viernes, 16 de junio de 2023

Apuntes genealógicos X. Mariano Bertuchi Nieto

Hubo un tiempo en mi juventud en el que me interesaba mucho el Arte, hasta el extremo de cursarlo en Bachillerato y ser Historia del Arte mi segunda opción al tener que elegir carrera universitaria en 2002. Imagino que entonces durante el paseo de mis ojos a través de prensa, revistas y libros me habré cruzado con múltiples imágenes de cuadros de un famoso pintor granadino que plasmó sus impresiones en la primera mitad del siglo XX, Mariano Bertuchi. La cuestión es que cuando yo años después investigaba mi genealogía, deparé en que dicho artista era descendiente de una mujer con un apellido tan característico y poco común en la Granada de hace dos siglos, que aunque en ese momento no lo tuviera confirmado, intuí que éramos parientes, pues yo también descendía de ese apellido tan peculiar. Al final di con el nexo exacto.

Mariano Bertuchi pintando en Tetuán. África 1-2-1926


El apellido en cuestión era Esquembri, palabra españolizada del original Schembri, apellido maltés que vino desde la isla de Malta a España con varias familias a finales del siglo XVIII. Los que se asentaron en Alicante, su grafía mutó a Esquembre, y los que se asentaron en Granada, a Esquembri. El abuelo paterno de Mariano era Antonio Bertuche Esquembri, nacido en Granada en 1814. Pero sus padres, bisabuelos del pintor, eran los malteses Vicente Bertuche y Catalina Esquembri. Catalina era hija de Giuseppe Schembri, hermano de mi 7º abuelo Francisco Javier Esquembri (Saverio Schembri). Por tanto el pintor Mariano Bertuchi era primo 4º de mi tatarabuela María del Rosario Herrera Najarro.

Mariano Bertuchi pintando en su estudio. Fuente: Diario de Sevilla


En 1884 nace en el barrio del Realejo de Granada Mariano Doroteo José de la Santísima Trinidad Bertuchi Nieto, que como digo se convirtió en un importante pintor costumbrista de las primeras décadas del siglo XX, siendo famoso sobre todo por sus cuadros marroquíes, donde mostraba cómo era aquel Protectorado que por entonces dependía de España, un lugar por el que sentía una admirada fijación. Tras vivir en Málaga donde se casa, se instala en San Roque (Cádiz), de donde fue concejal, tras lo cual se asientan en Ceuta, donde llegó a ser Teniente de Alcalde. Fue además Inspector de Bellas Artes del Protectorado en Tetuán, donde además de pintar, realizó una importante labor cultural. Allí fallece en 1955 y su cadáver es trasladado a la península tras la independencia de Marruecos un año después.

Recorte de prensa en el que sale Mariano Betuchi. Diario Patria,15-6-1956, pág. 12.


Su legado, por el que llegó a recibir premios y la Encomienda de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, queda repartido por muchas ciudades, despachos de organismos y museos, siendo su característica pintura como una mera firma por la que podemos llegar a conocer grosso modo a este gran artista. Además de cuadros como los africanistas donde narra visualmente las poblaciones, las costumbres y la vida de sus gentes, también traza la presencia militar española en el Protectorado. También hizo retratos como los del actor Paco Fuentes, y otras escenas y paisajes durante su presencia española, como "Contando un cuento", la "Semana Santa de Toledo", el "Real de la Feria", el "Patio de la Sultana", o el "Carmen de los Mártires de Granada". Además se le deben otras muchas obras como ilustraciones, dibujos para sellos y cartelería, sin olvidar su labor a favor del desarrollo de la cultura marroquí.

Noticia sobre el fallecimiento de Mariano Bertuchi. Patria 21-6-1955 pág 7.


Compartir una minúscula parte de sangre con un gran artista, no me hace artista, por mucho que se llegue a oír que uno puede nacer con talento, el gen del artista. Y si bien de esa misma rama familiar de los Esquembri desciende también mi tío el escultor Aurelio López Azaustre, creo que pocos de esos genes tan talentosos he heredado yo, por mucho que la inspiración la tenga a raudales. Doy gracias al menos de saber escribir y mecanografiar.

