lunes, 22 de febrero de 2021

Huida al Planeta Rojo

Mi mente, desde un tiempo a esta parte disfruta viajando fuera de nuestras fronteras planetarias. El planeta Tierra, tan bello y único, aquel que aún apenas conozco, se va convirtiendo en un lugar irrespirable, ni más ni menos que a causa de nuestra propia existencia como especie. Hoy día, destrucciones climáticas que son resultado de lo que en teoría nos hace crecer numéricamente como Sociedad, en verdad nos destruye a nosotros mismos, y al entorno natural que nos cobija.


Esta animosidad que tengo en cierto modo a la especie humana por lo que supone de plaga insaciable, destructora y poco comprometida con el medio ambiente, se ve incrementada por mi percepción subjetiva de la cada vez más creciente estupidez individual. En teoría, una sociedad como la actual que ha llegado a extremos de desarrollo humano y mental tan amplios, da muestras de tener en sus individuos mentes tan despreciables que no hacen sino incrementar el hastío por los que me rodean. Poquitos se salvan de la purga mental que acometo. En los últimos tiempos he ido observando el cruel panorama social de la gente de mi entorno, ya bien en mi ciudad, país o al menos de lo que veo en la parte occidental del orbe. A los ya típicos delincuentes de guante blanco y los sin guante, asesinos diversos, maleantes de toda calaña y origen, hay que soportar a conciudadanos de mentes aborregadas, da igual de qué sentido ideológico sean. La verdad siempre la tendrán ellos, y encima una verdad absoluta que se la apropian sin criterio demostrable alguno y que la lanzan con espíritu salvador contra aquellos que, más humildes, exponen con argumentación y solidez científica o comprobable. ¡Ay qué coraje de gente! Nuevos tertulianos de pacotilla que no merecen ni deben ser escuchados por el bien de todos. Pero ahí tienen a su público atolondrado y admirador que los elevan cual secta. Instagram, Facebook, TikTok, los abrevaderos del gran rebaño, el escaparate de la gran insipidez. Si no nos ponemos de acuerdo en lo más nimio, en lo más evidente, ¿cómo seremos capaces de aunar esfuerzos ante lo que de verdad merece la pena por su complejidad o urgencia? Aún confío en un pequeño número de personas, aquellas por las que todo no está perdido. ¡Pero qué pocos son! Incluso a veces yo ni confío en mí mismo. Son los que deben solucionar todo este caos creado por la excrecencia social reinante.

¡Sacadme de aquí! ¡Con qué ilusión viví el último paso dado en la carrera espacial! La llegada del rover Perseverance el otro día a Marte no ha hecho sino incrementar mi esperanza en las posibilidades que tiene el Universo como salida a nuestra merecida autodestrucción. Me da profunda lástima que un planeta tan hermoso como la Tierra se vea carcomido por el cáncer que resultamos ser los humanos. Nuestro hogar destrozado, y mientras unos quieren limpiar y reparar, los más siguen ensuciando sin remordimiento alguno. ¿Qué nos deparará el futuro? ¿Llegaremos a abandonar la Tierra? ¿Colonizar nuevos planetas? Si es así, ¿exportaremos nuestra inmundicia a esos otros mundos? ¿Será todo en vano? ¡Qué dicotomía la mía el yo querer explorar el Universo y alejarme de esta mediocridad que nos rodea y sentir la paz que supone el alejamiento de todo humano infecto vs. la nostalgia previa a un planeta aún no abandonado! Cualquiera que me lea notará que me estoy haciendo viejo, y seguramente algo cascarrabias. "Mi mala suerte" es que moriré en este planeta sin tener siquiera la posibilidad de salir más allá de las capas bajas de la atmósfera. Es realmente frustrante. Al menos mi mente puede aún crear mundos extraterrestres a los que poder viajar, huir si se quiere de todo este orden de cosas. Si alguien lee estas palabras dentro de varios siglos en otros planetas,....recordad que yo quise haber estado allí. Compadecedme.


