sábado, 17 de mayo de 2014

Genealogía bíblica I: Génesis y Éxodo

Hacía muchos años que no cogía la Biblia, desde aquellos tiempos en que ya concluidos mis estudios medios dejé de creer en la veracidad histórica de todos esos relatos ahí narrados. Durante estas vacaciones pasadas de Semana Santa, por curiosidad lectora volví a pasar sus páginas y me di cuenta que sus versículos son pura genealogía, una sucesión de personajes y seres míticos, que decidí enlazarlos a través de un árbol genealógico.

Al ser la Biblia un libro extenso, expongo aquí sólo el árbol genealógico que he creado con la lectura de los dos primeros libros, el Génesis y el Éxodo. Son historias míticas sobre el origen de la humanidad, la destrucción de la misma y su reinicio, así como el origen del pueblo de Israel y su supuesta liberación del 'yugo de Egipto'. Como sociedades patriarcales que eran, en el árbol vemos la preeminencia del varón en la sucesión genealógica, la omisión en muchos casos del nombre de las madres, la no inclusión de la descendencia femenina o el uso de la poligamia por ejemplo con Jacob o en su explicación mitológica con Lamec. Lo dicho, una retahíla de nombres que protagonizan relatos míticos y mitificados, que como curiosidad adicional al conocimiento de las sociedades del pasado aquí cuelgo.

PD: algunos personajes aparecen con la edad que la Biblia les atribuye que tuvieron. Edades desorbitadas e imposibles fisiológicamente. Esto creo se puede explicar por ser personajes míticos y/o mitificados que se encuadran en épocas oscuras y lejanas en el tiempo en que fueron recopiladas sus historias; como pasa también con otros personajes míticos de culturas mesopotámicas, de las cuales el pueblo de Israel se inspiró en muchos casos.

PD2: Junto al personaje bíblico de Túbal, nieto de Noé, añado la descendencia que se le atribuye en la mitología hispánica; pues Túbal es considerado por diversas mitologías, como es el caso de la vasca, como el poblador de la Península Ibérica tras el 'Diluvio Universal'.

PD3: En cuanto a las esposas de Esaú, hijo de Isaac, he encontrado en varios pasajes bíblicos errores en cuanto a la denominación de sus mujeres, por lo que puede llevar a confusión.


Para ver el árbol genealógico que he realizado hay que pinchar en el siguiente enlace (existe la posibilidad de guardarlo en el disco duro):

martes, 6 de mayo de 2014

José María Garrido Lopera en el recuerdo

Con motivo del aniversario ayer de la muerte de mi tío-abuelo José María Garrido Lopera, escribí una carta al diario Ideal de Granada en homenaje póstumo a él y para dar las gracias a su amigo el músico Francisco Higuero Rosado. Hoy ha salido la carta publicada en la pág. 29. Aquí la cuelgo para aquellos que pudieran estar interesados en leerla.

José Mª Garrido Lopera en el recuerdo

El día 5 se cumplieron treinta y un años del fallecimiento de una gran, entrañable y querida persona. Se trata del que para mi familia es el tío José María, y para Granada y más allá de sus fronteras José María Garrido Lopera. Doctor en Derecho y funcionario civil del Estado, fue conocido en la segunda mitad del siglo XX como hombre de cultura volcado en la educación de los más pequeños, en un primer momento como maestro, y al final de su vida como escritor de temas infantiles (obras como Federico García Lorca y los niños, Manuel de Falla, El Ovni, Los Pasteles, etc). El año pasado con motivo de las tres décadas de su fallecimiento se le tributó un homenaje institucional en el Ayuntamiento de Granada y una exposición en el Palacio de Abrantes. Este año, pasada la ‘redondez’ de la efeméride anterior, nos seguimos acordando de él y muestra de ello son estas palabras. Palabras de recuerdo y homenaje que además vienen auspiciadas por un amigo íntimo del tío José María, el músico Francisco Higuero Rosado, al cual tuve la suerte de conocer hace poco. Ambos fueron autores del himno Niños del Mundo (realizado e interpretado en 1979 para el Año Internacional del Niño) y de la nana Ángel de Dios; y el homenaje a Garrido Lopera que es esta carta hay que hacerlo extensible sin duda al propio maestro Higuero, gran señor, estupendo artista y persona humilde donde las haya. Porque la figura de los dos está ya para siempre unida en la amistad y en la cultura granadina de estas últimas décadas. Nuestro reconocimiento para ambos y nuestras gratitudes para el maestro Higuero.


