


De este modo, en todas las familias españolas actuales ha de haber como mínimo alguna historia familiar donde se recuerden tales momentos de dramatismo patrio, las carencias que se vivieron, el miedo reinante, la memoria de aquellos que fueron al combate y jamás regresaron, o el recuerdo de aquellos que en la retaguardia fueron sacados con oprobio de sus vidas y fueron lanzados al olvido de la historia bajo una polvorienta cuneta. Tema interesante a nivel historiográfico, la realidad política actual vilipendia la justa reparación de los olvidados o ensucia la memoria de aquellos que ya fueron homenajeados, según quien sea el actor político que desde las tribunas de hoy en día lance sus soflamas como si aquellos meses de sangre y fuego no hubieran servido para mostrarnos enseñanzas de relieve.


Los datos familiares más cercanos que tengo a aquellos días son los testimonios que mi familia ha conservado sobre mi abuelo paterno Francisco Canales Ginés, combatiente en el bando republicano en el frente cordobés, y el de mi tío abuelo materno José María Garrido Lopera, combatiente nacional en la gélida batalla de Teruel; ambos por suerte supervivientes de aquel horror. Y en cuanto a víctimas mortales se refiere, en mi círculo familiar más cercano, tengo que remontarme a un tío bisabuelo materno, Matías Lopera Delgado, masón de Izquierda Republicana que fue asesinado en San Roque (Cádiz). Obviamente, como todos estamos unidos en la infinita tela de araña genealógica, cuanto más nos remontemos en el tiempo, más nexos genealógicos encontraremos con muchas víctimas de la Guerra Civil. En mi investigación ya de años he descubierto algunas de ellas, y hoy quiero hablar de un caso que no es desconocido, pues la víctima fue una persona conocida y reconocida en su tiempo, y que el pasado fin de semana se cumplieron 87 años de su asesinato en aquella guerra.


Hablo de Joaquín Eusebio Amigo Aguado, y buceando por internet encontraremos fácilmente información sobre su vida, obra y muerte. De hecho hace poco se ha publicado una novela sobre él y su relación de amistad con un autor de renombre como fue Federico García Lorca. Joaquín nació en Granada en 1899, hijo de Joaquín Amigo del Olmo y de Encarnación Aguado López. Era primo 3º de mi bisabuelo José María Garrido Hernández, así que ambos descendemos del matrimonio granadino formado por Juan José Amigo Chacón y María Francisca Fernández. Esos antepasados de los Amigo se dedicaban al arte de la lana, eran tejedores y jornaleros, como muchos de los habitantes del Albayzín donde habitaron. En algún momento dado la rama de la familia de Joaquín pudo ascender socialmente, pues él estudió y se dedicó a otro arte, el de las letras (quizás gracias a que su abuelo Francisco Amigo Gómez fue negociante y su padre agente comercial y primer presidente del Colegio Oficial de Agentes Comerciales de Granada). Joaquín fue miembro de la tertulia "El Rinconcillo," redactor de la revista lorquiana El Gallo en 1928, revista efímera de su amigo el poeta Lorca. Y aunque Lorca, de posición social más elevada que la de Amigo, se posicionó a favor de la República y en contra de la burguesía granadina, Joaquín Amigo era conservador y católico.


Amigo fue miembro del Ateneo Científico y Literario de Granada y como licenciado en Filosofía y Letras estuvo destinado como catedrático en el instituto de Ronda (Málaga) y allí le pilló el inicio de la Guerra Civil. Estaba casado desde 1934 con María del Rosario de la Quintana López y tuvo una hija, y en el momento de su  asesinato su esposa estaba embarazada del que sería su hijo póstumo. El día 24 de agosto de 1936 las crónicas dicen que fue detenido en su casa por los frentepopulistas y asesinado tres días después al ser lanzado por el Tajo de Ronda. En la partida de defunción indica que fue asesinado junto a las tapias del Cementerio, pero su cuerpo no apareció.