Sólo espero que la estulticia humana no llegue a Marte, y que por la denominación que se tiene de él como Planeta Rojo ya se inicie la pugna entre los que se denominan rojos, y los que no lo son. Somos tan estúpidos, que quizás llegue a pasar, la plaga humana se extenderá más allá de nuestro Sistema Solar, y dichos enfrentamientos serán quizás el origen de una larga Guerra de las Galaxias. Bueno, al menos habrá más planetas a los que huir. Pensado lo dicho, no sé si es mejor que el Apocalipsis haga su trabajo con plena libertad de movimientos. Pero si éste no viene, ¡yo quiero mi billete para Marte! Por lo pronto, tras estas reflexiones en caliente y sin orden alguno, me iré a soñar esta noche mi visita a algún planeta todavía no descubierto. Buenas cósmicas noches.


Imagen de Marte desde el rover Perseverance tras su amartizaje el 18-2-2021. Foto: web RTVE


domingo, 21 de febrero de 2021

Apuntes genealógicos I. José Luis Delgado López

En este 2021 se cumplirán 9 años desde que empecé a investigar mi genealogía, la historia de mi familia. No sólo buscaba las ramas más altas donde me aguardaban mis antepasados gracias a los cuales estoy donde estoy y soy como soy, sino que descubría en mi entorno otras ramas laterales, los costados genealógicos, ramas que eran herederas de los mismos ancestros que yo, o lo que es lo mismo, mis parientes. Un árbol de primos bien frondoso.


A estos primos, más o menos cercanos según el grado de parentesco o cuan lejano es nuestro ancestro común, los fui conociendo poco a poco gracias a mis investigaciones. Aunque a otros ya los conocía en persona, es mi investigación genealógica un elemento importante para profundizar en nuestro conocimiento mutuo y compartir datos y curiosidades de nuestra familia.


Algunos de estos familiares, ancestros o parientes han sido o son personajes conocidos en diverso grado por sus facetas vitales, por cómo discurrieron o discurren aún por la vida. Y como vidas meritorias dignas de conocer o recordar, pretendo traerlas aquí a mi blog para honrarles en un cálido homenaje familiar.


Traigo a esta mi primera entrega genealógica a José Luis Delgado López, el primo Pepe Luis. Primo hermano de mi madre, nos une un abundantísimo apellido López, que como patronímico tiene miles de orígenes, estando el nuestro afincado hasta donde tengo investigado en el siglo XVIII en la localidad granadina de La Calahorra, investigación que sigue en curso y seguramente avance mucho en breve.


Nuestra rama, afincada en Granada capital en el siglo XIX dio sus frutos. Su madre, Isabel López Moreno, era medio hermana de mi abuelo Juan López Azaustre, uniéndonos por tanto a José Luis y a mí la figura de Juan Esteban López Rodríguez, su abuelo y mi bisabuelo. José Luis, nacido  en 1944 en la céntrica calle Oficios de Granada, es un hombre cálido y entrañable, de trato ameno y acogedor, siendo siempre agradable poder entablar conversación con él. Cuando empecé a estudiar la licenciatura de Historia, la figura del primo Pepe Luis estaba presente como alguien de la familia que hizo lo mismo que iba a hacer yo, y del que podría inspirarme, pues él la cursó también. Catedrático de Historia, empezó a dar clases en el Instituto Ganivet, culminando su carrera docente como profesor del Instituto Alhambra de mi barrio del Zaidín, centro del cual llegó a ser director. Su esposa, Marietta Torné Poyatos, también sería profesora de Historia del colindante Instituto Mariana Pineda.


José Luis Delgado. Entrevista en TG7 el 17-7-2014. Fuente: Youtube


Hombre culto, alumno del insigne Antonio Domínguez Ortiz, su faceta de transmisor de la Historia no sólo la ejerció dentro de unas aulas, sino que ésta se extendió a través de las páginas escritas en diferentes formatos. A través de la prensa ha difundido como un magnífico cronista la Historia de nuestra ciudad, la de sus gentes y costumbres, como antaño hicieran otros grandes cronistas como Francisco de Paula Valladar y Juan Bustos. La mayoría de sus textos se conservan en diarios tan señeros como Ideal y Granada Hoy (siendo éste último el que aún mantiene viva su lírica semanal), así como otras revistas especializadas como Cuadernos de la Tarde de la UGR o la preciosa revista Alhóndiga (de la que además forma parte del Consejo de Redacción), revista interesantísima y de estilo pulcro y cuidado, que viene a enriquecer la cultura de nuestra ciudad ocupando un espacio editorial muy necesario a mi entender.