Exposición que estos días se puede disfrutar en Madrid sobre Mariano Bertuchi


Para saber más:

-https://dbe.rah.es/biografias/8630/mariano-bertuchi-nieto

-Mariano Bertuchi como pintor de la intimidad marroquí, de Belén Abad de los Santos: https://journals.uco.es/index.php/creneida/article/view/6400/5993

miércoles, 14 de junio de 2023

Apuntes genealógicos IX. José Talavera Amigo

En Genealogía por lo general, estudiamos la relación de parentesco con nexos de líneas verticales, para comprobar de quiénes somos descendientes. Somos así el resultado de la infinita red de uniones de personas a lo largo del pasado. Pero como es obvio, no todos los seres humanos han dejado descendencia. Unos por propia decisión, otros porque no han tenido la capacidad de conocer pareja alguna, o porque teniéndola no han podido engendrar. Pero hay otros, mucho más numerosos en el pasado que en la actualidad, que son los niños fallecidos a temprana edad. En tiempos pretéritos la tasa de mortalidad infantil era altísima, no sólo por las carencias alimentarias o de salud que hubiera en determinado momento o lugar, sino porque muchos de esos niños morían ya en los primeros momentos de su vida, muerte puerperal o en los primeros años. Por tanto la continuidad genealógica con su aporte genético finaliza cuando ellos mueren.


Pero hoy voy a traer al recuerdo a un "primo" fallecido tristemente muy pronto en una de esas investigaciones colaterales de mi genealogía, aquella con los que comparto antepasados. Él falleció no a causa de ninguna enfermedad, de las tantas que asolaron nuestro país en el siglo XIX. Fue a causa de un accidente, esos que aún siguen pasando por descuido momentáneo familiar sobre una criatura que no tiene las capacidades analíticas ni motoras para saber qué es peligroso para su integridad física. Ese tipo de tragedias familiares que hoy día seguimos viendo a través de la televisión.


Hasta el siglo pasado, en el Albayzín de Granada muchísimas familias trabajaban con los telares, se dedicaban al "arte de la lana", teniendo dentro de sus viviendas auténticas pequeñas factorías familiares de telares manuales, ayudándose para ello del agua que irrigaba el barrio mediante la Acequia de Aynadamar. Parte de mis antepasados y sus parientes vivían en la parroquia del Salvador, su propia placeta, en el entorno de las calles Agua, Pagés, Pardo, Panaderos,....


Consultando la prensa antigua, compruebo cómo en julio de 1891 falleció en un desgraciado accidente José Talavera Amigo, un niño de 3 años al caer en un pilón de agua de la fábrica de paños que había en la calle del Pardo Nº32. En esa vivienda habitó su abuelo Antonio Amigo Fernández, trabajador de la lana y que había sido vocal de la Junta de Comisarios de aguas por el Salvador y San Juan de los Reyes. También en esa calle (aún desconozco si en el mismo número, aunque me inclinaría por el sí) vivió su bisabuelo Juan Amigo Chacón, cuyo padre (tatarabuelo del niño fallecido) Josef Amigo Pérez fue dueño de una "fábrica de lana". Aquel era un lugar a medio camino entre plaza Larga y el Carmen de los Mascarones, donde vivió mi familia a caballo entre los siglos XIX y XX. El niño José, al que creían desaparecido, fue buscado por la zona pero encontraron su cadáver ahogado en dicho lugar. El crío era hijo de José María Aniceto Talavera García y Antonia Eugenia Amigo Gómez. Un año antes dicha familia vivía en la adyacente calle del Agua (entonces calle Talavera). Antonia Amigo, la madre, era prima hermana de mi trastatarabuelo José Garrido Amigo, por tanto José Talavera Amigo era primo segundo de mi tatarabuelo Francisco Garrido Jiménez, también dedicado a las artes de la lana. Imagino que a mi tatarabuelo Francisco Garrido le tuvo que afectar aquello de alguna manera, no sólo porque era primo suyo, sino porque por aquel entonces mi tatarabuelo empezaba a tener cargos de responsabilidad política en el barrio. Y porque además empezaba a formar su propia familia (mi bisabuelo nació ese año), y como cabeza de la misma se preocupara por la integridad de sus pequeños retoños.