Relación del profesorado del Instituto de Ronda. Fuente: Guía Oficial de España 1935, página 622.


Cruel guerra que en cuestión de pocos días de agosto vio morir de la manera más trágica y asesina posible a dos grandes amigos, que a pesar de sus diferencias ideológicas no se hicieron la guerra, fueron los intolerantes de siempre los que necesitaron eliminar a dos mentes preclaras que hoy se mantienen vivas a pesar de que de vez en cuando se oiga a lo lejos tambores de una nueva deseada guerra. Que el recuerdo de ambos ayude a que no sea así.

En esta fotografía, tomada en Granada el 5-5-1929 podemos ver a un grupo de personas en el homenaje tributado a Federico García Lorca y Margarita Xirgu por la presentación de la obra "Mariana Pineda" en el Hotel Alhambra Palace. Junto a Lorca (sentado en silla primero a la izquierda) y Xirgu (sentada en silla segunda por la izquierda), aparecen conocidas personalidades granadinas de la época como Fernando de los Ríos (de pie con barba tras Margarita Xirgu), Manuel de Falla (sentado en silla en el centro), Constantino Ruiz Carnero (última fila con gafas tercero por la derecha), Luis Seco de Lucena (tras Manuel de Falla a la derecha) o el propio Joaquín Amigo Aguado (de pie fila intermedia 4º por la izquierda). Fuente: https://www.universolorca.com/vinculo-obra-literar/pro_02-76/


Para saber más:

https://www.elmundo.es/cultura/literatura/2022/02/18/620e8d9521efa02c0a8b45a7.html

domingo, 30 de julio de 2023

Apuntes genealógicos XI. Manuel Herrera Salcedo

Como cada verano, millones de personas a lo largo del mundo intentan mitigar el calor asfixiante que envuelve sus cuerpos remojándolos en el elemento que nos da la vida, y que según los casos, también nos la puede quitar. El agua, el bien más preciado que podemos tener, se convierte en estos meses de canícula en un refrescante peligro del que muchas veces no somos conscientes.


Es en estos insufribles meses cuando se alerta que el agua, además de elemento vital, puede llegar a convertirse en el elemento por el que podemos encontrar la muerte antes de tiempo, y de la manera más absurda posible. Cientos de personas en nuestro país mueren cada año ahogadas en playas, pantanos y piscinas. Según están diciendo las noticias estos días, el mes de julio se está llevando la vida de casi 70 personas por ahogamientos en estos lugares acuáticos. Yo mismo en agosto de 2008 en un momento de irresponsabilidad por mi parte sentí que el agua me estaba ganando la batalla en un lugar tan querido por mí como es el de Almuñecar. Por suerte pude salir de aquella corriente, trampa que podría haber dado como resultado el punto final de mi vida.


Son cientos de miles las personas en todo el mundo que han muerto ahogadas en un momento que se supone de disfrute, e incontables serán las que seguirán muriendo de esta forma. Hace años, en mi investigación genealógica a través de la prensa antigua descubrí a un pariente que murió de esta manera en lo que sin duda tuvo que ser de los primeros casos en nuestro país de este tipo de ocio playero estival.


Al final de la tarde del 23 de agosto de 1904 mi pariente Manuel Herrera Salcedo murió en la playa del Zapillo de Almería cuando el bote recreativo en el que viajaba con su familia y amigos volcó en una orilla embravecida, y él que no sabía nadar falleció bajo la mirada de sus seres queridos. El resto de personas fueron rescatadas por unos pescadores que estaban en tierra. Era granadino de la calle Párraga, fue barbero, hijo de Nicolás Herrera Pérez y de Dolores Salcedo Sánchez y por tanto era primo hermano de mi trastatarabuelo Francisco Herrera Cubillas, pues como él, desciendo de sus abuelos Francisco Herrera Sánchez y María Antonia Pérez Moreno, pareja granadina casada en 1803.


Sirva el recordatorio de su triste final para todos aquellos que me puedan leer, estén alerta ante estas situaciones de relax veraniego que pueden terminar de la forma más abrupta e irremediablemente para siempre. Disfruten lo que queda del verano.