José Luis Delgado. Foto: Antonio Arenas.

Además, sus conocimientos se han visto publicados a través de algunos libros, publicaciones aparecidas en los últimos años. Como La Semana Santa de Granada. Entre ayer y hoy, o La Fundación Robles Pozo, así como la compilación de sus artículos sobre Granada en varios libros (Granada Hijos y Entresijos I y II, editorial Natívola), y Granada Íntima I (editorial Dauro).


Hombre vinculado a la cultura y la música, ha participado en documentales como El Oro del Darro y ha sido pregonero en nuestra ciudad, tanto en el Corpus de 2016 como en las fiestas de los barrios Fígares en 2016 y de la Cruz en 2019. Pepe Luis sigue siendo inspiración para mí, no sólo a nivel humano, sino profesional, pues aunque la docencia comprobé que no era lo mío, la transmisión de saberes históricos la mantengo como objetivo propio. Jubilado, pero nunca quieto, le auguro aún a Pepe Luis muchas venturas culturales en el futuro, de las cuales seguiremos atentos y orgullosos.

miércoles, 2 de diciembre de 2020

El Alcázar de Toledo. Paseo por la Historia

Finaliza un año dantesco, pero queda por delante aún mucha lucha para vencer al coronavirus que nos lleva atormentando desde principios de año. Dicen que en tiempo de crisis, ésta favorece la inspiración y su consecuente creación, vinculando la explosión artística ocurrida tras momentos de grandes crisis de la Historia. En mí, y a pesar de que la pandemia no ha causado estragos en mi entorno cercano tanto como ha ocurrido con otras familias, esa creación artística que asumía y pretendía para mí en estos convulsos tiempos, ha quedado en un vacío tan abrumador como decepcionante. Si bien, esta falta de creación literaria venía de finales de 2019, no he encontrado ni momento, ni fuerzas ni inspiración para que este año 2020 produjera algo medianamente interesante que saliera de mi mente y manos.

Para que este año tan despreciable no acabe sin que mi cruelmente abandonado blog vea aunque sea una mínima actualización literaria, inserto aquí un breve escrito ilustrado que tenía en mente hacer desde este verano. Siendo tan sólo una somera descripción de la visita que hice este verano a un Alcázar de Toledo impregnado de la flama de un agosto extremo, espero que a aquellos que os guste el turismo y la Historia, podáis disfrutarlo, y quién sabe, quizás animaros a que lo visitéis si es que no lo habéis hecho ya.


(Arriba. Restos arqueológicos en la entrada del Museo del Alcázar. Y fachada de Covarrubias, parte norte del Alcázar).

En mi viaje a tierras castellano-manchegas el pasado mes de agosto acompañado de mi aventurero e inseparable amigo José Antonio Martín García, pudimos visitar el grandioso Alcázar de Toledo. Situado en la parte alta de la ciudad, y que ya había sido ocupado y fortificado previamente, este palacio engrandecido por los Austrias españoles, albergó posteriormente la Academia de Infantería del Ejército. Fue un emplazamiento clave en el desarrollo de los primeros momentos de nuestra Guerra Civil. Tras el alzamiento de los golpistas en julio de 1936, el Alcázar sirvió como refugio de los militares alzados y de sus familias, siendo el enclave hostigado ferozmente por los republicanos durante varias semanas, causando víctimas entre sus defensores y atacantes, y quedando el edificio casi derruido por completo a causa de los cañonazos y bombardeos que sufrió desde aviones, los edificios cercanos, así como por el subsuelo. Tras el final de la contienda, el Alcázar fue reconstruido a imagen de lo que anteriormente había sido.


(Arriba. Maqueta de barco en una de las salas del Museo. Una de las salas del Alcázar)

Recorriendo las instalaciones podemos observar el despacho del Coronel José Moscardó Ituarte, tal como se encontraba en los días del asedio de 1936. Decora la sala un cuadro de su hijo Luis, fusilado por los frentepopulistas al no conseguir de su padre la rendición del Alcázar, y cuya conversación telefónica de chantaje y despedida tuvo lugar en esa sala.