Francisco José Canales López


Carta en homenaje a José María Garrido Lopera. En diario Ideal de Granada, martes 6 de mayo de 2014, pág. 29.

viernes, 2 de mayo de 2014

Los Zarco en su encuentro de Mota del Cuervo

En mi particular aventura por el descubrimiento de mi "pasado genealógico" he podido conocer que mi familia Zarco asentada en Baños de la Encina y El Centenillo (Jaén) procede de Mota del Cuervo (Cuenca). Es esta localidad un importante enclave en el trasiego del apellido Zarco a lo largo de la península, lugar de cuna de muchas familias que poseen este apellido, el cual aún no ha podido establecerse su origen.

Algunos Zarco de Mota del Cuervo llevan tiempo investigando genealógicamente el apellido y han podido remontarse documentalmente hasta principios del siglo XVII en dicha localidad. Pero es una tarea que sigue adelante y que necesita la colaboración de muchos. Todos aquellos Zarco o descendientes de ellos pueden poner su granito de arena para la elaboración del árbol genealógico común.


Ruta desde Mota del Cuervo que algunas ramas Zarco emprendieron: a Bolaños de Calatrava, San Lorenzo de Calatrava (Ciudad Real) y Baños de la Encina (Jaén). Esta última, la mía, ya perdido el apellido Zarco por varias vías maternas se diversificó en múltiples lugares, entre ellos Granada, de donde yo soy.

Es seguro que muchos de los Zarco actuales provienen de Mota del Cuervo. Sé que hay grandes grupos de Zarco en la zona de Murcia, y en la zona sur de Granada como Albuñuelas, pero sin nexo establecido, al menos por ahora, con los de Mota del Cuervo. Animo a todos aquellos que les interese su historia familiar que se pongan en contacto con los Zarco que están llevando a cabo el estudio, o incluso conmigo mismo para la reconstrucción del árbol común.

Parte de mi ascendencia (tatarabuela arriba a la izquierda y trastatarabuelos en el centro). Familia Zarco / Martínez asentada en Baños de la Encina: hijo, nuera y nietos de José Zarco, natural de Mota del Cuervo. Foto realizada en el Cortijo Ministivel de El Centenillo aproximadamente en 1880. Foto recortada propiedad de Angeli Zarco Ginés.

A finales de mes y con motivo de esta labor genealógica tendrá lugar en Mota del Cuervo un interesante acto social de los Zarco, donde todos los que posean el apellido o descendientes de ellos podremos pasar una grata jornada 'familiar', en la que además de conocer el pueblo de donde eran naturales nuestros antepasados, conoceremos multitud de familiares de variadas procedencias.

La página oficial del "Encuentro Zarco" es su blog (http://apellidozarco.blogspot.com.es/) además de su cuenta en Facebook. Aquí cuelgo el programa del evento más otros datos de interés (https://docs.google.com/file/d/0B5j2PcREH_cNQU1JX1FIT04zMkU/edit).

Espero que nos conozcamos allí.

lunes, 28 de abril de 2014

Luz de Salvación, microrrelato para DILU

Mañana día 29 se celebrará el Día Internacional de la Lectura Universitaria y por ese motivo la Universidad de Almería ha organizado el I Premio por dicha celebración. Presenté al concurso un microrrelato que realicé ex profeso con un tema que debía llevar como inspiración las 'lecturas del mar', pero éste no ha resultado ganador. Aquí lo cuelgo para aquél que le interese la lectura.

Luz de salvación

El ruido del mar embravecido decora mi lectura aquí en lo alto del faro, en mi particular prisión sin carcelero, mientras mis dedos con sabor a salitre pasan una página tras otra.

No hay salida ni opción. De un lado rocas escarpadas que llevan a la muerte, y por otro, un extenso vacío que lleva a la soledad más absoluta. Al menos aquí tengo compañía, un reguero de libros desvencijados por el tiempo que me facilitan una vez al mes desde el pueblo más cercano junto a provisiones.