Crónica Meridional- 25 de agosto de 1904, pág. 2

jueves, 22 de junio de 2023

Serenatas VII. La maldición del Titán

A estas horas de la noche, cuando mi mente ya se adormece, queda pululando en ella las imágenes, impresiones y miedos que a lo largo de estos días he tenido a causa de la desaparición del submarino Titán, cuando se dirigía a visitar los restos del pecio del Titanic, en el fondo del Atlántico Norte. Hace escasos minutos se ha confirmado la dramática noticia, que muchos imaginábamos ya, de que los ocupantes de ese pequeño batiscafo casi de juguete han muerto a causa de lo que parece una implosión del mismo.


Y es que cuando Robert Ballard descubrió los restos del Titanic en 1985, ya nos enseñaron lo peligroso que era bajar allá abajo. Un vaso de plástico de tamaño normal, dejado en esas profundidades, la presión lo comprime hasta alcanzar el tamaño de un dedal. Creo recordar que fue en la película "Rescaten el Titanic", donde vi una escena que me traumatizó muchísimo. Fue la implosión de uno de los submarinos que en la trama fílmica bajaba a inspeccionar los restos del barco. Eso es lo que seguramente ha ocurrido en este caso. La muerte instantánea de los 5 ocupantes por la implosión de la estructura a causa de las grandes presiones de la masa de agua circundante.


Con la tragedia del Titán de esta semana, se cierra quizás un círculo dramático en torno al Titanic. Catorce años antes de que el barco se hundiera en 1912, el escritor Morgan Robertson escribió una novela sobre un barco llamado Titán que naufraga, y todo lo que tiene esa trama literaria tiene muchas similitudes con el caso del famoso barco hundido años después, como si Robertson al escribirlo hubiera sido una especie de visionario. El Titán-Titanic-Titán es la historia del hombre que quiere doblegar a la naturaleza, pero ella siempre se impone.


Como en todo este tipo de dramas en los que los fallecidos son personas con altas posibilidades económicas (sólo hay que recordar que el pasaje para bajar como turista con el Titán a ver el Titanic rondaba el cuarto de millón de dólares) suelen salir las comparaciones con otras catástrofes humanas en las que la capacidad y el ímpetu de rescate no son tan notorios. Clases siempre ha habido, recuerden el propio Titanic y el porcentaje de supervivientes entre los pasajeros de primera clase y los de tercera, unas diferencias que por mucho que nos duela, seguirán existiendo. A ello, muchos en las redes sociales de Internet critican y se rien de estos millonarios que gastan ingentes cantidades de dinero en unos viajes peligrosos y en su opinión estrafalarios como el que nos ocupa, o como los incipientes viajes turísticos al espacio. Se alegraban incluso del dramático final que hubieran podido tener los que hoy ya sabemos fallecidos. Que no nos engañen, los critican no porque sean viajes o aventuras "absurdas" cuyo dinero podrían invertir en causas sociales, sino porque ellos no tienen la capacidad económica de efectuarlos. El poder viajar en avión hace un siglo era algo limitado a aviadores y aventureros. Hoy en cambio con las compañías de bajo coste, volar está al alcance de un amplísimo sector de la población. El debate ecológico sería otro, interesante y largo. La mentalidad del ser humano y nuestros ancestros homínidos desde que salieron de sus límites africanos ha sido la de ir más allá de tal riachuelo o aquella alta montaña, el afán de descubrir fronteras nuevas. En la actualidad, los límites del ser humano están en las profundidades del mar y mucho más allá de las estrellas. Entre mis frustraciones personales están las de no tener capacidad económica para bajar a ver los restos del Titanic (pues soy amante de los barcos y además Titanicmaníaco) y no tener posibilidad temporal para disfrutar de un viaje a través del espacio. Al menos tengo mi rica imaginación, que se activa mucho en estos momentos de vigilia previa al sueño.