(Arriba. Imagen del despacho del coronel Moscardó. Y maqueta que muestra el estado en el que quedó el Alcázar tras el asedio de 1936)

Nada más entrar en el Alcázar a través del nuevo edificio, podremos ver los restos arqueológicos de las primeras etapas constructivas del Alcázar y los edificios que le precedieron, con murallas de época musulmana, y que más tarde sirvieron como vivienda a los lugareños. Además de la Biblioteca de Castilla-La Mancha, en el interior de la fortaleza se encuentra el Museo del Ejército y en sus interminables pasillos podemos ver infinidad de cuadros, esculturas y bustos de personajes históricos como el Gran Capitán y otros militares afamados, uniformes, armaduras, mapas, banderas, maquetas de hechos históricos y de navíos, armas y demás elementos del mundo castrense y de la Historia militar de España; una historia de varios siglos que llega hasta los momentos más recientes. Entre los cuadros pude contemplar algunos del afamado pintor Mariano Bertuchi, con el cual emparento por tener antepasados comunes. Entre ellos se encuentran "La carga", "El Interventor" o "1936. Embarque de las primeras tropas en el aeródromo de Tetuán". Otros cuadros presentes en sus salas e igualmente relevantes y que podemos contemplar son la "Muerte de Francisco Pizarro" de Manuel Ramírez Ibáñez, "La conquista de Almería" de Juan de Mata Prats, "Juramento a las banderas de las tropas españolas" de Manuel Castellano, o retratos de reyes, militares y políticos, así como escenas de batallas pintadas por el aclamado artista Augusto Ferrer-Dalmau.



(Arriba. Diversas banderas expuestas en el Museo del Alcázar y moldes de las manos y cara del cadáver del dictador Francisco Franco. Cuadros sobre Francisco Pizarro y Carlos V ecuestre y estatua del Comandante Villamartín en el patio norte del Alcázar. Y ropaje que llevaba el presidente del gobierno José Canalejas cuando fue asesinado en Madrid en 1912.

En el centro del patio del Alcázar podemos admirar la copia de la famosa estatua de Carlos V dominando el Furor, del escultor Leone Leoni. Durante el asedio, la escultura resultó dañada.

(Arriba. Patio del Alcázar de Toledo con la escultura de Carlos V)

Entre los objetos que podemos ver están los vehículos en los que fueron asesinados dos presidentes del gobierno. Por un lado la berlina en la que en 1870 resultó herido de muerte el presidente Juan Prim (cuyos ropajes en aquel momento también se pueden contemplar), y el Limousine donde en 1921 fue asesinado el presidente Eduardo Dato. Ambos magnicidios ocurridos en Madrid, fueron cometidos con armas de fuego y en dichos vehículos se pueden ver aún los agujeros causados por los disparos.

(Arriba. Vehículo en el que el presidente Juan Prim y Prats sufrió el atentado mortal. Se pueden ver los impactos de bala)

(Arriba. Vehículo en el que el presidente Eduardo Dato Iradier fue asesinado en 1921. Se aprecian los impactos de bala)

Tras este breve paseo, insto a cualquiera que le interese lo aquí narrado y visto a que lo visite. Eso sí, que busque un mes más acorde para la comodidad propia o que ingenie un sistema de refrigerado portátil si es que no tiene más remedio que adentrarse por las calles de Toledo en un infernal mes de agosto.

martes, 24 de septiembre de 2019

Emergencia climática, ¿para todos?

El pasado fin de semana envié un artículo al diario Ideal hablando sobre mis últimas percepciones en relación al Cambio Climático. Finalmente hoy el periódico ha incluido mi artículo, modificado ligeramente en cuanto a tiempos verbales por la celebración de la cumbre de la ONU que aún no se había celebrado cuando lo escribí, y la inclusión de una tilde que no debía ir en el apellido de mi abuelo. A continuación cuelgo mi artículo tal como lo escribí:

Emergencia climática, ¿para todos?

Periódico Ideal, martes 24-9-2019, página 25. Pinchar sobre la imagen para ampliar.