Del faro soy, y del faro seré. Guiar barcos y alejarlos de las rocas fue la herencia de mi padre, pero alejarlos de la muerte consumía mi vida. No tengo más mundo que este, mas al fin tengo sueños y puedo viajar con la mente. Salvo vidas marineras, pero son los libros los que me han salvado a mí. Ya soy feliz.

Francisco J. Canales-"Azaustre"


Tormenta en el mar con faro [1826]. Cuadro del pintor romántico Karl Eduard Ferdinand Blechen (1798 - 1840)

lunes, 7 de abril de 2014

La muerte en la Granada de 1870

En mi discurrir a través de documentos antiguos (digitalizados o no) para documentar mi historia genealógica uno se va encontrando diversas curiosidades y datos variados sobre la sociedad del pasado. En la página de FamilySearch los 'mormones' tienen digitalizados miles y miles de documentos que nos ayudan a reconstruir nuestro árbol genealógico, y es con ellos como he empezado a bucear en los libros relativos a las defunciones, en mi caso los de Granada.


Vista de Torres Bermejas. De Manuel Gómez-Moreno González (1886). Fuente: Blog "La Alacena de las Ideas", de David R. Jiménez-Muriel (http://laalacenadelasideas.blogspot.com.es/2013/06/manuel-gomez-moreno-gonzalez-1836-1918.html).


Este tipo de documentación es muy importante no sólo para la Genealogía sino para el resto de la Historia (dentro de ella la Historia de la Medicina), pues no sólo comprenderemos la realidad social estudiada y su estructuración en barrios, sino que se pueden estudiar además el efecto de las diversas enfermedades o dolencias a lo largo del tiempo, a qué sectores sociales afectaban más, etc. Se podría investigar en este tipo de documentos en los registros civiles y parroquiales por ejemplo cómo algunas enfermedades son más comunes en ciertos barrios mientras que en otros se dan menos (distribución social, masificación de la población en ciertas zonas, urbanismo que facilita la propagación de enfermedades, etc).

Este escrito no es completo ni sistemático ya que por ahora sólo acierto a flotar encima de ese pasado granadino, es un primer acercamiento a los libros de fallecidos de esta localidad, en concreto el del año 1870 (durante el Sexenio Revolucionario). Por lo tanto las percepciones subjetivas que encuentre en los datos no hay que tomarlas por generales a falta de estudios más completos.

Para la Historia Social y la Historia de la Medicina nos servirá mucho descubrir de qué murieron nuestros antepasados. En estas páginas que nos facilita FamilySearch podemos observar todo tipo de enfermedades que llevaron al descanso eterno a todos estos granadinos, a saber: disentería; problemas gástricos (colitis, gastralgia, diarreas, gastroenteritis, fiebres gástricas, gastritis, siendo por lo general la denominación más común en barrios humildes la de diarrea y en los de mayor escala social, gastroenteritis o gastritis); enfermedades respiratorias como pulmonías, catarros, bronquitis; diversos problemas cardíacos ('afección del pecho'); hepatitis; escorbuto; reumas; enfermedades bacterianas como la erisipela, el tifus o la tuberculosis (tubérculos es la denominación que más he encontrado en barrios populares y la de tisis en clases medias y altas), la sífilis o la temida lepra (quince muertes a causa de ella en el Hospital de San Lázaro que era a la sazón la leprosería de la ciudad); así como otras enfermedades como la hidropesía, asmas, diversas úlceras, tumores y cánceres (nombre éste tan infrecuente entonces en esos documentos) y otros males con denominación más genérica e inconcreta como muertes por congestión cerebral, 'reblandecimiento del cerebro' (necrosis), 'calenturas', 'mal de orina', 'muertes repentinas', muerte por 'vejez', enfermedades 'intermitentes', fallecimiento por 'un dolor', parálisis y un largo etcétera.