Hoy, nuevos restos quedan desperdigados en torno al pecio del Titanic, y 5 nuevas víctimas se suman a aquellas otras que murieron el siglo pasado sobre lo que hoy son hierros herrumbrosos retorcidos que van desapareciendo carcomidos por las bacterias. Que descansen en paz en su tumba de agua, ese lugar que tanto admiraron.

Imágenes del Titán (National Geographic) y Titanic (BBC)

Eurovisión en Granada

El pasado día 19 de junio escribí un breve artículo o carta que envié al diario Ideal de Granada para que pudiera ser publicado, pero a día de hoy no ha sido así. Para que no queden en saco roto estas palabras, lo cuelgo en este espacio virtual para quien le interese leerlo.


Eurovisión en Granada

A través de estas páginas me gustaría proponer al nuevo equipo de gobierno del Ayuntamiento de Granada lo que a continuación expongo. Es mundialmente conocido que nuestra ciudad es uno de los lugares más admirados por los visitantes que cada año nos visitan desde todo el mundo. No hace falta hacer mucho para que estemos entre los mejores puestos de ciudades turísticas del planeta. Pero nunca está de más añadir ciertas dosis de atracción para que Granada siga siendo en el futuro ciudad internacional a la vez que sigue haciendo historia.

El Festival de Eurovisión, por muchos detractores que pueda tener, cada año atrae la mirada de millones de espectadores de decenas de países, y a la par que velada musical es el escaparate perfecto para una ciudad tan atractiva como la nuestra. Como es sabido el Festival se celebra en el país ganador del año anterior. España, y en concreto Madrid, fue el lugar de celebración del Festival de 1969, por haber sido ganadora el año anterior nuestra representante Massiel. Aunque ese año volvimos a ganar en un primer puesto compartido con otros 3 países, nuestro país no ha vuelto a saborear tan de cerca las mieles de la canción europea desde entonces, aunque en algunos momentos hayamos estado palpando la victoria.

Como granadino y como seguidor del Festival me gustaría que en una futura hipotética victoria de España, Granada pudiera optar como sede para la celebración del mismo. Primero, obviamente, habría que contar con que alguno de nuestros incontables artistas logre el primer puesto, cosa nada fácil. Y segundo, la ciudad sede del siguiente festival debe contar para que la tengan en cuenta con una infraestructura mínima para albergarlo. No sólo el emplazamiento donde se celebre (Palacio de Deportes y Palacio de Congresos me parecen insuficientes, y el proyecto del Palacio de la Música no sé en qué habrá quedado), hay que sumarle también la capacidad hotelera de la ciudad que deba albergar no sólo a turistas sino también a las delegaciones de todos los países participantes.

En fin, es sólo una propuesta que lanzo por si los expertos que nos gobiernan ven una posibilidad en ello, o es sólo una de las locuras de las mías.

 

Francisco J. Canales-“Azaustre”

domingo, 18 de junio de 2023

Serenatas VI. Alcaldesa Marifrán

Como mi tío-trastatarabuelo el sereno granadino Francisco Garrido Amigo, vuelvo una noche más a estos apuntes cual serenata mientras el resto del mundo cae al sueño reparador. Tras la fiesta de la democracia de hace un mes, este fin de semana hemos vivido en España la plasmación de aquellos resultados, que no son otros que el cambio de color político de muchas de nuestras administraciones. Tras muchos vaivenes políticos vividos en nuestra ciudad de Granada desde 2015, parece que a partir de ahora y durante 4 años habrá cierta estabilidad, pues el PP gobernará con mayoría absolutísima (1 concejal más de la absoluta, gracias a la inoperancia del buzoneo electoral de Vox). Que una mayoría absoluta pueda traer estabilidad y buena gobernanza es lo ideal, pero esperemos que no traiga como contrapartida algo que muchas veces ocurre cuando ésta lleva al equipo de gobierno a gobernar como si de un cortijo se tratara, sin contar con los ciudadanos pensando que le hemos dado carta blanca para hacer y deshacer a su antojo. Conociendo al PP como lo conozco desde hace tiempo, tengo ciertas reservas. Espero estar equivocado.