Llevo ya tiempo viendo con preocupación cómo el declive del medio ambiente se hace más patente, cosa que para algunos, demasiados aún, no quieren darse por aludidos. La otra tarde por casualidad me crucé con la manifestación por el clima que cruzaba las calles de nuestra ciudad, una de tantas que durante ese día se celebraban a lo largo del mundo, precediendo además a la cumbre que se celebra el lunes en la ONU sobre el tema. Pensé en sumarme a la marcha del pasado viernes, pues veo con mucha simpatía y necesidad una visión ecologista que cambie nuestras mentes en pos de una mejor interacción de nuestra especie con el resto del ecosistema, pues es en definitiva la buena salud de éste el que nos permite la supervivencia. Pero la manifestación, de un tema tan crucial para toda la Tierra, hacía alarde al menos en Granada de una tendenciosidad izquierdista palpable, notándose en algunas pancartas exhibidas y en algunos cánticos entonados: al ya clásico “¿dónde están?, no se ven los niñatos del PP”, habría que sumarle los gritos de voces comunistas achacando la culpabilidad de todo este problema al capitalismo. Cosa que por otro lado es una manifiesta simplificación. Y aunque no dudo que entre los convocantes, algunos colectivos y personas a título individual tengan otras impresiones al respecto, la batuta de este tipo de marchas siempre la llevan los mismos. Y estas proclamas grupales que no representan a todos, seguro que echan a muchos atrás a la hora de sumarse a tan digna causa. Fue así como me quedé en ella, pero sólo como espectador.
Es obvio que el capitalismo tan salvaje que vivimos coadyuva a la podredumbre en la que vive nuestro planeta. Pero muchos de esos que así lo indican, desde su visión comunista, quieren hacernos creer que el sistema alternativo que pretenden implantar es la panacea para erradicar de raíz dicha emergencia climática. Y no, no creo que sea así, no sólo por los casos en que las diferentes versiones del socialismo histórico han esquilmado el medio ambiente (por ejemplo cuando la URSS casi deseca el Mar de Aral, su participación en la guerra armamentística con su daño nuclear, o la destrucción ecológica de la China de Mao), sino porque ante la realidad que vivimos de casi 8.000 millones de personas queriendo alimentarse, me resulta del todo imposible que puedan llegar a ponerse en práctica las utopías que proponen, por muy dulces que puedan parecer.
Hay en el neoliberalismo y los movimientos populistas de extrema derecha muchos negacionistas del cambio climático, y aluden a que este ecologismo que se está poniendo de moda es un negocio (supongo que en alusión a lobbys, ONG’s y comercio alternativo), pero el verdadero negocio, valga la redundancia, es el consumismo galopante que nos obliga a adquirir productos sí o sí. La izquierda, ya desde las últimas décadas del siglo XX adoptó para sí diversas causas sociales en un momento en que el enfrentamiento entre bloques ideológicos cambiaba a favor del sistema capitalista. Desde entonces, los anticapitalistas y la izquierda en general han tomado la bandera del ecologismo, y la derecha por tanto, no sólo por un egoísta interés económico, ha dejado de lado esta defensa del planeta. Y dado que es un problema global que nos perjudica a todos, es hora de que cambie nuestro paradigma mental con respecto a la ecología, es necesario adoptar uno nuevo. Creo que el capitalismo más voraz, aquel en el que se nos insiste en consumir como si no hubiera un mañana, es un peligro para el ecosistema, pero el comunismo que esos gritones de pancarta pretenden que adoptemos como solución a la crisis ecológica no creo que sea solución de nada. El cambio de paradigma ha de contar con todos, unos, tras quitarse la venda del negacionismo deben de abandonar la inmadura dejadez que en este tema han hecho, y los otros, por mucho que les cueste deberán de no instrumentalizar un asunto que nos atañe al conjunto de la Humanidad, para así invitar a los demás a sumarse.
Ciertamente la tarea no es fácil, yo admito que no tengo la solución, pero hagamos caso por fin a quien de esto sabe, y no en cambio a aquellos que lo único que les interesa es el beneficio momentáneo de sus bolsillos a costa de la salud del planeta. Hemos emprendido el camino tarde y está cerca de cumplirse la hora. Pero si durante el camino nos entretenemos en discutir sin fin qué ruta coger, al final no emprenderemos ninguna. Sentémonos sólo un momento para ponernos de acuerdo, y ya con decisión conjunta revertamos en la medida que sea posible los efectos de nuestros errores climáticos. Así por tanto pon de tu parte.