A este largo listado de males habría que añadir un hecho por el que muchas mujeres (algunas de ellas solteras) morían. La causa de la 'enfermedad' que les llevó a su fallecimiento fue el 'embarazo' o 'sobre-parto'.  Por su lado, los niños, débiles por naturaleza se veían afectados dramáticamente por el designio de la mítica moira Átropos que cortaba el 'hilo de su vida' muy pronto. Las causas de la muerte de los niños eran por lo general: por 'dentición' (denominación atribuida a la muerte infantil durante la erupción dentaria); 'falta de desarrollo', 'endeblez', 'debilidad esencial' o 'un aire'; raquitis (raquitismo); tabes (¿a causa de la sífilis congénita?); sarampión; garrotillo o infección respiratoria; viruela; meningitis; o pulmonías (como las que en ese año de 1870 en cuestión de meses se llevó la vida de las hermanas (¿gemelas / mellizas?) Gabriela y Teresa Martín Garrido, primas hermanas de mi tatarabuelo, las cuales no tenían ni un año de vida cuando murieron). Muchos de los casos de muerte infantil eran realmente prematuros y ni siquiera los padres podían llegar a conocer a su hijo recién nacido, pues muchos nacían ya muertos o en el momento de nacer. En esos casos ante la ausencia de sacerdote que administrara el sacramento del bautismo, los recién nacidos eran bautizados in extremis por alguna matrona con 'agua de socorro' al comprender que la muerte del nacido era inminente y así evitar lo que ellos creían podría suponer la condenación eterna del niño al Limbo (influencia de la Iglesia en la sociedad y las costumbres del momento). Estos niños tan sólo han dejado a la posteridad un casi vacío formulario sin que nadie hoy día los eche de menos, aunque observando dichos documentos no puede uno más que entristecerse por esa vida vacua y efímera. Muchos de estos formularios están sin nombre, y otros con un nombre que sirvió de identidad momentánea a la criatura al serles impuesto por el facultativo de turno.

Tras el Hospital de San Juan de Dios (perteneciente a la Parroquia de San Justo), lugar de 'tránsito' final de muchos granadinos, la muerte abundaba en el Presidio situado en un antiguo convento de la calle Molinos (donde la mayoría de los confinados morían de tifus), el Hospicio (Hospital de Dementes) y en la Casa Cuna, como lugares de acumulación de gente desamparada de un entorno familiar apacible. En este último se contempla en los documentos una sucesión de niños apellidados únicamente por el genérico 'expósitos', que fallecen tras un breve y triste discurrir por un mundo que no los quería, acompañados únicamente por los llantos de 'hermanos' de viaje, en el que muchos de ellos podrían continuar, siendo ese apellido una de las dos cosas que les uniría, la otra era su padre, el abandono. En la Casa Cuna de Granada la muerte era una triste rutina, y en ese año de 1870 ésta se llevó a casi 400 niños.


Inscripción de la muerte de una niña 'expósita' en la Casa Cuna de Granada en junio de 1870. Fuente: "España, Provincia de Granada, registros municipales, 1607-1955," images, FamilySearch (https://familysearch.org/pal:/MM9.3.1/TH-266-11680-53511-14?cc=2015356&wc=MQ5H-9TL:391376201,391376202,391376203,391406001), España, Provincia de Granada, registros municipales, 1607-1955 > España, Provincia de Granada, registros municipales, 1607-1955 > Granada > Granada > Granada > Defunciones 1879 > image 299 of 332. 


Y por terminar con este macabro análisis de las muertes ocurridas en Granada en 1870 abro un apartado al que podría llamar 'Crónica negra o de sucesos' en el que se inscribirían las muertes accidentales o violentas. Muertes causadas por ejemplo por quemaduras, o diversas heridas accidentales como caídas de ancianos, el caso de una 'fractura de pierna' o heridas casuales que por ejemplo en tierras de labor se podían hacer muchos trabajadores del campo. Otro tipo de muerte no natural es el suicidio, como el de José Ruiz, un sirviente de 37 años de Lanjarón que se quitó la vida el 23 de agosto. En cuanto a las quemaduras podríamos citar las muertes de Antonio Mora Martín, niño de un año el 30 de noviembre; Francisco Sierra López niño de tres años el 7 de diciembre; otro niño de tres años y medio de Armilla, Rufino Expósito el 29 de diciembre; o meses antes la muerte de tres mujeres (Josefa Ortega Fernández, Concepción Ruiz Gómez y Concepción Merino) el 6 de agosto en un 'incendio en las Capuchinas' que destruyó viviendas situadas en esa plaza.