No sé qué causó que el niño falleciera de esa manera. Quizás en su innato afán infantil de descubrimiento, el niño cayera jugando en el recipiente y no pudiera salir de él. No sería la primera vez que pasa, y como sabemos, no ha sido la última. Él, descubriendo a tan tierna edad un mundo nuevo, no pudo salir de aquella pequeña trampa mortal. Hoy su memoria seguramente no exista, dado el tiempo transcurrido y que sus hermanas hace décadas fallecieron. Valga por tanto este escrito como pequeño recordatorio para el futuro, de este malogrado primo.


El Popular, 7 de julio de 1891

jueves, 8 de junio de 2023

La Tarasca de mi bisabuela

En Genealogía, el estudio de los antepasados se queda sin vida si nos quedamos sólo en los nombres y fechas de los que nos precedieron. Si los archivos nos lo permiten cabría ahondar en otros aspectos de la Historia de la familia para que podamos conocer más las vicisitudes que nuestros ancestros vivieron y gracias a las cuales estamos hoy donde estamos. Uno de esos aspectos importantes a estudiar es el ámbito laboral, importantísimo pues ayuda a comprender la realidad social y económica de un país, una región, una familia.


La transmisión oral de la historia de la familia es importante a la hora de investigar la Genealogía. Si las familias no hablan, muchos de los datos de nuestro entorno (importantes o curiosos) mueren conforme mueren sus protagonistas, no pudiéndose recuperar más, a menos que por suerte contemos con fuentes escritas que nos ayuden a hacernos una idea de la realidad pasada. Hace unos años mi madre me comentó que su abuela, mi bisabuela Francisca Lopera Delgado fue modista. Además mi madre me indicó que su tío, hijo de la referida, le comentó que un año "llegó a vestir a la Tarasca". En Granada, durante las fiestas del Corpus, uno de los momentos importantes para las familias ocurre los miércoles cuando procesiona la Tarasca acompañada de Gigantes y Cabezudos, siendo la primera el conjunto de una figura femenina sobre un Dragón mitológico (la Tarasca), conjunto simbólico que representa la victoria del bien sobre el mal. Es tradición que cada año la figura de la mujer vaya ataviada con un vestido diferente, llegando a ser en la actualidad modelo o escaparate de la moda del momento para diversos diseñadores.

Fotografía de Francisca Lopera tomada en el estudio de fotografía Studio Photo-Art Morales y Valdivieso de la Gran Vía 2 de Granada, asemejando estar en la Alhambra, sobre 1915. Propiedad del autor.


Asombrado por aquel dato que no conocía, intenté bucear en la documentación disponible para conocer más al respecto. Y fue así como encontré en prensa antigua digitalizada a una tal Francisca Lopera, modista que había realizado el vestido de la Tarasca, no sólo un año como se me dijo, sino al menos dos (procesiones del 10 de junio de 1914 y 2 de junio de 1915), realización que le benefició con el pago de una cantidad por sus servicios, a manos del Ayuntamiento de la ciudad (375 pesetas cada uno de los años). En la prensa de 1915 daban la noticia de que la Tarasca de ese año la realizaría la misma modista que el año anterior.

Diario de la Marina, 6 de julio de 1914, página 1.