Francisco J. Canales-“Azaustre”
Licenciado en Historia

miércoles, 12 de junio de 2019

Fuimos Niños del Mundo

He de admitir que son pocas las veces en las que algo bonito me conmueva tanto hasta el extremo de que se me salten las lágrimas. El pasado domingo 9 de junio fue una de esas ocasiones. En el concierto que la Orquesta Clásica de Granada celebró en el Palacio de Congresos y bajo la batuta del maestro Miguel Sánchez Ruzafa, tuvo lugar un homenaje musical a tres grandes personas que lamentablemente ya no están entre nosotros.

Ese homenaje, magnífico colofón a un ya extraordinario concierto, fue a la madre Espadafor. Encarnación Espadafor Caba (ca. 1934-2014), religiosa del Colegio Sagrada Familia de Granada fue la maestra que insufló el amor por la música en multitud de jóvenes, con sus enseñanzas a través del coro del colegio. Y el homenaje que se le tributó se hizo extensivo a dos personas igualmente entrañables, el compositor Francisco Higuero Rosado (1933-2016) y a mi tío-abuelo el escritor José María Garrido Lopera (1919-1983). Ambos fueron los que compusieron respectivamente la música y letra del himno "Niños del mundo" y la nana "Ángel de Dios". La madre Espadafor fue la que en 1979 puso forma a dicho himno, interpretándose con su coro de niñas en el Auditorio Manuel de Falla en las navidades de aquel año, Año Internacional del Niño, y retransmitido por TVE.


Así pues, para concluir el mencionado concierto-homenaje, y tras unas bellas palabras de Inmaculada López Sánchez glosando las figuras de los tres homenajeados, la Orquesta interpretó el himno "Niños del mundo", cantándolo las antiguas alumnas de la madre Espadafor, de su coro, así como los niños del coro infantil "Al Zagal". Enlazo dos vídeos de Anni Raunio, el primero con la intervención de Inmaculada López exponiendo su homenaje, y el segundo con la interpretación de "Niños del mundo".




Esta bella pieza musical, enternece el alma, no sólo por los niños que hoy día viven en este mundo a mejorar, sino porque nosotros mismos fuimos niños una vez en aquel mundo que ya no ha de volver.

miércoles, 6 de marzo de 2019

Segunda colaboración con revista Alhóndiga

Mediante esta entrada informo a los que puedan estar interesados, que se acaba de publicar el número 13 de la revista Alhóndiga, magnífica revista para conocer historias y curiosidades de Granada y sus gentes.

Presentación del número 13 de la revista Alhóndiga en el Palacio de los Condes de Gabia.

Dada mi afición por la Genealogía y el interés por preservar la historia de mi familia me decidí a hacer unas pequeñas biografías de dos tíos-abuelos míos, que fueron relevantes en la historia social y cultural de la ciudad. Ya el año pasado se publicó en dicha revista una biografía de José María Garrido Lopera, maestro y autor de libros infantiles. Ahora, en el mencionado número 13 se ha publicado un artículo mío con la biografía que he trazado sobre el escultor Aurelio López Azaustre. Una biografía que completa además a la charla que co-impartí el pasado mes de octubre sobre su vida y obra en la Hermandad de la Concepción del Albayzín.

Imagen de la Concha, obra de Aurelio López Azaustre.

Por ello, y por los demás artículos presentes en la revista, escritos por prestigiosos autores (Manuel Ruiz y los cines de Granada, Ismael Ramos sobre el Trío Albéniz, Jorge Marco sobre los maquis Quero, Ángel Rodríguez sobre el yacimiento de los Mondragones, etc), os recomiendo haceros con este interesante número.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Andén 0, viajando al pasado en el subsuelo de Madrid

Fue hace aproximadamente una década, mientras pensaba absorto en mis asuntos mirando a la oscuridad de los túneles desde un vagón de metro en Madrid, cuando en mitad del trayecto entre las estaciones de Bilbao e Iglesia me asusté al ver figuras espectrales ante lo que parecía ser un lugar fantasmagórico y mágico situado a decenas de metros de la superficie de la gran urbe. Ese fugaz momento misterioso entre dichas estaciones de la línea 1, supuso para mí un sobresalto imaginativo. Después, me enteré que lo que acababa de ver no era una aparición paranormal entre el suelo de Madrid, sino que era la estación de Chamberí del suburbano madrileño, estación abandonada décadas atrás ante el imparable desarrollo de la red del metropolitano a lo largo de su horadado suelo.