Otras muertes que llaman la atención debido a la anormalidad de la causa son las de Manuel Raya y Raya, que se ahogó en Monachil el 28 de mayo; José González Latorre, niño de tres años que muere también ahogado el 21 de octubre; María Santos García, valenciana que murió envenenada el 11 de septiembre; o el propietario Rafael Domínguez Marfil, que murió el 21 de noviembre por 'una herida causada por un tiro de escopeta'. Pero el grupo de muertes que más resalta es el que se detallan con la tipología siguiente: 'muerte violenta'. Al menos he podido encontrar quince de estas muertes. La primera me llamó mucho la atención, pues se trataba de la muerte de un niño de ocho años, Antonio Jiménez Ruiz el 8 de febrero. Si llamativa fue esta muerte, misteriosa fue la de otro niño que aparece registrado el 30 de mayo en el Hospital de San Juan de Dios, niño que procedía de Alcolea y del que se desconocen todos sus datos. El resto de fallecidos de manera violenta, muchos inscritos en el Hospital de San Juan de Dios son los siguientes: Francisco Sevilla (arriero el 30 de abril); Francisco Badia Castro (del campo, de Güejar Sierra el 13 de mayo); Sebastián Cabello y Caballero (panadero de Alfacar el 26 de mayo); Julián Padilla Ruiz (del campo, de Pinos Genil el 27 de mayo); Rafael Huertas Jiménez (del campo, de Jun, el 28 de agosto); Miguel Rojas Vélez (del campo, de Alfacar, el 29 de agosto); Antonio Mayán Aragón (quincallero, el 12 septiembre); Vicente Triviño (29 de septiembre); Juan de Puertas Ocaña (confinado en el Presidio del Realejo el 3 de noviembre); Manuela García Sánchez (anciana que vivía en Albolote y muere en el Albayzín el 6 de noviembre); Miguel Vico López (de Guadahortuna, que muere también en el Albayzín el 20 de noviembre); Rafael Romero Fernández (21 de diciembre); y Manuel Corrales (27 de diciembre).

Estos documentos nos ayudan a saber qué o cómo fue el momento final de nuestros ascendientes. Aunque podemos encontrarnos dificultades para reconstruir nuestra genealogía ante la aparición de alguna errata del escribano de turno que sin motivo aparente no añade el nombre del finado o incluso encontrarnos la muerte de alguien desconocido en cuya partida no se indican más palabras que 'se desconoce todo'; muertes anónimas que quedan en el olvido de gente que no podemos entroncar a priori con el resto de genealogía. Es el caso de la muerte el 28 de diciembre de Manuel, un hombre fallecido en la calle por congestión cerebral, del que se ignora su naturaleza, sus padres, su estado y su profesión, que le echan aproximadamente una edad 'como de 60 años' y le apellidan con el apodo por el que le conocían ('entendido por el Quinquillero'). Por lo demás hay que armarse de paciencia y rastrear entre hojas vencidas por el tiempo algún nombre conocido y empezar a tirar del hilo. Aunque ya llevo un año y medio rastreando mi pasado genealógico, no ha hecho más que empezar.


De Duelo. Óleo de José María López Mezquita (1924). Fuente: Flickr.

  • Fuentes:
  1. FamilySearch (https://familysearch.org/)
  2. Periódico La Idea, diario defensor de los derechos del pueblo (Granada)

domingo, 30 de marzo de 2014

Adolfo Suárez entra en la Historia

Hoy, una semana después de uno de los momentos más tristes y emotivos que hemos vivido en lo que llevamos de año en España, hago una pequeña reflexión sobre la figura y la muerte del ex presidente Adolfo Suárez.


Tras la muerte de una persona los velatorios y entierros se convierten en un discurrir de laudatorias palabras sobre el finado, pero en este caso como personaje histórico que es, no hay que caer en la ñoña adulación edulcorada ni en la crítica absoluta por la crítica. Personaje importante y clave de nuestra Historia más reciente merece un análisis objetivo de toda su trayectoria política, y en eso los historiadores tendremos mucho que decir.


Político durante la dictadura franquista, falangista y jefe del Movimiento (hecho controvertido por el que se le critica, a mi entender de manera injustificada y acrítica históricamente), a la muerte de Franco se convirtió en una novedosa pieza maestra; bajo el mando del Rey Juan Carlos, fue timonel del proceso histórico de la Transición de la dictadura a la Democracia, momento crucial de reconciliación entre los españoles, etapa de la que se ha hablado fue modélica, pero no sólo tiene sus luces (que hay que tener muy en cuenta) sino que también tuvo sus sombras pues no fue un proceso ni pacífico ni fácil.