Desde entonces he intentado conocer gráficamente el desfile de la Tarasca de esos años. Primero infructuosamente, pero hace pocos días descubrí en una revista gráfica malagueña una foto de poca calidad de Torres Molina en la que aparece al fondo la Tarasca vestida por mi bisabuela en 1915, precedida de los famosos Gigantes. Por referencias de varios periódicos de la época he podido saber que la que hizo en 1914 "viste un traje de moda color tango con un sombrero vistoso de esos que tienen monumentales aigrettes", "La Tarasca, vestía precioso traje color tango, crespón de seda, con túnica de tul y cinturón ancho de seda búlgara; sombrero de ala recortada, quitasol, media y guantes blancos y zapato negro de charol. El traje, precioso, de gran moda, ha sido confeccionado (como ya saben nuestros lectores) por la modista señorita Francisca Vera (sic), y el sombrero por la señorita Mercedes Molina". Y sobre la de 1915: "La Tarasca vestía un primoroso traje de seda, adornado con galón blanco con bolillos, abanico, antucas verde y sombrero blanco con cinta azul y rosas. La toilette estuvo a cargo de la modista doña Francisca Lopera". El sombrero se confeccionó ese año en los talleres de Consuelo Rodríguez.

La Unión Ilustrada, 13 de junio de 1915, página 14.


Y aunque en la foto de 1915 no se ve con detalle el elemento por el que me había interesado, el vestido, es una foto histórica en la que vemos la Granada de principios de siglo XX, con aquellos granadinos que vivieron unas fiestas que ahora disfrutamos nosotros, y en las que quedamos retratados para la posteridad de unos descendientes quizás también ávidos por saber qué fue de nosotros durante estos días.

El Defensor de Granada, 9 de julio de 1914, página 1.

Del estado actual de los trajes de mi bisabuela nada sé. En junio de 1915 se podían presentar proposiciones ante el Negociado de Fiestas del Ayuntamiento para la adquisición de dichos trajes, que se encontraban en la Conserjería del mismo. Sería un honor y una alegría poder ver de primera mano esos trajes confeccionados por manos tan familiares, si es que aún existen.

martes, 6 de junio de 2023

Día de las Fuerzas Armadas en Granada

Cuando era joven veía con admiración e interés a través de la televisión los desfiles militares que ocurrían en mi país, ya bien sean los del Día de las Fuerzas Armadas o los del Día de la Hispanidad. Y como habitante de provincias también veía con cierta envidia que siempre se celebraran en Madrid, dando lustre con su presencia a dichas calles capitalinas. Los del Día de las Fuerzas Armadas han ido celebrándose de modo rotatorio en otras ciudades españolas, creando así la posibilidad a que en un futuro pudiera celebrarse en mi ciudad de Granada. Así que contemplada dicha posibilidad, esperaba con cierta ansia que este momento llegara en un momento dado.

Arriba. Paso de la Legión en el desfile junto a la mascota del cuerpo. Abajo. El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla dándose un baño de masas previo al desfile

Y por fin en este 2023 mis ojos han podido admirar dicha festividad en la que abundaban tanto patriotismo ciudadano y alarde de la milicia, así como por primera vez en mi vida poder ver a los Reyes de España. Si bien el patriotismo llevado a extremos exagerados, no sólo me parece peligroso, sino también demasiado ridículo, en unos términos moderados donde prime el respeto puede ser bueno como aglutinante social y de intercambio intercultural.


Cuando supe que este día 3 de junio se celebraría en Granada dicha festividad, tras la lógica ilusión me preocupé a nivel logístico, pues las calles del Centro de Granada no las veía acordes para la magnificencia de un desfile militar de tal categoría, que además iba a ser presidido por el Rey. Por eso mi dubitativo asombro al saber que el recorrido del desfile se haría en el eje entre Fuentenueva-Severo Ochoa-Arabial, y que además la Tribuna donde el Rey presidiría el desfile estaría en la plaza Einstein, lugar deslucido a nivel urbano y ciudadano. Una vez in situ disfrutando de la jornada, y visualizadas las imágenes televisivas a posteriori, veo que la elección ha sido un acierto. Una magnífica puesta en escena, pues aunque los edificios circundantes, básicamente bloques de viviendas, no les daban majestuosidad monumental, la amplitud de las calles han permitido que el desfile fuera muy vistoso, y que la ciudadanía en muchedumbre nos agolpáramos en torno al recorrido relativamente sin muchos apretujamientos.