Vestíbulo de entrada de la Estación de Chamberí

Esa aparición fulgurante, debido a lo impactante que fue, me dio a entender que aquello era algo con cierta relevancia. Dada la velocidad del metro que pasó ante ella, no daba tiempo material a cerciorarse de qué es lo que era aquello que se intuía. Se trataba pues de una de las primeras estaciones del metro madrileño, inaugurada como el resto de la línea en 1919, obra del arquitecto gallego Antonio Palacios. Dicha estación tuvo que cerrarse en mayo de 1966 debido a las obras de mejora del metro, la modificación de los trenes que eran más largos y la dificultad de acometer dichos cambios en una estación como esa, en curva, y la cercanía que había entre las estaciones precedente y siguiente. Por suerte, Metro de Madrid recuperó hace pocos años dichas instalaciones como enclave museístico para dar a conocer a la ciudadanía cómo era una estación de metro de Madrid décadas atrás. Hace pocos días, y tras años queriendo visitarla, pude adentrarme en ella, realizando un auténtico viaje al pasado, y poder ver las instalaciones tal como quedaron hace más de medio siglo. Andar por esas galerías, no sólo era viajar al pasado, sino también trasladarse en cierta manera al suburbano parisino, del cual se inspiraba seguramente Palacios para la construcción y decoración del metro madrileño.

Andén de la Estación de Chamberí

Andén de la Estación de Chamberí mientras circula un convoy del metro

La visita en sí me hace reflexionar activamente…. Bajo por esa escalera de nueva construcción, en un descenso que hacían hace décadas otras personas en un mundo completamente diferente. Se me aventura una sosegada visita, pero un monstruoso ruido del circulante metro me advierte de todo lo contrario. Pararse en esos andenes lúgubres y yermos de personas en tránsito daba cierta inspiración mental, dejarse llevar a un tiempo pasado con la decoración de anuncios de otra época, todo acompasado por un hilo musical preparado por Metro de Madrid, con música de jazz o charlestón que nos ayuda a ese viaje a tiempos fenecidos. Mientras, el viaje sigue, pero no para los que allí estábamos reunidos. Frente a nosotros, el metro y sus millones de pasajeros siguen su camino entre estaciones. Unas mamparas transparentes que impiden acceder a la vía, facilitan ver un reflejo fantasmal, de nosotros mismos ante un tiempo pasado que no nos pertenece. Parece que estamos ahí esperando coger el siguiente tren, pero anclados en el pasado o quizás en una estación equivocada, la máquina pasa frente a nosotros a gran velocidad sin que tengamos oportunidad de subir. Mientras los vagones pasan velozmente frente a nosotros vemos dentro las caras de sus pasajeros, impasibles a nuestra presencia, leyendo sus libros o hablando con su gente. Ya ni siquiera miran por las ventanillas a lo que fue Estación fantasma. Se van por el túnel, continúan su camino a través del Hades madrileño con un ruido chirriante y violento. Mientras, yo sigo en las profundidades de mi reflexión esperando salir a la luz del día.

Imagen del andén de la Estación de Chamberí desde el andén situado enfrente, tras una mampara en la que se ve mi reflejo


Francisco J. Canales-"Azaustre"


Estación de Chamberí mientras un convoy de metro cuasi fantasmagórico circula por ella



Para saber más:




Chamberí: el fantasma despierta (ABC):

Chamberí resucitará 40 años después (ABC):

De estación fantasma a museo (El País):

Viaje por los túneles del tiempo (ABC):

El cierre de la estación de Metro de Chamberí cumple medio siglo entre leyendas y fantasmas (ABC):
https://www.abc.es/espana/madrid/abci-cierre-estacion-metro-chamberi-cumple-medio-siglo-entre-leyendas-y-fantasmas-201605212011_noticia.html