Su personalidad y capacidad para la comunicación fueron claves (y quizás de ahí su elección por el rey para el cargo de presidente del gobierno que pilotara la recién estrenada democracia), posibilitando así el encuentro entre 'las dos Españas', enfrentadas décadas atrás y que ahora vislumbraban un futuro juntas y en armonía. Pero pronto su figura fue un lastre para muchos desde múltiples sectores, y la amalgama de sensibilidades que había dentro de su partido UCD (partido creado ex profeso de las primeras elecciones democráticas en 1977) se rompió, quedando la soledad del presidente como bien refleja la foto anterior. Suárez que no se amilanó durante el golpe de Estado del 23-F quedó como digno epílogo para el final de una presidencia que se mantuvo firme hasta en los momentos más complicados.


El domingo pasado falleció tras una larga y penosa enfermedad neurológica, y con él se ha ido uno de los iconos de toda una generación, la de nuestros abuelos y nuestros padres, que poco a poco va muriendo. Suárez, hasta hace poco Historia viva en nuestros planes de estudio, ha pasado irremediablemente a ser Historia muerta, tránsito que nos hace recordar el discurrir del tiempo, de nuestro tiempo, de nuestra vida, de lo que nos ha acompañado como algo cotidiano y familiar como ciudadanos españoles.

                                       

Al desaparecer uno de los iconos de nuestro pasado más inmediato, icono de toda una generación, decoramos todo ese tiempo con las 'bandas sonoras' de aquella época, la Transición, tiempo de efervescencia política que dejó huella en las letras de las canciones. Es la música que acompañó a nuestras familias en esos trascendentales momentos. Son canciones de otra época, con letras y ademanes de un ayer que nunca volverá, son temas míticos que hoy día nos evocan nostalgia histórica de esa época pasada.

La canción con tintes políticos estaba a la orden del día, y se sumaba con ilusión a la nueva etapa abierta, invocando la libertad y la democracia, frente a la oscura etapa anterior. No hace falta decir que para muchos el tema número uno y que representa el sentir de la Transición es el 'Libertad sin ira' del grupo Jarcha.


Otro tema que invitaba a la población a sumarse al proceso democrático y a que se expresara mediante las casi desconocidas urnas electorales fue el 'Habla pueblo, habla' del grupo Vino Tinto.



Y por último otro de los temas con aire nostálgico, una canción elaborada para la campaña electoral de Adolfo Suárez en los años 80, ya fuera de las filas de la casi extinta UCD y como candidato del nuevo partido 'personalista' creado en torno a su figura, el CDS (Centro Democrático y Social), partido minoritario que no supo acaparar el apoyo y simpatía que Suárez tenía entre la población.


El velatorio popular que se le realizó solemnemente en el Congreso de los Diputados reflejó el cariño y estima que miles de españoles (ya fueran de su ideología o no) sentían por su figura. Le agradecían el 'haber posibilitado traer la Democracia', además de su carisma, su capacidad de consenso y el haber sido un político que miraba más por el bien común que en el bien particular o grupal. Largas colas de ciudadanos en una noche triste esperaban su turno expectantes ante el Palacio de la Carrera de San Jerónimo, despiertos, como aquella otra noche del 23-F, todos preocupados 'mirando por la Democracia', entonces por querer preservarla, y ahora por la despedida de quien fue una de sus 'matronas'.

Durante estos días, la clase política actual, tan enervada y ruin se agrupó en torno a la figura de Suárez, agradeciendo su sentido de Estado y alabando su figura política e histórica. En cambio, grupos que hoy día alaban su consenso, caso del PP, son adalides del anti-consenso, y otros grupos critican su figura porque según ellos la Transición se quedó corta porque reclamaban (entonces y ahora) una ruptura total con el franquismo, cuando lo mejor que podría haber pasado para la estabilidad política y social y la convivencia fue la reforma política desde dentro del sistema que se estableció finalmente. Otro que se sumó al carro de las alabanzas al ex presidente, y en mi opinión de manera falsa fue el presidente de la Generalitat Artur Mas, que utilizó su figura de manera partidista e interesada reclamando altura de miras para el actual proceso independentista en Cataluña. Creo que en la Transición se fue altamente generoso con las 'nacionalidades históricas' tras la necesaria restitución de la Generalitat por ejemplo. Ésta en cambio, desleal, en manos de nacionalistas e independentistas desde entonces utilizaron esa generosidad y una Constitución Española como la de 1978 para minarla por dentro y servirse de ella para intentar romperla. Pero ese ya es otro tema.