                                        

Resultó impresionante el complicado salto en paracaídas con la bandera desplegada de España (la primera mujer que lo hace), impresionantes sin duda los vuelos de las diferentes aeronaves sobre nuestras cabezas, impactante el sonoro vuelo de la Patrulla Águila también sobre nosotros dejando las estelas de la enseña nacional tras de sí. Resultó enternecedor también todo un símbolo de estos desfiles como es el paso de la cabra de la Legión junto a sus veloces legionarios, emocionante fue hasta el extremo de soltar algunas lágrimas el himno "La muerte no es el final" cuando se rindió homenaje a los Caídos, y emoción sin llegar al extremo de la devoción al poder ver por fin a nuestro sereno rey Felipe VI.

Al término del desfile, el coche en el que iban los Reyes Felipe y Letizia pasa ante nosotros

Toda una experiencia única que como granadino agradecí, y todo hay que decirlo a nuestro alcalde saliente Paco Cuenca, por mucho que él no sea de mi agrado. Y aunque aún estoy recuperándome del susto inicial por los bombazos (salvas de artillería) efectuados a nuestras espaldas en el Campus de Fuentenueva, espero que en algún otro momento de mi vida pueda vivir un encuentro tan emocionante como el vivido en las calles de nuestra Granada.


Junto al Campus de Fuentenueva la gente se congrega esperando el desfile militar presidido por el Rey. En la foto, estatua del General Emilio Herrera, presidente de la II República en el exilio.


miércoles, 31 de mayo de 2023

Serenatas V. Y el arte vino de Georgia

En una sociedad y en una cultura como las actuales en las que abundan y triunfan manifestaciones musicales creadas con tanta artificialidad y simplicidad (me refiero al tan cansino reguetón y demás músicas enlatadas), descubrir nuevos talentos procedentes de otras culturas, no sólo alegra los oídos, sino que la mente se calma al percibir nuevos sonidos agradables.


Hace varios años durante la pandemia, no recuerdo el día pero sí el modo, viendo vídeos compartidos en Facebook descubrí a un grupo musical folclórico, el Trío Mandili. No sabía qué decían en la letra de aquella canción, Kakhuri, pues es un grupo de tres jóvenes mujeres (Tatuli, Tako y Mariam) que cantan en georgiano, pues son originarias de Georgia, la del Caucáso, no la de EEUU. Sonidos quizás simples pues sólo utilizan un instrumento de cuerda, pero conjuntando unas dulces voces que hablan del amor y de su país. La sensación percibida de idealismo bucólico me llenó de emociones gratas, pues las bellas cantantes entonando su canción en tales parajes idílicos acompañadas de una burra y su cría daban un toque emotivo, como de retorno a tiempos pasados más naturales en todos los sentidos (si exceptuamos que se han hecho famosas compartiendo y viralizando por el mundo sus bellos temas a través de las desnaturalizadas redes sociales internáuticas).


Desde entonces el Trío Mandili, aunque no pueda considerarme como fan acérrimo, pues poco dado soy al fanatismo, han formado parte indispensable de mi banda sonora particular mientras accedo a mi ocio de Internet.


Con el corazón enternecido por estas tres jóvenes cantantes, al igual que mi amigo José Antonio, esperábamos con ansia poder verlas actuar algún día, pero sus lugares de influencia parecían estar más en la zona Este europea. Al fin el grupo llegó a España en este mes de mayo para ofrecer tres conciertos benéficos en ayuda del pueblo ucraniano. Y como no podía ser de otra manera, mi amigo José Antonio y yo pudimos cumplir nuestro sueño de verlas y disfrutar de su música y actuación. Fue el pasado día 24 en Madrid y fue una grata experiencia que espero volver a vivir en el futuro.


El grupo en 2017 intentó representar a Georgia en el Festival de Eurovisión, pero no lo consiguieron. En nuestra breve charla madrileña se me olvidó instarles a que lo intentaran de nuevo. Hoy no puedo hacer otra cosa que recomendar a mis lectores a disfrutar de este grupo que acaricia el oído y el alma.