De todos modos deseo que el nuevo gobierno del PP traiga cosas buenas para la ciudad, que es para lo que en definitiva se eligen concejales. Además me congratulo que por fin esté al mando del Consistorio y por primera vez una mujer, en este caso Marifrán Carazo, pues aunque el hecho de ser mujer no quita ni da mérito, ya iba siendo hora que alguien del sexo femenino estuviera al cargo de los asuntos de los granadinos.


Desde 2015 y tras la aparición de nuevos partidos contra la vieja política, como digo el ayuntamiento ha vivido tensiones políticas iniciadas tras la salida del PP de José Torres Hurtado en 2016 por motivos tan deshonrosos como tener detrás la sombra de la corrupción urbanística. Con la irrupción a su izquierda de un partido más centrado como era el caso de Ciudadanos (QEPD), la alcaldía ha cambiado mediando las reuniones y los juegos de los políticos en despachos lejos de Granada. Desde esa fecha y hasta este sábado pasado ha gobernado la ciudad en dos períodos distintos el PSOE de Paco Cuenca. Me recuerda a otros alcaldes de la ciudad que en los siglos XIX y XX gobernaron en varios períodos, como los casos del cacique La Chica Mingo o el de Antonio Gallego Burín, alcalde querido y admirado, pero a la vez defenestrado por haber sido gobernante durante dos momentos muy represivos en el Franquismo. Fueron gobiernos no democráticos, pero a pesar de la intrahistoria de los dos gobiernos de Paco Cuenca, éste gobernó de manera democrática aunque por otros cauces admitidos dentro de nuestra democracia como son los pactos entre partidos ante alcaldes dimitidos.


Yo como amante de los listados, mientras Marifrán Carazo recogía el bastón de mando en el Ayuntamiento, editaba la lista de alcaldes granadinos en la página de Wikipedia. Al modo de las listas de los faraones de Manetón, o la lista de los reyes godos, se suma así un nuevo gobernante a nuestra ciudad, siendo cabeza y representación de los granadinos, por tanto motivo de orgullo si el cometido se lleva de manera limpia, eficaz y honesta. De manera testimonial aparece en ese listado mi tatarabuelo Francisco Garrido Jiménez, cuando por azares del destino ocupó la Alcaldía de manera interina un mes en 1930. Son nombres y apellidos de cientos de personas. Tras ellos, las historias de todos aquellos granadinos que hemos vivido y vivimos desde 1492 en una ciudad tan espléndida como esta. La Historia sigue.

El presidente de la Junta de Andalucía Juan Manuel Moreno Bonilla y Marifrán Carazo recién investida alcaldesa de Granada. Fuente: youtube de TG7

Marifrán Carazo en el Ayuntamiento de Granada recién investida alcaldesa de la ciudad. Fuente: youtube de TG7

viernes, 16 de junio de 2023

Apuntes genealógicos X. Mariano Bertuchi Nieto

Hubo un tiempo en mi juventud en el que me interesaba mucho el Arte, hasta el extremo de cursarlo en Bachillerato y ser Historia del Arte mi segunda opción al tener que elegir carrera universitaria en 2002. Imagino que entonces durante el paseo de mis ojos a través de prensa, revistas y libros me habré cruzado con múltiples imágenes de cuadros de un famoso pintor granadino que plasmó sus impresiones en la primera mitad del siglo XX, Mariano Bertuchi. La cuestión es que cuando yo años después investigaba mi genealogía, deparé en que dicho artista era descendiente de una mujer con un apellido tan característico y poco común en la Granada de hace dos siglos, que aunque en ese momento no lo tuviera confirmado, intuí que éramos parientes, pues yo también descendía de ese apellido tan peculiar. Al final di con el nexo exacto.