Las banderas a media asta nos recordaban el luto nacional que afligía a casi todo el país y la hermandad ciudadana al quedarnos algo más huérfanos de referentes políticos válidos. Suárez, como agradable y apacible abuelo, murió sin recordar quien fue, pero su importante legado hará que generaciones futuras recuerden siempre la figura de uno de los mejores políticos que ha tenido y tendrá nuestro país.


martes, 11 de marzo de 2014

11-M, tan lejano ya pero tan cerca aún

El reloj cambiante de medianoche modifica el dígito del día y un estremecimiento lejano resuena desde el fondo de la mente,... hoy es 11-M. Fecha marcada con sangre, dolor y enfrentamiento político en el calendario de nuestras vidas, el triste recuerdo del atentado terrorista más grave que vivió nuestro país permanece aún hoy día, aunque hayan pasado diez años desde que aquellos viajeros no llegaran nunca a sus destinos. Una década, tantas vivencias y acontecimientos vividos desde entonces me llevan a una especie de precipicio existencial por el vértigo que produce observar cómo de rápido han pasado estos diez años. La vida finalizó brúscamente para 192 personas, otras miles tuvieron que proseguir su camino con secuelas, y el resto seguimos nuestras vidas como buenamente pudimos. Diez años después es momento de homenajear a aquellas personas que eran como tú y como yo, además de seguir apoyando a sus familiares y amigos.


Carteles electorales de Izquierda Unida y Partido Popular en el lado sur de la antigua Hípica de Granada. 17 de febrero de 2004. Foto de mi propiedad.

Dicen que en momentos dramáticos y con acontecimientos históricos 'nos acordamos dónde estábamos y qué hacíamos en ese momento'. Y es cierto. Ya me pasó con la muerte de mi abuelo Quico en 1997 y el 11-S en EEUU. Yo no sentí el pavor que España sufría desde primeras horas del día 11 de marzo de 2004 hasta el mediodía. La noche anterior me acosté relativamente contento y bastante tarde. Tarde porque estuve viendo en Antena 3 con interés el programa de la final de 'La Selva de los famosos' y relativamente contento porque un pariente, el torero José Antonio Canales Rivera ganó esa noche el concurso. Nada podía presagiar lo que pocas horas después ocurriría y así me acosté. Me desperté tarde, sobre las 12 y pico de la mañana y lo primero que hice fue lo que hacía todos los días por esa época, encender el pequeño transistor que tenía sobre la mesita de noche. Al momento me percaté de que algo raro pasaba, pues con un tono nada convencional, el periodista  de Rne5 relataba algo así como que 'por el atentado' ... 'ya no hacían falta más donantes de sangre' ... 'en la Puerta del Sol'. Esas palabras y la preocupación que noté en su tono me hicieron levantar de la cama con un sobresalto, bajar a la cocina muy rápido y encender la televisión. María Teresa Campos desde Telecinco junto a sus contertulios acrecentaron mi tensión al ver el cariz que el programa tenía a esas horas. Rápidamente puse las noticias del Teletexto y al ver junto a la noticia del atentado la cifra de 173 muertos (los que había contabilizados en ese momento) me hicieron exclamar al cielo a la vez que me echaba las manos a la cabeza.

Alguno de los periódicos que me acompañaron esos días (pinchar para ampliar):

Portada del diario Ideal 'Edición Especial' de la tarde del día 11 de marzo de 2004 con el titular que achacaba el atentado a ETA, según los primeros datos que se disponían. Portada que me causó una gran conmoción, la compré aproximadamente a las 2 de la tarde en el 'quiosco de Paco' de mi barrio. Difumino la cara de una de las víctimas, tumbada entre los restos del tren por respeto a su familia, pues es tal el horror de la expresión mortal de la asesinada, que considero no es conveniente mostrarla. Peridódico de mi Hemeroteca personal. 