Actuación del Trio Mandili en Madrid. Mayo de 2023






Mi amigo José Antonio (dcha.) y yo junto al Trio Mandili en Madrid. Foto gentileza de José Antonio Martín García


martes, 30 de mayo de 2023

Serenatas IV. Mayo eurovisivo

Concluye mayo, un mes nefasto para mi integridad física. Tal como dije, uno de los pocos placeres que tengo en esos días es la celebración a mediados de mes del Festival de Eurovisión, concurso de la canción criticado en muchos sectores, ya bien sea por el cariz político que aducen tiene para el éxito de un país u otro, o por cuestiones de diversidad y de libertad sexual, tal como criticó el gobierno ultraderechista de Hungría al verlo como un festival algo así como demasiado gay.


Y si bien el espectáculo en muchas ocasiones ha dado que hablar, de unos años a esta parte lo sigo con asiduidad. Cuando era chico lo teníamos presente, lo recuerdo de forma vaga como algo destacable en dichas jornadas primaverales. Para muchos granadinos el año 2002 nos supuso un foco de atracción por la participación de nuestra conciudadana Rosa López representando a España. Y más en mi familia, como vecinos que éramos de su familia, y tras el éxito televisivo cosechado entonces del fenómeno audiovisual de Operación Triunfo en su primera edición.



Tras unos años insulsos en el que España en el Festival era sinónimo de mediocridad y chiste (recuerden en 2008 al Chikilicuatre), ha habido algunos atisbos de éxito para España, pero que incomprensiblemente para mí no llegaron a ganar, pues considero eran temas buenos y potentes, como los de Pastora Soler en 2012, Ruth Lorenzo en 2014, o Chanel en 2022.


Pero como además de lirismo y musicalidad (primeros tiempos del festival, en blanco y negro) a partir de los 2000, a ello habría que sumar la espectacularidad, y a las canciones se le sumaría toda una panoplia de luminotecnia y teatralidad que la propia canción podría verse relegada ante tales efectos. A las anteriormente citadas las vencieron Loreen en 2012 y Conchita Wurst en 2014 más espectaculares y/o inclusivas. En el caso del tercer puesto de Chanel en 2022, que seguramente podría haber ganado, le ganó la respuesta ciudadana contra Rusia y su guerra inmoral, dando así la victoria a los ucranianos.


Eurovisión, quizás de los pocos momentos televisivos que unen aún a las familias junto a las pantallas, es de las pocas retransmisiones que espero con ilusión. Aunque los prolegómenos como el Benidorm Fest en el caso español y las semifinales no me atraen, el festival en sí es momento clave en mi agenda anual de un tiempo a esta parte. Forma parte quizás de una historia europea, y de la intrahistoria de nosotros los europeos.


Pues ¿qué causa al ver y escuchar las primeras ediciones del festival? A mí que no las viví, nostalgia. Músicas de un ayer ya fenecido, músicas que quizás escucharon nuestros mayores y formaron parte de su vida. Temas inolvidables como el de Domenico Modugno (Italia, 1958) , el de Gigliola Cinquetti (Italia, 1964), el de France Gall (Luxemburgo, 1965) y otros muchos. A esos habría que sumarles los maravillosos temas españoles interpretados por Raphael, Karina, Julio Iglesias, Mocedades... Fue la época dorada de la música melódica en nuestro país. En los años 80, temas que podrían haber ganado como el del grupo Bravo en 1984 y en los 90, temas tan clásicos ya como los de Azúcar Moreno o Sergio Dalma. No tan conocido hoy en día pero potentísimo, el de Anabel Conde de 1995 pudo haber sido vencedor en dicho Festival por muy poco.


En el futuro espero que el festival siga dándonos nuevas alegrías, eso significará que Europa aún tiene ganas y capacidad de celebrarlo y una III Guerra Mundial no haya sido iniciada por Putin, el gran enemigo de Europa. La música, por mucha competición que pueda haber en el festival por conseguir ser el número uno, creo que hace más por la paz, la integración y comunión entre los europeos. Así lo veo yo.