Mariano Bertuchi pintando en Tetuán. África 1-2-1926


El apellido en cuestión era Esquembri, palabra españolizada del original Schembri, apellido maltés que vino desde la isla de Malta a España con varias familias a finales del siglo XVIII. Los que se asentaron en Alicante, su grafía mutó a Esquembre, y los que se asentaron en Granada, a Esquembri. El abuelo paterno de Mariano era Antonio Bertuche Esquembri, nacido en Granada en 1814. Pero sus padres, bisabuelos del pintor, eran los malteses Vicente Bertuche y Catalina Esquembri. Catalina era hija de Giuseppe Schembri, hermano de mi 7º abuelo Francisco Javier Esquembri (Saverio Schembri). Por tanto el pintor Mariano Bertuchi era primo 4º de mi tatarabuela María del Rosario Herrera Najarro.

Mariano Bertuchi pintando en su estudio. Fuente: Diario de Sevilla


En 1884 nace en el barrio del Realejo de Granada Mariano Doroteo José de la Santísima Trinidad Bertuchi Nieto, que como digo se convirtió en un importante pintor costumbrista de las primeras décadas del siglo XX, siendo famoso sobre todo por sus cuadros marroquíes, donde mostraba cómo era aquel Protectorado que por entonces dependía de España, un lugar por el que sentía una admirada fijación. Tras vivir en Málaga donde se casa, se instala en San Roque (Cádiz), de donde fue concejal, tras lo cual se asientan en Ceuta, donde llegó a ser Teniente de Alcalde. Fue además Inspector de Bellas Artes del Protectorado en Tetuán, donde además de pintar, realizó una importante labor cultural. Allí fallece en 1955 y su cadáver es trasladado a la península tras la independencia de Marruecos un año después.

Recorte de prensa en el que sale Mariano Betuchi. Diario Patria,15-6-1956, pág. 12.


Su legado, por el que llegó a recibir premios y la Encomienda de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, queda repartido por muchas ciudades, despachos de organismos y museos, siendo su característica pintura como una mera firma por la que podemos llegar a conocer grosso modo a este gran artista. Además de cuadros como los africanistas donde narra visualmente las poblaciones, las costumbres y la vida de sus gentes, también traza la presencia militar española en el Protectorado. También hizo retratos como los del actor Paco Fuentes, y otras escenas y paisajes durante su presencia española, como "Contando un cuento", la "Semana Santa de Toledo", el "Real de la Feria", el "Patio de la Sultana", o el "Carmen de los Mártires de Granada". Además se le deben otras muchas obras como ilustraciones, dibujos para sellos y cartelería, sin olvidar su labor a favor del desarrollo de la cultura marroquí.

Noticia sobre el fallecimiento de Mariano Bertuchi. Patria 21-6-1955 pág 7.


Compartir una minúscula parte de sangre con un gran artista, no me hace artista, por mucho que se llegue a oír que uno puede nacer con talento, el gen del artista. Y si bien de esa misma rama familiar de los Esquembri desciende también mi tío el escultor Aurelio López Azaustre, creo que pocos de esos genes tan talentosos he heredado yo, por mucho que la inspiración la tenga a raudales. Doy gracias al menos de saber escribir y mecanografiar.

Exposición que estos días se puede disfrutar en Madrid sobre Mariano Bertuchi


Para saber más:

-https://dbe.rah.es/biografias/8630/mariano-bertuchi-nieto

-Mariano Bertuchi como pintor de la intimidad marroquí, de Belén Abad de los Santos: https://journals.uco.es/index.php/creneida/article/view/6400/5993

miércoles, 14 de junio de 2023

Apuntes genealógicos IX. José Talavera Amigo

En Genealogía por lo general, estudiamos la relación de parentesco con nexos de líneas verticales, para comprobar de quiénes somos descendientes. Somos así el resultado de la infinita red de uniones de personas a lo largo del pasado. Pero como es obvio, no todos los seres humanos han dejado descendencia. Unos por propia decisión, otros porque no han tenido la capacidad de conocer pareja alguna, o porque teniéndola no han podido engendrar. Pero hay otros, mucho más numerosos en el pasado que en la actualidad, que son los niños fallecidos a temprana edad. En tiempos pretéritos la tasa de mortalidad infantil era altísima, no sólo por las carencias alimentarias o de salud que hubiera en determinado momento o lugar, sino porque muchos de esos niños morían ya en los primeros momentos de su vida, muerte puerperal o en los primeros años. Por tanto la continuidad genealógica con su aporte genético finaliza cuando ellos mueren.