Portada del diario Ideal del viernes 12 de marzo de 2004. Fuente: Ideal En portadas (75 años con Granada, 1932-2007), DVD Nº15.
Portada diario Granada Hoy viernes 12 marzo 2004. Periódico de mi Hemeroteca personal.

Portada diario El País viernes 12 marzo 2004. Periódico de mi Hemeroteca personal.

Portada diario Ideal sábado 13 marzo 2004. Fuente: Ideal En portadas (75 años con Granada, 1932-2007), DVD Nº15.

Portada diario Ideal domingo 14 marzo 2004. Fuente: Ideal En portadas (75 años con Granada, 1932-2007), DVD Nº15.


La alegría del día anterior se esfumó tan rápidamente conforme desperté en un día negro de horror, la ilusión por las elecciones generales del domingo siguiente se transformó en desinterés y apatía, las lágrimas empezaron a brotar y una tremenda tristeza a envolverme en la soledad humana de mi casa. Mi perra Linda no podía comprender el porqué del drama que llegaba a mi cara a pocos palmos de la pantalla. La televisión emanaba imágenes dantescas, toda la mañana fueron transmitiendo noticias cada vez más preocupantes, y el macabro contador de víctimas aumentaba sin cesar.


La tele de mi cocina emitiendo la intervención del presidente José María Aznar el día 11 de marzo. Foto de mi propiedad.


Lo que posteriormente se llamó como '4 días de marzo' fue un discurrir de sensaciones y emociones diversas que pasaban desde la indignación hasta el quebranto del alma. A la vez que un trasiego sin fin de informaciones y noticias que hacían crecer la tristeza absoluta y el varapalo emocional. Yo que era hombre de pocas manifestaciones, el viernes 12 mi madre y yo éramos dos de varios millones de españoles que salieron a las calles en 'procesión cívica' contra los terroristas; codo con codo con miles de granadinos desconocidos con sus intrahistorias particulares, pero con un mismo fin y deseo, el final del terrorismo. Así lo manifesté en un cartel que hice esa misma tarde con mi ordenador. Como se ha podido comprobar, deseo que no se cumplió, pues desde 2004 ha habido tristemente otros fallecidos por terrorismo.


Viernes 12 de marzo de 2004. Granadinos caminando por el Paseo del Violón rumbo a la manifestación contra el terrorismo. Foto de mi propiedad.
Manifestación contra el terrorismo del día 12 de marzo en la Carrera de la Virgen de Granada. Manifestación multitudinaria que causaba dificultad de movimiento, por lo que tuvimos que movernos por calles aledañas para proseguir. Foto de mi propiedad.

Cartel que realicé la tarde del 12 de marzo para llevarlo a la manifestación que pocos minutos después recorrería las calles de Granada. Archivo personal.

Esos '4 días de marzo' terminaron con una jornada electoral apática y triste, con un ambiente verdaderamente plomizo. Yo, que por aquel momento era militante del PP participé como interventor del partido en una mesa electoral en mi barrio del Zaidín, en los locales que por entonces tenía el IMFE en la calle Chile. Desilusión y debacle moral con la que llegué a esa jornada del domingo 14, tras las últimas noticias que escuché con mi transistor esa madrugada con las detenciones y vídeos reivindicativos encontrados, con lo que se iba confirmando la teoría islamista; y yo, posicionado en contra de la Guerra de Irak del año anterior supuso un varapalo interno tremendo a nivel político. La derrota del PP esa noche era lo de menos, eso ya no me importaba, pues parecía como si algo de mí también hubiera muerto en los trenes.

Sede del PP en la calle Palencia del barrio del Zaidín de Granada, durante los primeros minutos de la madrugada del lunes 15 de marzo de 2004, en un ambiente triste y desolador por la ya confirmada derrota electoral. Foto de mi propiedad.

Fueron unas jornadas traumáticas para todos nosotros, crespones negros enlutaban todo el país, una fecha que entró para nuestra desgracia en los libros de nuestra historia como Nación. Decían que 'en esos trenes íbamos todos', íbamos sentimentalmente, y podríamos haber ido físicamente, pues a cualquiera nos podría haber afectado de lleno. Diez años después del 11-M seguimos por la vía de nuestra vida, intentando no descarrilar y llegar a la estación final lo más apacible, feliz y tarde posible. El 11-M nuestro camino se paró en seco en nuestras vías vitales, pero retomamos el viaje, y en él seguimos....