Despido el mes acordándome del pasado festival y su canción ganadora (por segunda vez Loreen) y la número dos, las de Suecia y Finlandia respectivamente, que tanto ganó una como podría haberlo hecho la otra. Dos temazos que me acompañarán las próximas semanas hasta que dentro de casi doce meses algún otro tema lo sustituya y gane su puesto tanto en la Historia como en mis recuerdos.


Loreen representa a Suecia en Eurovisión 2023

Loreen representa a Suecia en Eurovisión 2023


domingo, 28 de mayo de 2023

Serenatas III. La fiesta de la democracia

El mes de mayo que en teoría ha de ser maravilloso por eso del revivir de la naturaleza, en cambio a mí siempre me supone un verdadero suplicio, pues dejo de ser persona durante larguísimas semanas de estornudos, picores y demás incomodidades alérgicas. Esta segunda quincena del mes, por suerte a causa de las benditas lluvias, estas sensaciones casi han desaparecido, aunque por el otro lado, la alergia se extendió en el tiempo en el otro lado del padecimiento, pues comenzó mucho antes. Son las desventajas del estar vivo en un tiempo como el actual en el que el número de alérgicos va creciendo dramáticamente. ¡Qué tiempos aquellos en los que la primavera era el tiempo en el que se podía pasear por la naturaleza sin temor a estornudar!


Más allá del engorro y el sentimiento de asco que siento por este mes, lo único que me agrada de él año tras año es un asunto tan trivial y vilipendiado en muchos sectores como es el de la celebración del Festival de Eurovisión (que comentaré en breve), y cada cuatro años, otro asunto que en teoría no ha de ser trivial, pero que sus protagonistas hacen que parezca una comedia de bajo presupuesto. Es la Fiesta de la Democracia, las elecciones municipales, que otorgan una pizca de vitalidad a mis cabeceras periodísticas. He de admitirlo, me gusta votar, nunca he faltado a una cita con las urnas, aunque nuestra clase política muchas veces nos haga alejarnos de nuestro derecho ciudadano a causa de sus infantiles, manipulados y demagogos enfrentamientos.


En todos los procesos electorales nos vemos inundados de palabrería vacua, seguramente lanzada por los políticos profesionales para atraernos a bailar al son de su música. Una música que en definitiva sólo sirve para su ego. A pesar de ello sigo creyendo en la Democracia, por mucho que me haya alejado de la clase política y haya acumulado bastante desprecio por ellos. Esa clase política a la que yo un día sostuve y apoyé con mi desconocimiento e ilusorio idealismo. Hoy, alejado de ese mundo, testimonialmente he ayudado en esta jornada con la inclusión de mi nombre en una papeleta que no tenía garantías de conseguir nada, más allá del testimonio por unos ideales que creo fervientemente deben aumentar entre la población de manera transversal. Pero eso es otra historia, la de las tipologías de animales en nuestro mundo.


Ya ha terminado la fiesta de la Democracia de hoy, a final de año habrá otra mucho más entretenida si cabe. También hay que recordar que se ha de tener cuidado con las fiestas, sean las que sean, porque muchos se sobrepasan, cometen excesos, y la resaca les puede pasar factura. Así que les insto a nuestros políticos a gobernar con cabeza en beneficio de la comunidad, que si no, nos vemos en la próxima fiesta y ésta quizás no sea tan divertida para muchos de ellos. Nuestros políticos son siempre de contarnos cuentos para dorarnos la oreja, así que hay que seguir haciéndonos los sordos por nuestra propia salud mental. Lo bueno es que entre tanto cuento, el de la Ratita Presumida ya se terminó.


Post scriptum 29-5-2023: la Fiesta de la Democracia prevista para final de año (elecciones legislativas) ha sido adelantada para el próximo mes de julio. Sigue el espectáculo, diversión a raudales. 


Marifrán Carazo y Paco Cuenca, candidatos a la Alcaldía de Granada en 2023. Fuente: Granada Hoy y Ayuntamiento de Granada