Pero hoy voy a traer al recuerdo a un "primo" fallecido tristemente muy pronto en una de esas investigaciones colaterales de mi genealogía, aquella con los que comparto antepasados. Él falleció no a causa de ninguna enfermedad, de las tantas que asolaron nuestro país en el siglo XIX. Fue a causa de un accidente, esos que aún siguen pasando por descuido momentáneo familiar sobre una criatura que no tiene las capacidades analíticas ni motoras para saber qué es peligroso para su integridad física. Ese tipo de tragedias familiares que hoy día seguimos viendo a través de la televisión.


Hasta el siglo pasado, en el Albayzín de Granada muchísimas familias trabajaban con los telares, se dedicaban al "arte de la lana", teniendo dentro de sus viviendas auténticas pequeñas factorías familiares de telares manuales, ayudándose para ello del agua que irrigaba el barrio mediante la Acequia de Aynadamar. Parte de mis antepasados y sus parientes vivían en la parroquia del Salvador, su propia placeta, en el entorno de las calles Agua, Pagés, Pardo, Panaderos,....


Consultando la prensa antigua, compruebo cómo en julio de 1891 falleció en un desgraciado accidente José Talavera Amigo, un niño de 3 años al caer en un pilón de agua de la fábrica de paños que había en la calle del Pardo Nº32. En esa vivienda habitó su abuelo Antonio Amigo Fernández, trabajador de la lana y que había sido vocal de la Junta de Comisarios de aguas por el Salvador y San Juan de los Reyes. También en esa calle (aún desconozco si en el mismo número, aunque me inclinaría por el sí) vivió su bisabuelo Juan Amigo Chacón, cuyo padre (tatarabuelo del niño fallecido) Josef Amigo Pérez fue dueño de una "fábrica de lana". Aquel era un lugar a medio camino entre plaza Larga y el Carmen de los Mascarones, donde vivió mi familia a caballo entre los siglos XIX y XX. El niño José, al que creían desaparecido, fue buscado por la zona pero encontraron su cadáver ahogado en dicho lugar. El crío era hijo de José María Aniceto Talavera García y Antonia Eugenia Amigo Gómez. Un año antes dicha familia vivía en la adyacente calle del Agua (entonces calle Talavera). Antonia Amigo, la madre, era prima hermana de mi trastatarabuelo José Garrido Amigo, por tanto José Talavera Amigo era primo segundo de mi tatarabuelo Francisco Garrido Jiménez, también dedicado a las artes de la lana. Imagino que a mi tatarabuelo Francisco Garrido le tuvo que afectar aquello de alguna manera, no sólo porque era primo suyo, sino porque por aquel entonces mi tatarabuelo empezaba a tener cargos de responsabilidad política en el barrio. Y porque además empezaba a formar su propia familia (mi bisabuelo nació ese año), y como cabeza de la misma se preocupara por la integridad de sus pequeños retoños.


No sé qué causó que el niño falleciera de esa manera. Quizás en su innato afán infantil de descubrimiento, el niño cayera jugando en el recipiente y no pudiera salir de él. No sería la primera vez que pasa, y como sabemos, no ha sido la última. Él, descubriendo a tan tierna edad un mundo nuevo, no pudo salir de aquella pequeña trampa mortal. Hoy su memoria seguramente no exista, dado el tiempo transcurrido y que sus hermanas hace décadas fallecieron. Valga por tanto este escrito como pequeño recordatorio para el futuro, de este malogrado primo.


El Popular, 7 de julio de 1891